S?bado, 15 de enero de 2011

La Iglesia celebra a san Lucas poniendo en la liturgia el pasaje de los setenta y dos disc?pulos que salen a predicar la palabra de Dios. Lucas nos narra aqu? la alegre partida del primer grupo de predicadores de la historia cristiana. M?s adelante nos narrar?, en los Hechos, los frutos imparables de esta primera predicaci?n.

?Sab?a san Lucas que el Evangelio llegar?a con la velocidad de un reguero de p?lvora a todo el mundo conocido? ?Sab?a que esa locura en la que ?l hab?a cre?do conquistar?a miles de millones de vidas?

Sabemos, ciertamente que Lucas crey?, y crey? con tal fuerza que nos quiso escribir los avances incontenibles de la fe por la que hab?a apostado en la vida y por la que hab?a dado todo lo que ten?a. Desde el cielo, Lucas nos mira continuamente y -estoy seguro- arde en deseos de gritarnos que creamos, que confiemos, que estemos seguros de que todo esfuerzo por transmitir la fe tiene a Dios por garant?a infalible y que, por lo tanto, dar? su fruto. Pero sin perder de vista que nuestra primera misi?n somos nosotros mismos.

Cristo, lo fundamental que hizo fue obedecer al Padre respecto a la voluntad que ?ste ten?a para ?l, y as? consigui? para nosotros la salvaci?n. Pues nosotros, como empresa apost?lica primera tenemos la salvaci?n de nuestra alma, y el cumplimiento de la Voluntad de Dios sobre nosotros. No suceda, como dice san Pablo, que habiendo predicado a otros, yo vaya a ser reprobado.


Publicado por mario.web @ 9:29
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