Martes, 28 de diciembre de 2010

La Sant?sima Virgen no es la ?nica que ha sido elegida por Dios; cada uno de nosotros tambi?n lo ha sido. La raz?n por la cual Mar?a es bendecida de esta forma extraordinaria por el Se?or, es por la misi?n que a Ella se le iba a entregar: la de ser la Madre del Redentor. La raz?n por la cual cada uno de nosotros es bendecido por Dios es porque tambi?n tenemos una misi?n muy especial de cara a nuestro mundo, de cara a la propia familia y de cara a la sociedad en la que vivimos.

Ciertamente que, en nuestro caso, el camino es distinto. En Mar?a se produce la preservaci?n por parte de Dios. Mar?a no es tocada por el pecado; nosotros tenemos que caminar y luchar para corregir esa marca del pecado. Sin embargo, de la misma manera en que Mar?a tiene una gracia muy especial por parte del Se?or, no olvidemos que tambi?n nosotros la tenemos, porque tenemos la gracia de Dios para poder llevar a cabo nuestra misi?n.

Yo creo que la actitud de la Sant?sima Virgen ante la misi?n que se le propone, tambi?n la podr?amos aplicar a nosotros. Mar?a, cuando oye las palabras del ?ngel, se preocupa mucho y se pregunta qu? querr?a decir semejante saludo. Mar?a le pregunta al ?ngel c?mo se va a realizar el plan de Dios, siendo ella virgen. Sin embargo, la Sant?sima Virgen ofrece su persona a Dios como la esclava del Se?or para que se cumpla en Ella lo que se le ha dicho.

Esas tres actitudes de la Sant?sima Virgen, podr?an tambi?n ser tres comportamientos nuestros. Cada uno de nosotros, cuando Dios manifiesta su plan en nuestra vida, tambi?n puede sentir preocupaci?n, inquietud, incluso miedo. ?No temas Mar?a?, le dir? el ?ngel. Tambi?n en nuestro coraz?n, cuando vemos lo que Dios nos pide, cuando vemos con claridad el designio de Dios para nuestra vida, puede surgir miedo, porque muchas veces lo que Dios nos pide va en contra de lo que hab?amos planeado.

Si reflexion?ramos sobre el plan que ten?a o el plan que tiene para su existencia, ?podr?a decir que es el mismo que Dios le est? pidiendo? ?Acaso lo que me ha sucedido estaba dentro de mis planes? ?Estaba dentro de mis planes el que mi matrimonio sufriese dificultades? ?Estaba dentro de mis planes el que mis hijos se comportasen mal? ?Estaba dentro de mis planes el que Dios me pidiese pasar por la situaci?n por la que estoy pasando?

Nos vamos a dar cuenta de que muchas cosas no estaban dentro de nuestros planes. Y cuando de pronto te encuentras con algo que no est? dentro de tus planes, te puede preocupar, te puede incluso molestar. Sin embargo, hay una cosa muy clara: muchas veces perdemos el dominio de nuestra vida y se lo tenemos que dejar a Dios.

?Qu? pasa cuando se lo tienes que dejar a ?l? ?Qu? pasa cuando Dios te dice ?el control lo quiero yo?? Y quiero que me entregues esto de tu vida...; esto de tus hijos...; esto de tu matrimonio...; esto en el ?mbito material...; esto en el ?mbito social... A lo mejor, surge en nosotros preocupaci?n, que puede ser una reacci?n l?gica, pero que no sigue el camino de la Sant?sima Virgen Mar?a.

Cu?ntas veces podemos perder de vista que, ante Dios, la respuesta aut?ntica es ?s?. Y es un ?s? que le pone a Dios delante todo lo que uno es. Mar?a hab?a prometido a Dios vivir en virginidad. Pero incluso esa promesa tan acariciada en el coraz?n de la Sant?sima Virgen, Ella la pone ante el Se?or y acepta la respuesta de Dios.

El punto importante es si le ponemos a Dios el s? por delante. ??C?mo va a ser...?? T? me lo vas a decir, T? me vas a guiar, T? vas a estar a mi lado. Sin embargo, cu?ntas veces pensamos que nuestros planes personales son mejores que los de Dios; que nuestros criterios personales, son mejores que los del Se?or. Nos olvidamos de que el camino de Mar?a es un camino en el que Ella siempre est? dispuesta a decirle a Dios ?s?.

La tercera actitud de la Sant?sima Virgen Mar?a es una actitud de una ofrenda total: ?He aqu? la esclava del Se?or, que se haga en m? seg?n tu palabra?. Ante los conflictos internos de m?s generosidad, m?s sacrificio, m?s entrega, m?s oraci?n, m?s perd?n a los dem?s, tenemos que repetir las palabras de Mar?a Sant?sima: ?Aqu? est? la esclava del Se?or, que se haga en m? seg?n tu palabra?.

Dice San Pablo: ?Hemos sido elegidos, en Cristo, para ser santos e irreprochables?. ?Cu?l es el camino para lograrlo? Cada uno de nuestros caminos es distinto, cada uno de nuestros modos de caminar es diferente, pero si seguimos el camino de Mar?a ?aqu? est? la esclava del Se?or, que se haga en m? seg?n t? me dices?, ser? siempre un camino de gozo y de esperanza, no un camino de miedo.

?Qu? importante es descubrir este camino de Mar?a en nuestra vida, porque es un camino ?no lo olvidemos?, que lo tenemos que ir repitiendo constantemente! Lo tenemos que repetir cuando nuestra vida es joven, cuando es madura, cuando es anciana; lo tenemos que repetir cuando las cosas econ?micas van bien o cuando van mal; lo tenemos que repetir cuando hay contrariedades o cuando no las hay. Tenemos que repetir el camino de Mar?a, porque repetirlo es seguir el camino de la paz, es seguir el camino de Dios.

Permitamos, entonces, que toda nuestra vida vaya caminando, como en la vida de Mar?a, con estas tres actitudes: La actitud de querer encontrar la voluntad de Dios, sea ?sta cual sea. La actitud de no poner restricciones a la voluntad de Dios, sea ?sta cual sea. Pero sobre todo, la actitud de entregarse con plena y madura libertad al camino de Dios, por donde ?l nos vaya llevando.


Publicado por mario.web @ 10:07
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