Martes, 28 de diciembre de 2010

"Una voz dice: ?Grita! Y yo le respondo: ?Qu? debo gritar??. Todo hombre es como la hierba y su grandeza es como flor del campo. Se seca la hierba y la flor se marchita, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre?.

Durante el Adviento no debemos olvidar dos dimensiones b?sicas de lo que la esperanza ?virtud con frecuencia muy olvidada? significa para el ser humano. Lo que cada una de nuestras vidas tiene que anunciar al mundo en el que vivimos no es otra cosa sino que la esperanza se basa en un Dios cuya palabra permanece para siempre.

La esperanza no se basa en el hombre, sino en un Dios fiel, que llega lleno de poder y al que acompa?a el premio de su victoria. ?ste es el Dios en el cual nosotros creemos, en el cual nosotros esperamos: Un Dios que no defrauda; un Dios que apoya y sostiene al hombre en todo momento; un Dios que acoge y recibe al ser humano necesitado, hoy m?s que nunca, de alguien que le diga en qui?n puede esperar.

No puedes poner tu esperanza ni cimentar tu vida en nadie m?s, porque todo es como la flor y como la hierba: la flor se marchita y la hierba se seca. Si t? te afianzas en el Se?or, jam?s te marchitar?s ni te secar?s. Nunca ser?s una oveja perdida, jam?s tu existencia estar? alejada de Aquel que es tu gozo, tu alegr?a y tu certeza, porque estar?s apoyado en Dios, cuya palabra permanece para siempre.

?Qu? hermosa imagen es la del pastor que lleva en sus brazos a los corderos reci?n nacidos que todav?a no pueden caminar! ?Qu? bella figura es la del pastor que atiende a las ovejas que acaban de dar a luz a los corderitos, y que por estar m?s d?biles, no pueden ir al ritmo del resto del reba?o en la peregrinaci?n hacia los pastos verdes!

Pero, ?qui?n es el Pastor? ?Qui?n te carga? ?Qui?n te espera? ?Puedes decir con serenidad, con paz, que quien te carga y quien te espera es s?lo Dios? ?Cu?ntas veces eres cargado por la opini?n de los dem?s, por las circunstancias, o por los bienes materiales! Y sin embargo, ninguno de ellos permanece para siempre.

Tenemos que tener en cuenta que es necesario afianzar nuestra esperanza en Alguien que nunca nos defraude, que nunca nos falle. Y que por mucho que nosotros esperemos en un hombre o en una mujer con muchas cualidades, que est? muy cerca de nuestra vida, que nos apoya en todo momento, ese hombre o esa mujer son tan d?biles como nosotros, y por lo tanto, no siempre nos van a poder sostener, ayudar o estar a nuestro lado.

En el Evangelio de San Mateo, Cristo nos habla de un Pastor que no s?lo nos sostiene y nos carga, sino que nos habla de un Pastor que busca a la oveja que se perdi?. ?Cu?nto tiempo tiene que pasar para que este Pastor encuentre a la oveja? ?Cu?nto tiempo tiene que pasar para que la oveja se d? cuenta que est? siendo buscada por su Pastor? ?Cu?nto tiempo tiene que pasar para que la oveja acepte al Pastor que la busca? ?Qu? pasar?a si la oveja ve venir al Pastor, se mete por vericuetos muy complicados y huye m?s lejos, o si a la oveja le da verg?enza haber huido del reba?o, se esconde y no permite que el Pastor llegue a ella?

No importa cu?nto tiempo tenga que pasar, ni d?nde se haya metido la oveja, el Pastor la va a seguir buscando. Estemos donde estemos: en el reba?o o fuera de ?l; estemos como estemos: cansados o con temor, siempre tenemos que tener la certeza, la esperanza de que el Pastor jam?s va a dejar de buscarnos, de que ?l siempre estar? dispuesto a cargarnos sobre sus hombros.

?El Pastor siempre busca! A veces busca ?l mismo en tu coraz?n, a veces te busca a trav?s de otros seres humanos, a veces te busca a trav?s de las circunstancias, porque lo ?ltimo que quiere el Pastor es que pierdas la esperanza de que est?s siendo buscado. Esa certeza es lo que aviva el alma de todo hombre y de toda mujer de la peor de las desesperaciones, de la peor de las angustias, que es la desesperaci?n y la angustia de la propia soledad, del saberse solo frente a la propia miseria, del saberse abandonado frente a la propia peque?ez.

Cuando la esperanza se apoya en el Se?or, cuando Dios sabe que tu alma est? esperando en ?l, el primero que se alegra es ?l. ?Cu?nto vale una oveja entre noventa y nueve? Muy poco, casi nada. Y sin embargo, ese muy poco y casi nada se multiplica por el amor infinito de Jesucristo, por el amor infinito de un Se?or y de un Redentor que te busca en sus inspiraciones, en las circunstancias, a trav?s de los hombres, a trav?s de caminos de santificaci?n cristiana.

Adviento es el tiempo de la esperanza en el que caminamos al encuentro del Pastor que ha venido a Bel?n para poder amarnos con un coraz?n como el nuestro, para poder mirarnos con unos ojos como los nuestros, para poder entregarse en la Cruz con un cuerpo como el nuestro. Hay que saber esperar con la seguridad de que siempre estamos siendo buscados por un Pastor que se va a alegrar cuando nos encuentre.

Que el Adviento sea un motivo de esperanza, porque tenemos la certeza de que ese dolor, ese miedo, esa tristeza, esa desesperaci?n o esa debilidad de nuestra existencia est? siendo buscada por un Pastor que no te busca s?lo a ti, sino que a trav?s de ti quiere ser luz y esperanza para poder encontrar a otros muchos.

?Qui?n te busc? a ti? ?Qui?n te encontr?? ?Llegaste solo? ?Qui?n te trajo? Quien te trajo fue un pastor, y ese pastor, a su vez, fue tra?do por otro Pastor. Convierte tu coraz?n en fuente de esperanza para tantos hombres y mujeres que no la tienen. Transforma tu vida en un camino del Pastor que busca sin cesar a todo hombre y a toda mujer que, por la raz?n que sea, no est? en su reba?o.


Publicado por mario.web @ 8:54
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