Domingo, 14 de noviembre de 2010

Es frecuente leer y escuchar opiniones contra nuestra amada Iglesia Cat?lica. Se le descalifica y condena, no tanto con razones, sino trayendo a colaci?n errores y deficiencias innegables del pasado y del presente. Nos quieren silenciar a los obispos, y tener libertad s?lo ellos para ofendernos y desacreditarnos. Quisieran volver a la Constituci?n de 1917, cuando no se reconoc?a ni la existencia jur?dica de la Iglesia. Se burlan de nuestras posiciones sobre moral sexual y de nuestra defensa de la vida y del matrimonio. No quisieran que record?ramos al pueblo lo que no es doctrina inventada por nosotros, sino Palabra de Dios. Premios N?bel de Literatura, ignorantes de los g?neros literarios y de los contextos en que se escribi?, se burlan de la misma Biblia, como si fuera el peor libro, y Dios el m?s sanguinario. No dejan de caricaturizarnos. Nos consideran enemigos a vencer.

JUZGAR

Ya Jesucristo nos advirti? que mucha gente no quiere escuchar su Palabra. Si a El, que es el Maestro y la Verdad misma, lo rechazaron, ?con cu?nta mayor raz?n nos repelen a nosotros! Si lo crucificaron a El, que es Dios mismo, santo, perfecto, sin pecado, que hizo milagros portentosos, que demostr? su sabidur?a infinita, ?qu? nos espera a nosotros! No nos extra?a, pues, que quienes son de este mundo pecaminoso, nos traten de silenciar, se burlen de nosotros, nos ofendan y nos amenacen con llevarnos a los tribunales civiles. Se atreven a citar aquello de que al C?sar lo que es del C?sar, pero olvidan la otra parte de que a Dios lo que es de Dios. Ni a Dios aceptan, mucho menos a su Iglesia, que les debe recordar que ellos no son dioses, para promover leyes y costumbres contrarias al camino de vida y felicidad que Dios nos ense?a. Si se prescinde de Dios, la humanidad se derrumba.

San Pablo, en sus cartas a Timoteo, le advierte lo que debe hacer, frente a quienes, enemigos de la cruz de Cristo, propalan toda clase de doctrinas. Le dice: "Proclama la Palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, amenaza, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendr? un tiempo en que los hombres no soportar?n la sana doctrina, sino que, arrastrados por sus propias pasiones, se har?n con un mont?n de maestros por el prurito de o?r novedades; apartar?n sus o?dos de la verdad y se volver?n a las f?bulas. T?, en cambio, p?rtate en todo con prudencia, soporta los sufrimientos, realiza la funci?n de evangelizador, desempe?a a perfecci?n tu ministerio" (2 Tim 4,2-5).

Al respecto, ha dicho el Papa Benedicto XVI: "El mundo -en la acepci?n que tiene este t?rmino en San Juan- no comprende al cristiano, no comprende a los ministros del Evangelio. En parte porque de hecho no conoce a Dios, y en parte porque no quiere conocer a Dios, para que no lo perturbe su voluntad, y por eso no quiere escuchar a sus ministros; eso podr?a ponerlo en crisis" (3-V-09). "La Iglesia, como la Virgen Mar?a, ofrece al mundo a Jes?s, el Hijo que ella misma ha recibido como un don, y que ha venido para liberar al hombre de la esclavitud del pecado. La Iglesia anuncia por doquier el Evangelio de Cristo, no obstante las persecuciones, las discriminaciones, los ataques y la indiferencia, a veces hostil, que m?s bien le permiten compartir la suerte de su Maestro y Se?or" (25-XII-09).

"Es posible una sana colaboraci?n entre la Iglesia y la comunidad pol?tica. No quiere de ning?n modo sustituir a los responsables del gobierno; s?lo desea poder participar, con esp?ritu de di?logo, en la vida de la naci?n, al servicio de todo el pueblo" (27-VI-09).

ACTUAR

La Iglesia no es enemiga a vencer, pues no pretende imponer el catolicismo a todo el pa?s. S?lo pedimos libertad para exponer el Evangelio, para ofrecer a Jesucristo como ?nico camino de verdad, de libertad y de vida plena. Este servicio no es tarea exclusiva de la jerarqu?a eclesi?stica, sino de todo el pueblo de Dios, que debe ser profeta para denunciar lo que es contrario al Evangelio, y anunciar el camino de Jesucristo, como opci?n de vida para el pueblo. Tambi?n los legisladores cristianos y cat?licos son Iglesia, y han de ser testigos del Evangelio en su servicio pol?tico.

+ Felipe Arizmendi Esquivel

Obispo de San Crist?bal de Las Casas


Publicado por mario.web @ 0:15
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