Viernes, 31 de diciembre de 2010


Suenan las campanas en el reloj.

Son las 12. Las 12 de la noche.

Parece que los meses del a?o que termina, con sus d?as y sus horas se columpian en cada una de ellas? Doce meses, doce campanadas. El a?o se va. El a?o se acaba. Se esfuman los doce meses como en un conjuro de tiempo y eternidad. Los tuvimos en nuestras manos paro ya no volver?n.

Fueron instantes nuestros, ?nicos e irrepetibles, vividos dentro de nuestro libre albedr?o, hora tras hora y ahora se van, perdi?ndose en la noche ?ltima del a?o. La noche vieja.

El poeta dice:

El indivisible tiempo
lo hemos dividido en a?os
y as? decimos que pasa
cuando nosotros pasamos.


As? es, decimos que el tiempo se va cuando somos nosotros los que nos vamos. Decimos que el tiempo corre, que el tiempo vuela, pero los que corremos, los que volamos sobre el tiempo somos nosotros. El tiempo siempre est?, el tiempo ni tiene tiempo, ni es joven ni viejo, nosotros si.

Las 12. Es Noche Vieja. Un a?o nuevo est? por comenzar.

Las 12 horas del 31 de diciembre. ?Qu? hicimos con estos trescientos sesenta y cinco d?as? ?Qu? dijimos, qu? pensamos una noche como esta pero del a?o pasado? ?Cu?ntos planes, cu?ntas promesas, cu?ntos prop?sitos! ?Somos los mismos de aquella noche de otras muchas noches o sentimos que fuimos limando las aristas de nuestro car?cter, rellenando "baches" en los que ca?amos una y otra vez, quitando obst?culos, que quiz? am?bamos pero que nos hac?an tropezar en nuestro plan de ser mejores como seres humanos en nuestra plenitud y dignidad? ?Qu? pas? con aquellos deseos vehementes que brotaron en nuestro coraz?n al terminar de o?r las doce campanadas y nos hicieron decir: "?Ahora s?, este a?o nuevo s?!

Poco a poco se nos fueron aminorando las fuerzas, el entusiasmo, y lleg? esa desgana o indiferencia por las cosas. La bruma de la rutina nos envolvi? en sus d?as grises y nos hel? el coraz?n y el coraje.

O no fue as? y sentimos que s? ha habido un cambio positivo. Que el sol del amor nos arropa y podemos repartir el calor que hay en nuestra alma a los dem?s. Que estamos en pie de lucha, que las 12 campanadas resuenan en nuestro coraz?n como el ta?er de las campanas de la ermita invit?ndonos a orar.


Que cada campanada se un:

Perd?n y gracias, Dios m?o, me est?s regalando otro a?o para crecer en la fe y en el amor a Ti y a los dem?s. El tiempo pasado est? en Tus manos , el que comienza en las m?as, pero quiero que Tu me acompa?es a vivirlo!.


Y con el a?o que se va y el nuevo que comienza, en esta Noche Vieja, la m?s vieja del a?o, recordamos al poeta que nos dice:

Un a?o m?s, no mires con desvelo
la carrera veloz del tiempo alado
que un a?o m?s en la virtud pasado
un paso es m?s que te aproxima al cielo.


Y siguiendo con los versos terminaremos esta peque?a reflexi?n con uno que una noche como esta me inspiro:

Esta noche es "noche-vieja"
y yo hago un alto en mi camino,
sentada bajo la luna
abro mi alforja y la miro.
?Qu? es lo que tengo en ella?
Oro y plata:-Te lo cambio
por la sonrisa de un ni?o.

Quiero caminar descalza
por lo prados con roc?o
quiero soltar mis amarras
y extender libre mis alas
y sentir mi poder?o.

Poder?o y libertad
olvidando el claro-oscuro
de ambiciones que esclavizan
tan pesadas como un yugo.

Esta noche es "noche vieja"
tengo el alma transparente,
cuando llegue el a?o nuevo
que me encuentre en la vereda
como qui?n vuelve a nacer,
sin sandalias ,sin alforja,
con la piel limpia de luna
las estrellas en mi pelo
y cantando el "aleluya".

Esta noche es noche vieja,
y yo tengo el alma nueva?
?qui?n lo pudiera creer!


Publicado por mario.web @ 14:01
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