Domingo, 16 de enero de 2011

En la primer carta a los Corintios, vers?culo 12, San Pablo nos revela un importante misterio sobre nuestra misi?n en la vida. Los dones que Dios nos da, son para beneficio com?n, para ser usados al servicio de la comunidad. Amaos los unos a los otros, como Dios los ama: las virtudes que naturalmente Dios da a cada uno de nosotros, deben ser el pilar de nuestra entrega a los dem?s.

?Tiene esto relaci?n con nuestra forma de ser?. ?Claro que la tiene!.

De alg?n modo cada uno de nosotros tiene un don de Dios m?s desarrollado que otros:

Algunos somos callados y observadores, pensantes y anal?ticos en la meditaci?n.
Otros somos sensibles e independientes, y tambi?n creativos y expresivos.
Hay quienes son simp?ticos y comunicativos, y tambi?n en?rgicos realizadores.
Los hay considerados y misericordiosos, bondadosos y siempre atentos a los dem?s.
Algunos son maestros, juiciosos y ordenados, emprendedores y trabajadores.
Hay gente que coopera siempre, humilde y obediente en la entrega y ayuda al grupo.
Y gente alegre y jovial, optimista y siempre activa en el gozo de vivir.
Hay otros que son lideres y fuertes, luchadores por las causas justas y la verdad.
Y tambi?n gente tranquila y conciliadora, que une y elimina motivos de divisi?n.

Si estudiamos la vida de los Santos (?debemos hacerlo, son los modelos a imitar!) veremos que hay distintos modelos de santidad: hay santos que llevaron la virtud de la humildad a la perfecci?n (Santa Teresita, por ejemplo), mientras otros han sido soldados que llevaron la fortaleza y la lucha por la verdad a la santidad (San Pedro y San Pablo, entre otros). Hubo muchos que encontraron en la bondad y la caridad el camino a los altares (como San Vicente de Paul), mientras otros han hecho de la educaci?n y formaci?n en las cosas de Dios su camino al Reino (San Juan Bosco). Otros, en silencio, meditaci?n y oraci?n han descubierto el camino a la santidad (San Benito, Santa Teresa de Avila).

Cada santo es un modelo de c?mo llegar a la perfecci?n en la obra suprema de nuestra vida: agradar a Dios haciendo Su Voluntad. Y para ello Dios nos ha dado dones que deben ser usados. Si estudiamos y descubrimos al santo que m?s se asemeja a nuestra propia forma de ser, encontraremos una ayuda enorme a nuestro propio camino de santificaci?n. Y as? podremos descubrir en alguno de ellos un ejemplo de virtud que nos haga sentir identificados.

Dios espera que usemos nuestros dones y talentos para Su obra. Para ello debemos reconocerlos y trazar un plan de vida.

?Tienes un plan de vida?. ?Sabes que espera Dios de ti?. ?Has comprendido cuales son tus talentos naturales?. ?Respetas los talentos naturales de los dem?s?.

Estas son preguntas que debemos hacernos: Dios nos da dones para que rindamos cuenta de ellos. No podemos pasar por la vida sin utilizar, en beneficio del Plan Celestial, aquellos dones que Dios dispuso sobre nosotros.

Como dijo San Pablo:

?Dios ha dispuesto los diversos miembros colocando cada uno en el cuerpo como ha querido. Si todos fueran el mismo miembro, ?d?nde estar?a el cuerpo?. El ojo no puede decir a la mano, no te necesito. Ni tampoco la cabeza decir a los pies, no los necesito. A?n m?s, las partes del cuerpo que parecen ser m?s d?biles son las m?s necesarias??


Publicado por mario.web @ 0:29
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