Mi?rcoles, 12 de enero de 2011


Los ?ngeles son mensajeros de Dios. Se encargan de cuidarnos aqu? en la Tierra

Debido a su naturaleza espiritual, los ?ngeles no pueden ser vistos ni captados por los sentidos. En algunas ocasiones muy especiales, con la intervenci?n de Dios, han podido ser o?dos y vistos materialmente. La reacci?n de las personas al verlos u o?rlos ha sido de asombro y de respeto. Por ejemplo, el profeta Daniel y Zacar?as.

La misi?n de los ?ngeles es amar, servir y dar gloria a Dios, ser sus mensajeros, cuidar y ayudar a los hombres. Ellos est?n constantemente en la presencia de Dios, atentos a sus ?rdenes, orando, adorando, vigilando, cantando y alabando a Dios y pregonando sus perfecciones. Se puede decir que son mediadores, custodios, protectores y ministros de la justicia divina.

Los ?ngeles nos comunican mensajes del Se?or importantes en determinadas circunstancias de la vida. En momentos de dificultad, se les puede pedir luz para tomar una decisi?n, para solucionar un problema, actuar acertadamente, descubrir la verdad; por ejemplo tenemos las apariciones a la Virgen Mar?a, San Jos? y Zacar?as. Todos ellos recibieron mensajes de los ?ngeles.

Los ?ngeles presentan nuestras oraciones al Se?or y nos conducen a ?l. Nos acompa?an a lo largo de nuestra vida y nos conducir?n, con toda bondad, cuando muramos, hasta el Trono de Dios para nuestro encuentro definitivo con ?l. ?ste ser? el ?ltimo servicio que nos presten, pero el m?s importante, pues al morir no nos sentiremos solos. Como ejemplo de ello, tenemos al arc?ngel Rafael cuando dice a Tob?as: ?Cuando ustedes oraban, yo presentaba sus oraciones al Se?or? (Tob 12,12-16).

Los ?ngeles nos animan a ser buenos. Ellos ven continuamente el rostro de Dios, pero tambi?n ven el nuestro. Debemos tener presentes las inspiraciones de los ?ngeles para saber c?mo obrar correctamente en todas las circunstancias de la vida. Como ejemplo de esto, tenemos el texto que nos dice: ?Los ?ngeles se regocijan cuando un pecador se arrepiente? (Lc 15,10).

La misi?n de los ?ngeles es acompa?ar a cada hombre en el camino por la vida, cuidarlo en la tierra de los peligros de alma y cuerpo, protegerlo del mal y guiarlo en el dif?cil camino para llegar al Cielo. Se puede decir que es un compa?ero de viaje que siempre est? al lado de cada hombre, en las buenas y en las malas. No se separa de ?l ni un solo momento. Est? con ?l mientras trabaja, mientras descansa, cuando se divierte, cuando reza, cuando le pide ayuda y cuando no se la pide. No se aparta de ?l ni siquiera cuando pierde la gracia de Dios por el pecado. Le prestar? auxilio para enfrentarse con mejor ?nimo a las dificultades de la vida diaria y a las tentaciones que se presentan en la vida.

Para que la relaci?n de la persona con el ?ngel custodio sea eficaz, necesita hablar con ?l, llamarle, tratarlo como el amigo que es. As? podr? convertirse en un fiel y poderoso aliado nuestro. Debemos confiar en nuestro ?ngel de la guarda y pedirle ayuda, pues adem?s de que ?l nos gu?a y nos protege, est? muy cerca de Dios y le puede decir directamente lo que queremos o necesitamos. Recordemos que los ?ngeles no pueden conocer nuestros pensamientos y deseos ?ntimos si nosotros no se los hacemos saber de alguna manera, ya que s?lo Dios conoce exactamente lo que hay dentro de nuestro coraz?n. Los ?ngeles s?lo pueden conocer lo que queremos intuy?ndolo por nuestras obras, palabras, gestos, etc.

Tambi?n se les pueden pedir favores especiales a los ?ngeles de la guarda de otras personas para que las protejan de determinado peligro o las gu?en en una situaci?n dif?cil.

Es muy f?cil que nos olvidemos de la existencia de los ?ngeles por el ajetreo de la vida y principalmente porque no los vemos. Este olvido puede hacernos desaprovechar muchas gracias que Dios ha destinado para nosotros a trav?s de los ?ngeles. Por esta raz?n, la Iglesia ha fijado estas dos festividades para que, al menos dos d?as del a?o, nos acordemos de los ?ngeles y los arc?ngeles, nos alegremos y agradezcamos a Dios el que nos haya asignado un ?ngel custodio y aprovechemos este d?a para pedir su ayuda.

Actualmente se habla mucho de los ?ngeles: se encuentran libros de todo tipo que tratan este tema; se venden ?angelitos? de oro, plata o cuarzo; las personas se los cuelgan al cuello y comentan su importancia y sus nombres. Hay que tener cuidado al comprar estos materiales, pues muchas veces dan a los ?ngeles atribuciones que no le corresponden y los elevan a un lugar de semi-dioses, los convierten en ?amuletos? que hacen caer en la idolatr?a, o crean confusiones entre las inspiraciones del Esp?ritu Santo y los consejos de los ?ngeles.

Es verdad que los ?ngeles son muy importantes en la Iglesia y en la vida de todo cat?lico, pero son criaturas de Dios, por lo que no se les puede igualar a Dios ni adorarlos como si fueran dioses. No son lo ?nico que nos puede acercar a Dios ni podemos reducir toda la ense?anza de la Iglesia a ?stos. No hay que olvidar los mandamientos de Dios, los mandamientos de la Iglesia, los sacramentos, la oraci?n, y otros medios que nos ayudan a vivir cerca de Dios.


Publicado por mario.web @ 10:29
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