Viernes, 14 de enero de 2011


Se acercaba mi cumplea?os y quer?a ese a?o pedir un deseo especial al apagar las velas de mi pastel.

Caminando
por el parque me sent? al lado de un mendigo que estaba sentado en uno
de los bancos, el m?s retirado, viendo dos palomas revolotear cerca del
estanque y me pareci? curioso ver a un hombre de aspecto abandonado,
mirar las avecillas con una sonrisa en la cara que parec?a eterna.

Me acerqu? a ?l con la intenci?n de preguntarle por qu? estaba tan feliz.

Quise tambi?n sentirme afortunado al conversar con ?l para sentirme m?s orgulloso de mis bienes, por que yo era

un?hombre
al que no le faltaba nada, ten?a mi trabajo que me produc?a mucho
dinero, claro ?como no iba a produc?rmelo trabajando tanto?, ten?a mis
hijos a los cuales gracias a mi esfuerzo tampoco les faltaba nada y
ten?an los juguetes que quisiesen tener.

En fin gracias a mis interminables horas de trabajo no les faltaba nada a mi familia.

Me acerqu? entonces al hombre y le pregunte, ?Caballero que pedir?a usted como deseo en su cumplea?os?

Pensando
yo que el hombre me contestar?a que dinero y as? de paso yo darle unos
billetes que ten?a y hacer la obra de caridad del a?o.

No
sabe usted mi asombro cuando el hombre me contesta lo siguiente con la
misma sonrisa en su rostro que no se le hab?a borrado y nunca se le
borr?:

-Amigo, si pidiese algo m?s de lo que tengo ser?a muy
ego?sta, yo ya he tenido de todo lo que necesita un hombre en la vida y
m?s. Viv?a con mis padres y mi hermano antes de perderlos una tarde de
junio, hace mucho, conoc? el amor de mi padre y mi madre que se
desviv?an por darme todo el amor que le ser?
posible dentro de
nuestras limitaciones econ?micas. Al perderlos, sufr? much?simo pero
entend? que hay otros que nunca conocieron ese amor, yo s? y me sent?
mejor.

Cuando joven conoc? una ni?a de la cual me enamor?
perdidamente, un d?a la bes? y estall? en m? el amor hacia aquella
joven tan bella que cuando luego se march?, mi coraz?n?sufr?a tanto...
Recuerdo ese momento y pienso que hay personas que nunca han conocido
el amor y me siento mejor.

Un
d?a en este parque un ni?o correteando cay? al piso y comenz? a llorar,
yo fui, lo ayude a levantarse, le sequ? las l?grimas con mis manos y
jugu? con ?l por unos instantes m?s y aunque no era mi hijo me sent?
padre, y me sent? feliz
porque pens? que muchos no han conocido ese sentimiento.

Cuando
siento fr?o y hambre en el invierno, recuerdo la comida de mi madre y
el calor de nuestra peque?a casita y me siento mejor porque hay otros
que nunca lo han sentido y tal vez no lo sentir?n nunca. Cuando consigo
dos piezas de pan comparto una con otro mendigo del camino y siento el
placer
que da compartir con quien lo necesita, y recuerdo que hay unos que jam?s sentir?n esto.

Mi
querido amigo, que m?s puedo pedir a Dios o a la vida cuando lo he
tenido todo, y lo m?s importante es que estoy consciente de ello.

Puedo
ver la vida en su m?s simple expresi?n, como esas dos palomitas
jugando, ?qu? necesitan ellas? lo mismo que yo, nada... Estamos
agradecidos al Cielo de esto, y s? que usted pronto lo estar? tambi?n.

Mir?
hacia el suelo un segundo como perdido en la grandeza de las palabras
de aquel sabio que me hab?a abierto los ojos en su sencillez, cuando
mir? a mi lado ya no estaba, s?lo las palomitas y un arrepentimiento
enorme de la forma en que hab?a vivido sin haber conocido la vida.
Jam?s pens? que aquel mendigo, era tal vez un ?ngel enviado por el
Se?or,
me dar?a el regalo m?s precioso que se le puede dar a un ser humano...

La Humildad.


Publicado por mario.web @ 20:41
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