Viernes, 14 de enero de 2011


Yo estoy seguro de que los hombres no servimos para nada, para casi nada. Cuanto m?s avanza mi vida, m?s descubro qu? pobres somos y c?mo todas las cosas verdaderamente importantes se nos escapan. En realidad es Dios quien lo hace todo, quien puede hacerlo todo. Tal vez nosotros ya har?amos bastante con no enturbiar demasiado el mundo.

Por eso, cada vez me propongo metas menores. Ya no sue?o con cambiar el mundo, y a veces me parece bastante con cambiar un tiesto de sitio. Y, sin embargo, otras veces pienso que, peque?as y todo, esas cosillas que logramos hacer podr?an llegar a ser hasta bastante importantes. Y entonces, en los momentos de desaliento, me acuerdo de una oraci?n de cristianos brasile?os que una vez escuch? y que no he olvidado del todo, pero que, reconstruida ahora por m?, podr?a decir algo parecido a esto:

S?, ya s? que s?lo Dios puede dar la vida; pero t? puedes ayudarle a transmitirla.

S?lo Dios puede dar la fe, pero t? puedes dar tu testimonio.

S?lo Dios es el autor de toda esperanza, pero t? puedes ayudar a tu amigo a encontrarla.

S?lo Dios es el camino, pero t? eres el dedo que se?ala c?mo se va a ?l.

S?lo Dios puede dar el amor, pero t? puedes ense?ar a otros como se ama.

Dios es el ?nico que tiene fuerza, la crea, la da; pero nosotros podemos animar al desanimado.

S?lo Dios puede hacer que se conserve o se prolongue una vida, pero t? puedes hacer que est? llena o vac?a.

S?lo Dios puede hacer lo imposible; s?lo t? puedes hacer lo posible.

S?lo Dios puede hacer un sol que caliente a todos los hombres; s?lo t? puedes hacer una silla en la que se siente un viejo cansado.

S?lo Dios es capaz de fabricar el milagro de la carne de un ni?o, pero t? puedes hacerle sonre?r.
S?lo Dios hace que bajo el sol crezcan los trigales, pero t? puedes triturar ese grano y repartir ese pan.

S?lo Dios puede impedir las guerras, pero t? pues no re?ir con tu mujer o tu hermano.

S?lo a Dios se le ocurri? el invento del fuego, pero t? puedes prestar una caja de cerillas.

S?lo Dios da la completa y verdadera libertad, pero nosotros podr?amos, al menos, pintar de azul las rejas y poner unas flores frescas en la ventana de la prisi?n.

S?lo Dios podr?a devolverle la vida del esposo a la joven viuda; t? puedes sentarte en silencio a su lado para que se sienta menos sola.

S?lo Dios puede inventar una pureza como la de la Virgen; pero t? puedes conseguir que alguien, que ya las hab?a olvidado, vuelva a rezar las tres avemar?as.

S?lo Dios puede salvar al mundo porque s?lo ?l salva, pero t? puedes hacer un poco m?s peque?ita la injusticia de la que tiene que salvarnos.

S?lo Dios puede hacer que le toque la Primitiva a ese pobre mendigo que tanto la necesita; pero t? puedes irle conservando esa esperanza con una peque?a sonrisa y un "ma?ana ser?".

S?lo Dios puede conseguir que reciba esa carta la vecina del quinto, porque Dios sabe que aquel antiguo novio hace muchos a?os que la olvid?; pero t? podr?as suplir hoy un poco esa carta con un piropo y una palabra cari?osa.

En realidad, ya ves que Dios se basta a s? mismo, pero parece que prefiere seguir contando contigo, con tus nadas, con tus casi -nadas.


Tomado del libro: "Razones desde la otra orilla"


Publicado por mario.web @ 23:47
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios