Martes, 28 de diciembre de 2010


Vamos a celebrar el nacimiento de Jesucristo, el Hijo de Dios. Y yo me pregunto si ya hemos sido capaces de reflexionar sobre lo que verdaderamente significa tener una ?Feliz Navidad?.

Si fu?ramos a una comunidad marginada y vi?ramos c?mo pasan la Navidad muchas personas, seguramente dir?amos: ?Pobre gente, no tienen nada para poder pasar una Feliz Navidad?. ?Creo yo que tener una Feliz Navidad necesariamente significa tener comida, bebida, m?sica, luces de colores y a toda mi familia alrededor?

Cuando uno lee el Evangelio se da cuenta que tener una Feliz Navidad significa otra cosa muy distinta, que no necesariamente excluyo lo anterior, ya que uno se la puede pasar muy bien con comida, bebida, m?sica, luces de colores y con la familia, pero tambi?n se la puede pasar muy mal.

El Evangelio nos dice: ?Mientras estaban en Bel?n, le lleg? a Mar?a el tiempo de dar a luz y tuvo a su hijo primog?nito; lo envolvi? en pa?ales y lo recost? en un pesebre, porque no hubo lugar para ellos en el mes?n. En aquella regi?n hab?a unos pastores que pasaban la noche en el campo. Un ?ngel del Se?or se les apareci? y la gloria de Dios los envolvi? con su luz y se llenaron de temor. El ?ngel les dijo: ?No teman. Les traigo una buena noticia, que causar? gran alegr?a a todo el pueblo: hoy les ha nacido, en la ciudad de David, un Salvador, que es el Mes?as, el Se?or. Como se?al: encontrar?n al ni?o envuelto en pa?ales y recostado en un pesebre?. De pronto se le uni? al ?ngel una multitud del ej?rcito celestial, que alababa a Dios diciendo: ??Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad?! Se fueron los pastores a toda prisa y encontraron a Mar?a, a Jos? y al Ni?o, recostado en el pesebre. Los pastores se volvieron a sus campos, alabando y glorificando a Dios por todo cuanto hab?an visto y o?do, seg?n lo que se les hab?a anunciado?.

En este pasaje nos damos cuenta que no puede existir una Feliz Navidad sin haber hecho una profunda y seria experiencia de Cristo. Y, a lo mejor, todos los agujeros que hay en tu coraz?n, todas las resquebrajaduras que hay en tu existencia, todos los miedos que hay en tu alma, se deben a que no ha habido un ?ngel que te diga: ?Feliz Navidad. Hoy te ha nacido un Salvador, que es el Mes?as, el Se?or?.

Cada uno tendr?a que preguntarse con mucha seriedad si ya ha hecho esta profunda y seria experiencia de Cristo. Porque, pudiera ser que por diferentes causas, nos pudi?ramos haber olvidado d?nde est? la aut?ntica felicidad. ?No has buscado la felicidad en muchas partes y no la has encontrado? ?Por qu? te empe?as en buscarla donde no est?? ?Por qu? no quieres ir a Bel?n como los pastores? ?Por qu? te da miedo?

A todos nos puede costar mucho encontrar a este Ni?o en un pesebre. Nos puede doler descubrir que es en la peque?ez, en la debilidad donde est? la experiencia de Cristo.

Yo estoy seguro que a trav?s de la vida de todos Dios se ha cruzado muchas veces, pero como lo ha hecho como un ni?o envuelto en pa?ales y recostado sobre un pesebre, no hemos sabido reconocerlo, con lo que hemos perdido la oportunidad de encontrarnos con Cristo.

Nunca olvidemos que generalmente no es en lo espectacular donde Dios Nuestro Se?or se va a encontrar contigo, sino que lo va a hacer donde pensar?as que ?l no puede estar: en la peque?ez, en la pobreza, en la debilidad, en la humildad, en el abandono, en la humillaci?n.

Para tener una Feliz Navidad es necesario tomar la decisi?n de encontrarse y hacer la experiencia del Cristo del Evangelio. Porque haces la experiencia de Cristo, o no encontrar?s la felicidad, aunque tengas muchas otras cosas.

Yo les invito a que se hagan la siguiente pregunta: ?Por qu? no soy completamente feliz? Y pudiera ser que no eres completamente feliz porque no tienes lo m?s importante: la experiencia de Cristo. No has vivido la experiencia de Cristo, el encontrarte con un Ni?o envuelto en pa?ales y recostado sobre un pesebre.

?Cu?ntas veces te ha invitado Cristo a encontrarte con ?l en un pesebre? Y cu?ntas veces tu les has dicho: ?Al ratito...; luego...; no quiero...; de esa forma no se me da la gana...?. Con lo que has hecho de la experiencia una conveniencia. Y cuando hacemos de la experiencia una conveniencia, tengamos por cierto que no podremos encontrarnos con Cristo.

Pid?mosle al Se?or que nos conceda la gracia de experimentar a Cristo, permiti?ndole llegar a nuestras vidas como ?l quiere llegar, para que as? podamos tener una Feliz Navidad.


Publicado por mario.web @ 12:07
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