Mi?rcoles, 29 de diciembre de 2010

Dejemos de poner nuestro coraz?n en las cosas pasajeras y pensemos m?s en los bienes eternos.

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Estamos en tiempo de Adviento Es el tiempo santo de preparaci?n que la Iglesia Cat?lica celebra desde el principio de los cuatro domingos anteriores a la Navidad.

Siempre que vamos a tener un gran acontecimiento en nuestras vidas, nos preparamos. As? se preparaban en los tiempos antiguos para la llegada del MES?AS.

As? nosotros hemos de prepararnos para esta Nochebuena, para esta Navidad en que celebraremos la llegada del Ni?o-Dios.

Esto es una conmemoraci?n pero tambi?n se nos pide una preparaci?n muy especial para la segunda llegada de Jesucristo como Supremo Juez, tambi?n llamada Parus?a en la que daremos cuenta del provecho que hayamos sacado de su Nacimiento y de su muerte de Cruz.

El d?a en que hemos de morir es el acontecimiento m?s grande e importante para el ser humano. No resulta agradable hablar de ello ni pensar en esto. Tal vez por ser lo ?nico cierto que hay en nuestra vida: la muerte. Es m?s agradable quedarnos en la fiesta, en la alegr?a de una hermosa Navidad.

Pero no olvidemos que este episodio ya fue. El otro est? por venir. A?n no llega, pero? llegar?. Velen, pues, y hagan oraci?n continuamente para que puedan comparecer seguros ante el Hijo del Hombre Juan 21, 25-28,34-36. Estas son las palabras de Jes?s a sus disc?pulos, en aquellos tiempos y nos las est? repitiendo continuamente en nuestro presente.

Dejemos de poner nuestro coraz?n en las cosas pasajeras y pensemos m?s en los bienes eternos. ?Qui?n podr? comparecer seguro ante el Hijo del Hombre? Tan solo el pensamiento de este Juicio nos hace estremecer.

Pero recobremos la esperanza sabiendo que seremos juzgados con gran misericordia y amor si en este tiempo de Adviento nos preparamos rebosante de amor mutuo y hacia los dem?s como dice San Pablo en su carta a los tesalonicenses, porque tuve sed y me disteis de beber, porque tuve hambre y me disteis de comer?

Pensemos en los dem?s. Olvidemos en este tiempo de Adviento nuestro "peque?o mundo" y volvamos los ojos a los que nos necesitan, a los que nada tienen, a los que podemos hacer felices d?ndoles nuestra compa??a, nuestro amor y apoyo, una palabra de ternura y aliento, una sonrisa? Siempre est? en nuestra mano hacer dichoso a un semejante. Solo as? podremos estar seguros ante la presencia y el Juicio de Nuestro Se?or Jesucristo que lleno de amor y misericordia unir? a nuestras pobres acciones los m?ritos de su pasi?n y muerte.


Publicado por mario.web @ 23:54
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