sábado, 04 de diciembre de 2010

EvangelioMt 8, 5-11

En aquel tiempo, al entrar Jesús en Cafarnaúm, se le acercó un oficial romano y le dijo: “Señor, tengo en mi casa un criado que está en cama, paralítico y sufre mucho”. Él le contestó: “Voy a curarlo”.

Pero el oficial le replicó: “Señor, yo no soy digno de que entres en mi casa; con que digas una sola palabra, mi criado quedará sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes; cuando le digo a uno: ‘¡Ve!’, él va; al otro: ‘¡Ven!’ y viene; a mi criado: ‘¡Haz esto!’, y lo hace”.


Al oír aquellas palabras, se admiró Jesús y dijo a los que lo seguían: “Yo les aseguro que en ningún israelita he hallado una fe tan gran de. Les aseguro que muchos vendrán de oriente y de occidente y se sentarán con Abraham, Isaac y Jacob en el Reino de los cielos”.

Oración introductoria

Señor, mi corazón se llena de alegría al recordar que vienes otra vez a nacer en nuestros corazones. Te pido que esta oración me vaya disponiendo para tu venida. Quiero que encuentres en mí un alma vacía de apegos y de preocupaciones superficiales, para que esté abierta a acogerte y a vivir conforme a tu evangelio.

Petición

¡Ven Señor y renueva mi corazón!

Meditación

“No son nuestras obras, sino la fe la que nos hace ‘justos’. Esta fe, con todo, no es un pensamiento, una opinión o una idea. Esta fe es comunión con Cristo, que el Señor nos entrega y que por eso se convierte en vida, en conformidad con Él. O con otras palabras, la fe, si es verdadera, es real, se convierte en amor, en caridad, se expresa en la caridad. Una fe sin caridad, sin este fruto, no sería verdadera fe. Sería fe muerta. (…) Las consecuencias de una fe que no se encarna en el amor son desastrosas (…). ¿A qué se reduciría una liturgia que se dirigiera solo al Señor y que no se convirtiera, al mismo tiempo, en servicio a los hermanos, una fe que no se expresara en la caridad? (…) Esto es esencial: la ética cristiana no nace de un sistema de mandamientos, sino que es consecuencia de nuestra amistad con Cristo. Esta amistad influencia a la vida: si es verdadera, se encarna y se realiza en el amor al prójimo” (Benedicto XVI, 26 de noviembre de 2008).

Reflexión apostólica

La llamada al apostolado es para todos los cristianos y resuena en toda la Iglesia. Todos somos responsables de la evangelización del mundo. Vivimos en un tiempo privilegiado para dar a Cristo. El mundo le espera. Las personas tienen necesidad de Él. Esforcémonos este Adviento por llevar a Cristo a los que tenemos más cerca invitándoles, por ejemplo, a participar en alguna actividad del Regnum Christi.

Propósito

Tratar a todas las personas con respeto y espíritu de servicio, descubriendo en los demás la presencia de Cristo.

Diálogo con Cristo

Jesús, dame la gracia de vivir siempre en clave de esfuerzo personal, de trabajo y de dedicación; con una fe fuerte, viva y práctica. Hoy te ofrezco seguir mi programa de formación espiritual, porque sé que la santidad no se improvisa, sino que se conquista día con día.

“El cristiano ama a Cristo en el prójimo, y ama al prójimo por amor a Cristo.”

(Cristo al centro, n. 328)

 

http://meditaciones.regnumchristi.org/


Publicado por mario.web @ 11:33
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