S?bado, 13 de noviembre de 2010

De camino con el pueblo, f?jate en las gentes sencillas que se acercan a la Virgen. Observa sus gestos, sus signos, sus s?mbolos. El pueblo es siempre protagonista.

Mira sus rostros y podr?s ver en ellos dibujado el evangelio de Mar?a.

Respeta su fe. ?nete a ellos: ?T?mate un poco de tiempo, vete como un fiel m?s a la casa de la Virgen, enciende un cirio, reza un avemar?a de rodillas, mira el rostro de Nuestra Se?ora? (Cardenal Mart?).





DIOS PONE LOS OJOS EN LO QUE NO CUENTA

Valora las cosas peque?as de cada d?a. No desprecies las realidades humildes, te quedar?as sin descubrir la belleza que esconden. M?ralo todo con atenci?n amorosa.
Mar?a estuvo envuelta en lo peque?o: su pueblo, su pobreza, su ser de mujer, sus manos aldeanas llenas de sudor y trabajo, su vestido hecho regalo en el escapulario... Pero Dios mir? esa peque?ez y brot? un canto desde abajo.


DIOS VALORA HASTA UNA SIMPLE MIRADA

Es verdad que todos estamos llamados a una fe adulta y responsable, pero los grandes ?rboles comienzan siendo solo una semilla. Aprecia lo que brota en ti hacia la Madre: un peque?o deseo, un beso, un sencillo alzar de los ojos, una canci?n, una emoci?n. Son brechas que permiten que el Misterio se haga m?s humano y acampe entre nosotros. La samaritana se acerc? a Jes?s con su sed y su c?ntaro vac?o, y termin? recibiendo el agua viva.


LO HUMANO NO ES AJENO A LA FE

El gran drama de nuestro tiempo es la separaci?n entre fe y cultura. ?Una fe que no se hace cultura es una fe no plenamente acogida, no totalmente pensada, ni fielmente vivida? (Juan Pablo II). Aprecia la religiosidad popular hacia la Virgen; ha logrado muy a menudo que la fe arraigue en el pueblo con una vivencia profunda. La fe y el amor a la Virgen del Carmen en la escucha de la Palabra, en la respuesta de la fe, en el gozo compartido, en la solidaridad con los crucificados, en la esperanza frente a toda desesperanza... se han hecho pueblo, han tejido la vida cotidiana de las gentes.


LA ORACI?N SE HACE FIESTA

En los puertos de mar y en las peque?as ermitas de la monta?a, en los pueblos y ciudades, se hace fiesta el d?a de la Virgen del Carmen. Entra con sencillez en alguna de esas fiestas, donde se dicen pocos cosas pero las dicen todos, donde se comparte la m?sica, la comida, el encuentro, la alegr?a, la fe. ?En ella encuentra el pueblo la fuerza para vivir y la capacidad de volver con renovada esperanza a la lucha cotidiana? (Luis Maldonado).


EL REGALO DEL CORAZ?N DE JES?S

Mar?a es un regalo del amor loco de Jes?s, que lo da todo. Su ?ltima acci?n, antes de decir que todo est? cumplido, es la entrega mutua del disc?pulo amado y su madre, convirti?ndolos en madre e hijo. Contempla despacio la escena y m?tete t? tambi?n en ella. Observa c?mo la memoria de Mar?a se ha mantenido viva y gozosa en el coraz?n de la Iglesia y no se entiende una devoci?n a la Virgen que desvincule de la Iglesia. Desde ese momento la Virgen se ha hecho de todos, ha entrado en la casa de todos. ?No hay llanto en esta tierra que no pase, Mar?a, por tus manos. No hay gozo en que no brille tu luz. No hay esperanza que t? no hayas sembrado. No hay oraci?n que suba hacia tu Hijo sin pasar por tus blancas manos intercesoras? (Jos? Luis Mart?n Descalzo).


EXPERIENCIA DE LA TERNURA

Contempla a la Virgen del Carmen como lugar de confianza, de misericordia y de perd?n. As? lo han hecho muchos antes que t? al percibir en Ella el rostro materno de Dios, sintiendo su cercan?a y admirando su belleza que brota de la gracia. La casa de la Virgen se ha convertido en casa de oraci?n estando muchos ratos a solas con quien sabemos nos ama. ?Mas yo siento caer sobre mi frente / vuestra dulce mirada. Y un consuelo / infinito de amor me ofrece un cielo / -que no sabr? ganar- eternamente? (De Manuel Machado, ante una imagen de la Virgen del Carmen que se venera en Burgos).


EL ICONO DE MAR?A

?Quiero pintar rostros, no catedrales?, dec?a Van Gogh. Todo rostro esconde un misterio. Lo m?s bonito de la Virgen del Carmen es su rostro, que deja adivinar la belleza de su coraz?n. Mira, con ojos de estupor y de sorpresa, con ojos orantes, el rostro de Mar?a. Pinta, de tanto mirarla, un icono en lo m?s profundo de tu coraz?n. Y salpica con la belleza de este icono tus plegarias. As? tu ?rosario ser? el credo hecho oraci?n? (Newman), tu Angelus una bocanada de aire fresco en las pausas del d?a, la Salve un encuentro de miradas, y tantos cantos ?expresi?n de un coraz?n que ama? (San Agust?n).


EL ESCAPULARIO

Todo un detalle de cari?o de la Madre. Deja que tu desnudez se encuentre con el vestido de gracia de la Madre; deja que tu fragilidad sea fortalecida con su escapulario; deja que tu sed se encuentre con su fuente y te broten abundantes las aguas de vida. ??Yo no quiero saber de qu? est? hecho / este milagro que en mi vida brilla! / ?Yo no quiero saber c?mo han venido / estas cuatro palabras de Mar?a! / Yo no quiero saber: no sabe el prado / tanta flor, tanta luz como lo habita. / Pero s? que una estrella ha descendido / y un abismo sin fondo se ha cubierto. / El amor me buscaba con gemido / y me encontr? desnudo en el desierto? (Augusto Don?zar).


MENSAJEROS DE UN AMOR DE MADRE

Abre tus manos, recibe lo que la Virgen del Carmen te da y vete a cont?rselo a los dem?s. Mar?a ?ofrece la victoria de la esperanza sobre la angustia, de la comuni?n sobre la soledad, de la paz sobre la turbaci?n, de la alegr?a y de la belleza sobre el tedio y la n?usea, de las perspectivas eternas sobre las temporales, de la vida sobre la muerte? (Pablo VI).


Virgen del Carmen,
rev?stenos con tu escapulario,
rev?stenos con tu amor.
Cons?granos en la hondura de tu amor,
cons?granos en la belleza de tu mirada.
Ac?genos en tu coraz?n
para que hagamos de nuestro coraz?n
una casa que te acoja.
Ven con nosotros al camino,
cuida de nuestra fr?gil barquilla.
No olvides que eres Madre de cada uno
y de cada una de nosotros,
que llevas nuestro rostro grabado en tu coraz?n.
Cu?danos para que no sucumbamos
en los mil peligros del mar
hasta que lleguemos un d?a felices
al ansiado puerto de la gloria celestial.
?Atr?enos, Virgen Mar?a,
caminaremos en pos de ti?.?


Publicado por mario.web @ 9:39
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