Martes, 16 de noviembre de 2010

Evangelio?Lc 17, 20-25

En aquel tiempo, los fariseos le preguntaron a Jes?s: ??Cu?ndo llegar? el Reino de Dios?? Jes?s les respondi?: ?El Reino de Dios no llega aparatosamente. No se podr? decir: ?est? aqu? o ?est? all?, porque el Reino de Dios ya est? entre ustedes?.

Les dijo entonces a los disc?pulos: ?Llegar? un tiempo en el que ustedes desear?n disfrutar siquiera un solo d?a de la presencia del Hijo del hombre y no podr?n. Entonces les dir?n: ?est? aqu? o ?est? all?, pero no vayan corriendo a ver, pues as? como el fulgor del rel?mpago brilla de un extremo a otro del cielo, as? ser? la venida del Hijo del hombre en su d?a. Pero antes tiene que padecer mucho y ser rechazado por los hombres de esta generaci?n?.??

Oraci?n introductoria?

Se?or, vengo ante Ti para decirte que te amo, que quiero ser m?s de Ti y agradarte. T? sabes cu?n d?bil soy y qu? pronto te fallo. Te pido perd?n sincero por mis faltas y renuevo delante de Ti el prop?sito firme de dedicarme a amarte y servirte con la ayuda de tu gracia.

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Petici?n?

Jes?s, dame la gracia de orar y de hablar contigo de coraz?n a coraz?n.?

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Meditaci?n

?Si para salvarnos el Hijo de Dios tuvo que sufrir y morir crucificado, no es ni mucho menos un designio cruel del Padre celestial. La causa es la gravedad de la enfermedad de la que ten?a que curarnos: un mal tan serio y mortal que exige toda su sangre. De hecho, con su muerte y resurrecci?n, Jes?s ha derrotado al pecado y a la muerte, restableciendo el se?or?o de Dios. Pero la lucha no ha terminado: el mal existe y resiste en toda generaci?n, tambi?n en nuestros d?as. ?Acaso los horrores de la guerra, la violencia contra los inocentes, la miseria y la injusticia que se abaten contra los d?biles, no son la oposici?n del mal al reino de Dios? Y, ?c?mo responder a tanta malicia si no es con la fuerza desarmada del amor que vence al odio, de la vida que no tiene miedo de la muerte? Es la misma fuerza misteriosa que utiliz? Jes?s, a costa de ser incomprendido y abandonado de muchos de los suyos (?).

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Para llevar a pleno cumplimiento la obra de salvaci?n, el Redentor sigue asociando a s? y a su misi?n a hombres y mujeres dispuestos a tomar la cruz y a seguirle. Como le sucedi? a Cristo, tambi?n para los cristianos cargar con la cruz no es algo opcional, sino una misi?n que hay que abrazar por amor? (Benedicto XVI, 31 de agosto de 2008).

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Reflexi?n apost?lica

Para el aut?ntico ap?stol del?Regnum Christi, ni el trabajo, ni el estudio, ni las ocupaciones cotidianas, son un obst?culo para estar unido a Dios. Por el contrario, todo ello se convierte en un medio para alabar a Dios, para glorificarlo y amarlo. ?Hagamos de toda nuestra vida una oraci?n constante y dediquemos siempre el mejor tiempo a nuestros compromisos espirituales!

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Prop?sito?

Responder al mal con el bien.

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Di?logo con Cristo?

Jes?s, T? nos ense?as en el evangelio que nuestras vidas est?n medidas por el tiempo. As? de fugaz es nuestro paso por la tierra. Esto da urgencia a nuestra existencia. Ay?dame a estar en vela, buscando agradarte en todo.

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?Con Cristo todo se ilumina, todo gana un sentido, todo se hace amable y bello, incluso la cruz, todo se llena de esperanza, todo se hace huella de Dios.?

(Cristo al centro,?n. 562)

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http://meditaciones.regnumchristi.org/


Publicado por mario.web @ 9:48
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