S?bado, 15 de enero de 2011

La oraci?n es buscar a Dios, es ponernos en contacto con Dios, es encontrarnos con Dios, es acercarnos a Dios.

Orar es llamar y responder. Es llamar a Dios y es responder a sus invitaciones. Es un di?logo de amor.

Santa Teresa dijo en una ocasi?n: ?Orar es hablar de amor con alguien que nos ama?.

La oraci?n no la hacemos nosotros solos, es el mismo Dios (sin que nos demos cuenta) el que nos transforma, nos cambia. Podemos preguntarnos, ?c?mo? Aclarando nuestro entendimiento, inclinando el coraz?n a comprender y a gustar las cosas de Dios.

La oraci?n es dialogar con Dios, hablar con ?l con la misma naturalidad y sencillez con la que hablamos con un amigo de absoluta confianza.

Orar es ponerse en la presencia de Dios que nos invita a conversar con ?l gratuitamente, porque nos quiere. Dios nos invita a todos a orar, a platicar con ?l de lo que m?s nos interesa.

La oraci?n no necesita de muchas palabras, Dios sabe lo que necesitamos antes de que se lo digamos. Por eso, en nuestra relaci?n con Dios basta decirle lo que sentimos.

Se trata de ?hablar con Dios? y no de ?hablar de Dios? ni de ?pensar en Dios?. Se necesita hablar con Dios para que nuestra oraci?n tenga sentido y no se convierta en un simple ejercicio de reflexi?n personal.

Cuanto m?s profunda es la oraci?n, se siente a Dios m?s pr?ximo, presente y vivo. Cuando hemos ?estado? con Dios, cuando lo hemos experimentado, ?l se convierte en ?Alguien? por quien y con quien superar las dificultades. Se aceptan con alegr?a los sacrificios y nace el amor. Cuanto m?s ?se vive? a Dios, m?s ganas se tienen de estar con ?l. Se abre el coraz?n del hombre para recibir el amor de Dios, poniendo suavidad donde hab?a violencia, poniendo amor y generosidad donde hab?a ego?smo. Dios va cambiando al hombre.

Quien tiene el h?bito de orar, en su vida ve la acci?n de Dios en los momentos de m?s importancia, en las horas dif?ciles, en la tentaci?n.


Publicado por mario.web @ 9:25
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