Martes, 28 de diciembre de 2010

En los Catecismos de nuestra infancia, de preguntas y respuestas, hab?a una pregunta que dec?a as?: ??D?nde est? Jesucristo??. En realidad nos urge conocer la respuesta, pues si decimos que Jes?s est? vivo y que es el centro de nuestra fe, debemos saber c?mo localizarlo para relacionarnos con ?l.

El viejo catecismo respond?a: ?Jes?s est? en el Cielo y en el Sant?simo Sacramento del altar?. La respuesta? es v?lida, pero incompleta, pues o bien habr? que esperar a que lleguemos al Cielo para encontrarlo o fuera de la Misa o del Sagrario debemos considerarlo como ausente. En este sentido cabe se?alar que a veces da la impresi?n de que para muchos Jes?s es un personaje del pasado, que a lo sumo est? distante, all? en el Cielo, como lo pueden estar nuestros antepasados de tal manera que s?lo despu?s de la muerte podremos encontrarnos con ?l, por lo que de momento deberemos tener paciencia hasta que llegue ese encuentro.

Sin embargo, en el Evangelio aparece claro este mensaje de Jes?s: ?Yo estar? con vosotros todos los d?as hasta el fin del mundo?. Quiz? un relato de San Lucas, le?do en uno de los domingos de Pascua, nos puede dar la clave para buscar a Jes?s aqu? y ahora. Nos habla de dos disc?pulos que tras la muerte del Maestro marchan tristes y decepcionados desde Jerusal?n hasta su pueblo, llamado Ema?s. Mientras van de camino se les acerca un extra?o compa?ero de viaje. Se une a su conversaci?n en la que los dos disc?pulos de Ema?s comentaban acerca del fracaso de Jes?s de Nazaret, en quien hab?an puesto tantas esperanzas e ilusiones. Es entonces cuando el caminante desconocido intenta demostrarles con citas tomadas de la Biblia que no tienen por qu? estar tristes, pues ya estaba anunciado en los Profetas que tendr?an que ocurrir estas cosas. Y la verdad es que ellos al o?r esta explicaci?n recobran la calma y la confianza. Se sienten muy a gusto. Al llegar al pueblo lo invitan a cenar con ellos, dado que ya es muy tarde. Al final de la cena el invitado toma el pan, lo parte, lo bendice... y de pronto se dan cuenta de que es el mismo Jes?s que est? repitiendo lo que hizo en la Ultima Cena. En ese instante desparece, pero ellos ya no dudaron un instante de la identidad del acompa?ante.

Podemos decir que esa escena se repite en la actualidad. No importa, pues, que haya desaparecido la presencia f?sica de Jes?s para sentir el efecto de su cercan?a:

-Jes?s camina siempre a nuestro lado, en el camino de la vida, aunque a veces no lo reconozcamos, como el amigo invisible. ?Se acerc? a ellos, mientras iban de camino?
-En los momentos m?s tristes ?l se acerca como de inc?gnito y la escucha de su palabra y la respuesta de la oraci?n nos ayudan a recobrar el ?nimo. ??No ard?a nuestro coraz?n mientras nos explicaba las Escrituras??
-De manera especial la celebraci?n de la Eucarist?a nos hace presente a Jes?s. La Misa o la oraci?n ante el Sagrario son momentos privilegiados para el encuentro con ?l. ?Lo reconocieron al partir el pan?. ?Donde est?n dos o m?s reunidos en mi nombre, all? estoy yo en medio de ellos?.

-La Hospitalidad, la acogida al pr?jimo, al hermano... nos acercan verdaderamente a Jes?s. Tal vez si los de Ema?s lo hubieran rechazado o si no lo hubieran invitado a quedarse con ellos no habr?an tenido la ocasi?n de descubrir su identidad. Las palabras que Jes?s dir? en el Juicio Final: ?Venid, benditos, porque tuve hambre y me disteis de comer... cuando se lo hac?as a uno de estos a m? me lo hac?ais? no dejan lugar para la duda. Cabr?a recordar aqu? el extraordinario mensaje de la canci?n: ?Con vosotros est? y no le conoc?is? ?Y son tantas las ocasiones en que ese Jes?s pasa, necesitado, a nuestro lado... !

Para terminar perm?tannos hacer un peque?o retoque al viejo catecismo:
?D?nde est? Jesucristo? Jesucristo est? en el Cielo, en la Eucarist?a, en su palabra, en el pr?jimo y en la Comunidad Cristiana.


Publicado por mario.web @ 1:34
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