Martes, 18 de enero de 2011

Son? el timbre y, como si faltara tiempo, la escuela comenz? a vaciarse de chavales llenos de satisfacci?n y con caras sonrientes, porque llegado el 19 de junio se dio por finalizado el curso escolar. Lo incre?ble es que al llegar tan esperado d?a, a los alumnos les desaparece todo tipo de preocupaciones, olvidando con rapidez el mayor o menor ?xito de sus resultados acad?micos. Lo ?nico que les importa son los casi tres meses que quedan por delante, con sus videojuegos, piscina, playa, deporte, descanso...

Y mientras los chavales se sienten felices, muchos padres empiezan a estrujarse el cerebro -y en muchos casos tambi?n el bolsillo- buscando la mejor manera de tener a sus hijos ocupados a lo largo de todo el verano. La sociedad ha cambiado, hoy en d?a en la mayor?a de los hogares trabajan padre y madre, donde no siempre coinciden sus propias vacaciones, y compatibilizarlas con el cuidado de sus hijos no resulta nada f?cil. En estas fechas resurge de nuevo el debate, sobre si las vacaciones escolares son demasiado largas, si hay que replantearse el calendario escolar, si deber?an volver los ex?menes de septiembre, etc. Para todo ello, hay opiniones para todos los gustos.

Si preguntamos a los profesores, dir?n que no, que ya est? bien. Y adem?s, defender?n su tiempo distingui?ndose de las vacaciones de sus alumnos. La idea de que maestros y profesores tienen tres meses de vacaciones es falsa, porque en julio se disponen para preparar las clases del curso siguiente y deben dedicar un per?odo a su formaci?n continua. Ante esta tesitura se deduce con claridad que el problema no radica en la extensi?n de las vacaciones del cuerpo docente, sino en la extensi?n de las vacaciones de los alumnos que es lo que comporta el problema para muchas familias.

Por otra parte, cabe a?adir que est? demostrado que los alumnos con una parada escolar tan larga se dispersan y acaban olvidando muchos de los conocimientos adquiridos a lo largo del curso anterior. Los trabajos y deberes que suelen recomendarse para la ?poca estival acaban siendo poco afortunados y son insuficientes para resolver dicho problema.

Quiz?s la soluci?n est? en reorganizar los tiempos de descanso durante el a?o, al igual que se est? haciendo en algunos pa?ses europeos. Aunque cabe tener en cuenta que seg?n el estudio ?Organizaci?n del tiempo escolar?, publicado por la Comisi?n Europea el a?o pasado, las escuelas espa?olas no salen tan mal paradas si se comparan con las vacaciones de otros pa?ses de Europa.

De todos modos, hay factores que acaban determinando la sucesi?n de las vacaciones, como es el caso de la climatolog?a, por ejemplo. Este ser?a el caso de Alemania, donde empiezan el curso a primeros de agosto y lo terminan a finales de junio.

Hay pa?ses donde las vacaciones de oto?o e invierno son m?s largas que en Espa?a. En el caso de Francia empezaron el 3 de septiembre y acaban el 4 de julio. Pero por otra parte acostumbran a hacer dos semanas de pausa escolar para el Carnaval de invierno.

Italia, que es un pa?s que tiene una climatolog?a parecida a la de Catalu?a, arranca el curso a mitades de septiembre y lo termina a mediados de junio, muy parecido a lo que hacemos aqu?. Adem?s no tienen pausas por vacaciones distintas a las de los colegios espa?oles.

Est? claro que las vacaciones son un per?odo nada f?cil de manejar, y que debe ser la Administraci?n quien deber?a ocuparse de buscar la soluci?n m?s adecuada. Porque no es un problema de la escuela, es un problema social, cuya soluci?n deber?a pasar por una mayor racionalidad de los horarios laborales para que los adultos puedan atender a sus hijos, y por un mayor gasto social en forma de colonias y actividades extraescolares gratuitas, por ejemplo.

Y mientras tanto, para este verano... ?a sobrevivir c?mo se pueda!

Oscar A. Mat?as
Historiador. Experto en Educaci?n. Director de Educar es F?cil.


Publicado por mario.web @ 12:36
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