Martes, 28 de diciembre de 2010

Es tradici?n decorar ?rboles en este periodo del a?o. Sin embargo, la forma de hacerlo para los ateos y los cristianos es muy diferente.

?Qu? puede esperar cada uno de ellos en esta navidad?

El ?rbol del conocimiento

Margaret Downey, presidente de ?Atheism Alliance International?, junto con un grupo de miembros librepensadores, han preparado en Filadelfia un hermoso pino que adornaron con portadas de libros. El ?rbol del conocimiento: ?The knowledge tree?. Esta iniciativa buscaba expresar su amor al conocimiento y su amor al periodo invernal.

Andr? Frossard, ateo, esc?ptico e indiferente, hijo de un marxista que lleg? a ser secretario general del partido comunista en Francia, se declaraba un ateo perfecto. ?l comentaba: ?Dios no exist?a. El cielo estaba vac?o y la tierra era una combinaci?n de elementos qu?micos. Era el ateo perfecto, no porque negaba la existencia de Dios, sino porque simplemente ni siquiera me pon?a el problema de la existencia de Dios?. Para Frossard, adornar un ?rbol del conocimiento durante la navidad no tendr?a sentido. Dice, contando su experiencia: ?viv?amos una navidad sin recuerdos religiosos, una navidad que no era fiesta de nadie. Dios no exist?a?. Antes de su conversi?n, por una gracia especial de Dios, la navidad no ten?a un sentido. ?Los hombres ?ramos una fraternidad de hu?rfanos que no ten?amos un padre en com?n como las religiones tradicionales?.

La visi?n atea afronta este periodo sin una esperanza o con expectativas meramente humanas. Por ello, se adornan ?rboles pensando s?lo en lo terreno. Por el contrario, la visi?n cristiana ofrece otra perspectiva desde la cual se puede vivir esta Navidad. Los ?rboles navide?os tienen otro simbolismo que se manifiesta con una esperanza m?s plena, m?s profunda.


El ?rbol de la vida

Los cristianos no somos hu?rfanos y, en Jesucristo, somos hermanos. Para los creyentes, Cristo es el ?rbol de la vida y todos aquellos que creen en ?l, viven unidos a ?l y participan de la vida. Entonces la Navidad, el ?rbol, la fiesta, tienen el sentido de una esperanza m?s grande, la de la redenci?n, la de sentirse amados por Dios.

El Papa Benedicto XVI lo record? en su reciente enc?clica: ?No es la ciencia la que redime al hombre. El hombre es redimido por el amor. La gran esperanza del hombre s?lo puede ser Dios, el que nos ha amado y que nos sigue amando hasta el extremo? (Spe Salvi nn. 26-27).

La Navidad es la fiesta de la encarnaci?n. Para nosotros, contin?a el Papa: ?Dios es el fundamento de la esperanza, el Dios que tiene un rostro humano y que nos ha amado hasta el extremo. Su amor es para nosotros la garant?a de que existe aquello que esperamos en lo m?s ?ntimo de nuestro ser: la vida que es realmente vida? (Spe Salvi n. 31).

En esta preparaci?n para la Navidad, cada uno de nosotros es responsable de poner su ?rbol y de adornarlo con aquello que llene mejor los deseos profundos de su coraz?n.


Publicado por mario.web @ 1:30
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