S?bado, 25 de diciembre de 2010

Evangelio
Lectura del santo Evangelio seg?n san Lucas 1, 67-79

En aquel tiempo, Zacar?as, padre de Juan, lleno del Esp?ritu Santo, profetiz? diciendo:


??Bendito sea el Se?or, Dios de Israel?, porque ha visitado y redimido a su pueblo, y ha hecho surgir en favor nuestro un poderoso Salvador en la casa de David, su siervo. As? lo hab?a anunciado desde antiguo, por boca de sus santos profetas: que nos salvar?a de nuestros enemigos y de las manos de todos los que nos aborrecen, para mostrar su misericordia a nuestros padres y acordarse de su santa alianza.


?El Se?or jur? a nuestro padre Abraham concedernos que, libres ya de nuestros enemigos, lo sirvamos sin temor, en santidad y justicia delante de ?l, todos los d?as de nuestra vida.


?Y a ti, ni?o, te llamar?n profeta del Alt?simo, porque ir?s ?delante del Se?or a preparar sus caminos? y a anunciar a su pueblo la salvaci?n, mediante el perd?n de los pecados.


?Por la entra?able misericordia de nuestro Dios, nos visitar? el sol que nace de lo alto, ?para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombras de muerte?, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz?

Oraci?n introductoria

Mar?a Sant?sima, hazme part?cipe de los sentimientos que ten?as mientras esperabas el nacimiento de Jes?s, de modo que pueda celebrar santamente la Navidad, en el gozo de la fe y animado con el empe?o de una conversi?n sincera.

Petici?n

Se?or, quiero preguntarte algo muy importante, ?por qu? te hiciste hombre? Habla a mi coraz?n, te escucho. Haz que tu Encarnaci?n me cambie radicalmente.

Meditaci?n

?La Navidad es una oportunidad privilegiada para meditar sobre el sentido y el valor de nuestra existencia. El aproximarse de esta solemnidad (?) nos exhorta a meditar sobre la bondad misericordiosa de Dios, que ha salido al encuentro del hombre (?). Prepar?monos, por tanto, a la Navidad con humildad y sencillez, disponi?ndonos a recibir el don de la luz, la alegr?a y la paz que irradian de este misterio. Acojamos la Navidad de Cristo como un acontecimiento capaz de renovar hoy nuestra existencia. Que el encuentro con el Ni?o Jes?s nos haga personas que no piensen solo en s? mismas, sino que se abran a las expectativas y necesidades de los hermanos. (?) Pidamos a Mar?a Sant?sima, tabern?culo del Verbo encarnado, y a san Jos?, silencioso testigo de los acontecimientos de la salvaci?n, que nos comuniquen los sentimientos que ellos ten?an mientras esperaban el nacimiento de Jes?s, de modo que podamos prepararnos a celebrar santamente la pr?xima Navidad, en el gozo de la fe y animados por el empe?o de una conversi?n sincera? (Benedicto XVI, 17 de diciembre de 2008).

Reflexi?n apost?lica

El Se?or que tiene todo en sus manos, baja realmente hasta cada uno para mostrarnos su amor. ?Dios con nosotros! que nace y nos pide el establo de nuestro coraz?n. No espera hallar grandezas o perfecci?n, s?lo nos pide las pajas de nuestra voluntad para recibirlo. ?Podemos desconfiar o dudar de ?l? Peque?o, dependiente, necesitado, d?bil? s?lo podemos amarle y corresponderle con un coraz?n de verdaderos ap?stoles de su Reino.

Prop?sito

Hacer una oraci?n ante una imagen de la Virgen Mar?a y pedirle que ayude a todo el mundo a recibir mejor a su Hijo esta Navidad.

Di?logo con Cristo

Se?or, el amor es la raz?n ?ltima de tu Encarnaci?n. T? eres Amor Absoluto, tu grandeza no se manifiesta en tener todo lo que te pertenece, sino en donarlo todo. Ay?dame a contemplar tu donaci?n de Dios hecho ni?o y a vivir entreg?ndome a los dem?s. Conc?deme vivir estos d?as santos con especial olvido de m? mismo y con gran capacidad de servicio a los dem?s.

?El misterio de la Encarnaci?n del Verbo es ante todo misterio de humildad y amor.?
(Cristo al centro, n. 70)

http://meditaciones.regnumchristi.org/


Publicado por mario.web @ 22:52
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios