Viernes, 21 de enero de 2011

Evangelio
Del santo Evangelio seg?n san Marcos 3, 7-12.

En aquel tiempo, Jes?s se retir? con sus disc?pulos a la orilla del mar, seguido por una muchedumbre de galileos. Una gran multitud, procedente de Judea y Jerusal?n, de Idumea y Transjordania y de la parte de Tiro y Sid?n, habiendo tenido noticias de lo que Jes?s hac?a, se traslad? a donde ?l estaba.


Entonces rog? Jes?s a sus disc?pulos que le consiguieran una barca para subir en ella, porque era tanta la multitud, que estaba a punto de aplastarlo.


En efecto, Jes?s hab?a curado a muchos, de manera que todos los que padec?an alg?n mal, se le echaban encima para tocarlo. Cuando los pose?dos por esp?ritus inmundos lo ve?an, se echaban a sus pies y gritaban: ?T? eres el Hijo de Dios?. Pero Jes?s les prohib?a que lo manifestaran.

Oraci?n introductoria

Se?or, has llenado mi vida de tus gracias y de tus bendiciones. Humildemente te agradezco todos tus dones y particularmente este momento de oraci?n que me concedes para encontrarme contigo.

Petici?n

Jes?s, necesito creer m?s firmemente en Ti, ay?dame a encontrarte, que no haya ning?n obst?culo para que pueda escucharte hoy.

Meditaci?n

??Cu?ntos, tambi?n en nuestro tiempo, buscan a Dios, buscan a Jes?s y a su Iglesia, buscan la misericordia divina, y esperan un ?signo? que toque su mente y su coraz?n! Hoy, como entonces, el evangelista nos recuerda que el ?nico ?signo? es Jes?s elevado en la cruz. Jes?s muerto y resucitado es el signo absolutamente suficiente. En ?l podemos comprender la verdad de la vida y obtener la salvaci?n. ?ste es el anuncio central de la Iglesia, que no cambia a lo largo de los siglos. Por tanto, la fe cristiana no es ideolog?a, sino encuentro personal con Cristo crucificado y resucitado. De esta experiencia, que es individual y comunitaria, surge un nuevo modo de pensar y de actuar: como testimonian los santos, nace una existencia marcada por el amor?. (Benedicto XVI, 26 de marzo de 2006).


?Pero esto s?lo es posible cuando se acoge (?) el ?quaerere Deum?, buscar a Dios como compromiso fundamental del ser humano que no se realiza plenamente ni puede ser realmente feliz sin Dios. (?) En esto consiste la santidad, propuesta v?lida para todo cristiano, m?s que nunca en nuestra ?poca?. (Benedicto XVI, 24 de mayo de 2009).

Reflexi?n apost?lica

?Al triduo de renovaci?n es preciso acudir con gran visi?n de fe, con actitud de esfuerzo y aprovechamiento, con un intenso deseo de encontrarse con Dios en la oraci?n y de servirse del silencio y del recogimiento para recibir con las mejores disposiciones posibles la acci?n de la gracia de Dios en el propio coraz?n? (Manual del miembro del Regnum Christi, n. 269).

Prop?sito

Vivir mi d?a con la intenci?n de agradar a Dios y cumplir su voluntad y reservar la fecha en que voy asistir a mi triduo de renovaci?n (ejercicios espirituales).

Di?logo con Cristo

Se?or, T? siempre me das el impulso de amarte a Ti y todos las personas, ?sa es mi vocaci?n porque s?lo el amor me mantendr? en la senda de la santidad. Ay?dame a poner en orden mi vida. Dame Tu gracia para que me mantenga firme y constante en mis prop?sitos, as? me ir? conquistando cada vez m?s a m? mismo para ser tuyo completamente.

?Aunque al buscarlo en tu interior y en tu alma encontra ras que no lo tienes tanto como desear?as, no desmayes; Dios nunca se te ocultar?
(Cristo al centro, n. 1733).

http://meditaciones.regnumchristi.org/


Publicado por mario.web @ 7:53
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