Domingo, 30 de enero de 2011

Evangelio
Del santo Evangelio seg?n san Marcos 4, 1-20.

En aquel tiempo, Jes?s se puso a ense?ar otra vez junto al lago, y se reuni? una muchedumbre tan grande, que Jes?s tuvo que subir en una barca; ah? se sent?, mientras la gente estaba en tierra, junto a la orilla. Les estuvo ense?ando muchas cosas con par?bolas y les dec?a:


?Escuchen. Sali? el sembrador a sembrar. Cuando iba sembrando, unos granos cayeron en la vereda; vinieron los p?jaros y se los comieron. Otros cayeron en terreno pedregoso, donde apenas hab?a tierra; como la tierra no era profunda, las plantas brotaron enseguida; pero cuando sali? el sol, se quemaron, y por falta de ra?z, se secaron. Otros granos cayeron entre espinas; las espinas crecieron, ahogaron las plantas y no las dejaron madurar. Finalmente, los otros granos cayeron en tierra buena; las plantas fueron brotando y creciendo y produjeron el treinta, el sesenta o el ciento por uno?. Y a?adi? Jes?s: ?El que tenga o?dos para o?r, que oiga?.


Cuando se quedaron solos, sus acompa?antes y los Doce le preguntaron qu? quer?a decir la par?bola. Entonces Jes?s les dijo: ?A ustedes se les ha confiado el secreto del Reino de Dios; en cambio, a los que est?n fuera, todo les queda oscuro; as?, por m?s que miren, no ver?n; por m?s que oigan, no entender?n; a menos que se arrepientan y sean perdonados?.


Y les dijo a continuaci?n: ?Si no entienden esta par?bola, ?c?mo van a comprender todas las dem?s? ?El sembrador? siembra la Palabra. ?Los granos de la vereda? son aquellos en quienes se siembra la Palabra, pero cuando la acaban de escuchar, viene Satan?s y se lleva la Palabra sembrada en ellos. ?Los que reciben la semilla en terreno pedregoso?, son los que, al escuchar la Palabra, de momento la reciben con alegr?a; pero no tienen ra?ces, son inconstantes, y en cuanto surge un problema o una contrariedad por causa de la Palabra, se dan por vencidos. ?Los que reciben la semilla entre espinas? son los que escuchan la Palabra; pero por las preocupaciones de esta vida, la seducci?n de las riquezas y el deseo de todo lo dem?s, que los invade, ahogan la Palabra y la hacen est?ril. Por fin, ?los que reciben la semilla en tierra buena? son aquellos que escuchan la Palabra, la aceptan y dan una cosecha: unos, de treinta; otros, de sesenta; y otros, de ciento por uno?.

Oraci?n introductoria

Se?or, no permitas se pierda la semilla de la fe, conc?deme descubrir en esta meditaci?n cu?les son esas piedras, esos espinos que la impiden crecer, s?lo T? puedes lograr que esto suceda, te encomiendo este rato de oraci?n.

Petici?n

Se?or, quiero escuchar y aceptar tu Palabra para dar la cosecha que me corresponde.? ?Ven Esp?ritu Santo!

Meditaci?n

?Si consideramos juntamente las figuras de Timoteo y de Tito, nos damos cuenta de algunos datos muy significativos. El m?s importante es que san Pablo se sirvi? de colaboradores para el cumplimiento de sus misiones. ?l es, ciertamente, el Ap?stol por antonomasia, fundador y pastor de muchas Iglesias. Sin embargo, es evidente que no lo hac?a todo ?l solo, sino que se apoyaba en personas de confianza que compart?an sus esfuerzos y sus responsabilidades.

Conviene destacar, adem?s, la disponibilidad de estos colaboradores. Las fuentes con que contamos sobre Timoteo y Tito subrayan su disponibilidad para asumir las diferentes tareas, que con frecuencia consist?an en representar a san Pablo incluso en circunstancias dif?ciles. Es decir, nos ense?an a servir al evangelio con generosidad, sabiendo que esto implica tambi?n un servicio a la misma Iglesia. Acojamos, por ?ltimo, la recomendaci?n que el ap?stol san Pablo hace a Tito (?): ?Es cierta esta afirmaci?n, y quiero que en esto te mantengas firme, para que los que creen en Dios traten de sobresalir en la pr?ctica de las buenas obras. Esto es bueno y provechoso para los hombres??. (Benedicto XVI, 13 de diciembre de 2006).

Reflexi?n apost?lica

?Los miembros del Movimiento est?n llamados a custodiar, vivir y compartir este don del Se?or [el carisma del Regnum Christi], al servicio de la Iglesia y de los hombres. Puesto que todo don del Esp?ritu de Cristo es dado para edificaci?n de la Iglesia, cada miembro est? llamado a ponerlo al alcance del mayor n?mero de personas posible, convirti?ndose en sembrador del amor? (Manual del miembro del Regnum Christi, n. 162).

Prop?sito

Ofrecer gustoso mi tiempo para colaborar con un apostolado u obra de la Iglesia, al menos una vez por semana.

Di?logo con Cristo

Se?or, no permitas que las preocupaciones de este nuevo a?o, la seducci?n de las riquezas y el deseo de la comodidad o la vanagloria me invada. Tu Palabra me ha ense?ado que Tu voluntad es lo m?s grande en mi vida y que debo esforzarme por estar siempre disponible a escucharla y hacerla vida. Ay?dame a orientar todos mis esfuerzos a cumplirla, con amor, pues ?ste es el camino de mi felicidad.

?Campo, tierra f?rtil, morir en el surco, semilla, espigas doradas, triturarse como el grano, amasar y cocer las hostias? ?Qu? bella imagen!, ?qu? enjundiosa meditaci?n de lo que debe ser nuestra vida!?
(Cristo al centro, n. 2170)

http://meditaciones.regnumchristi.org/


Publicado por mario.web @ 9:00
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