Mi?rcoles, 16 de febrero de 2011

Dios te salve

Te saludamos con sonrisas, flores, y canciones
Oh Mar?a, la mujer m?s digna del amor.
Desde ni?o me ense?aron esta oraci?n mis padres
queriendo que yo te amara y venerara
como ellos lo hac?an.
Y desde entonces sigo rezando y cantando
esta bella plegaria todos los s?bados
y a la hora del rosario cotidiano.
Dios te salve, maravilla de mujer y de Madre,
lirio hermoso de los valles y praderas.
Pensando en Ti me vuelvo poeta
me dan ganas de cantar.
Mis versos son para Ti,
mis canciones te las canto a Ti.


Reina y Madre de misericordia

Lo que m?s necesitamos es misericordia,
porque somos infinitamente miserables.
Tu amor inmenso hacia tus hijos se convierte
en oc?ano de bondad, de misericordia, y de piedad.
Te agradecemos tu amor, tu virtud excelsa,
veneramos tu grandeza incomparable
pero sobre todo agradecemos
la misericordia de tu rostro y de tu coraz?n.
Tienes ojos y coraz?n hechos de bondad.
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia?


Vida nuestra

Nos animas a vivir,
Haces feliz nuestra vida,
Nos otorgas calidad de vida,
porque contigo vale la pena vivir.
No vamos solos por la vida.
?No estoy yo aqu? que soy tu Madre?
T? lo dijiste. Y cumples las promesas.


Dulzura

Suavidad, serenidad, paz.
Contigo estamos al abrigo de tormentas y huracanes.
Tu coraz?n es refugio monta?ero,
es brisa de primavera, es cantar de pajarillos,
es cristalina fuente,
dulzura de la vida, de mi vida.


Y esperanza nuestra

Todo lo espero de Dios por medio de Ti,
porque Dios te ama much?simo
y T? me amas much?simo.
Contigo no cabe la desesperanza y la tristeza.
En las orillas de tu manso r?o
crecen los pastos y las flores en toda estaci?n.
T? eres una eterna primavera,
rosal florido, perfumado, digno de contemplarse.
De Ti lo espero todo y m?s de lo que esperan
todos los ni?os de sus mam?s.
Espero que me lleves al cielo.
Espero que me hagas feliz.
Espero contemplarte en el cielo
en un ?xtasis de amor.
Eres hermos?sima paloma blanca
que vuelas en mi jard?n.
Alegras mis d?as y mis noches.
Me haces sonre?r y mirar hacia delante
con ilusi?n y entusiasmo.
La vida sin Ti no tendr?a sabor ni sentido.
Pero contigo s? quiero vivir.
Quiero contemplarte en el lirio del campo,
en la rosa perfumada, en el blanco clavel,
en todas las flores de las praderas,
en las estrellas de la noche.


Dios te salve

Te saludamos, te cantamos,
te llevamos ma?anitas, Oh dulce madre.
Dios te salve.


A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva

Fuimos hijos de Eva para desgracia nuestra.
Pero somos hijos tuyos para completa felicidad.
Si triste y dura fue la herencia de nuestra madre Eva,
inmensamente rica es la herencia
que nos viene de Ti.
El destierro se dulcifica
porque T? nos acompa?as cada d?a.
As? nuestro desierto florece y se vuelve llevadero.
?Qu? dura ser?a la vida sin tu dulce compa??a!
?Qu? cardos, qu? espinas no producir?a!
Pero entre los cardos y espinas tu mano amorosa
ha plantado muy bellas rosas.


A Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de l?grimas

Siempre nos quedas T?.
En medio de los peligros eres refugio,
pararrayos contra la justa ira de Dios.
En medio de las l?grimas, eres consuelo.
Tus hijos pueden sufrir, por ser ley todos,
pero nunca desesperan.
Saben mirar a trav?s de las l?grimas
tu rostro materno que les llena de esperanza.


Ea, pues, Se?ora, abogada nuestra?

El nombre de abogada significa defensora.
T? nos defiendes del maligno,
del que atac? a nuestra madre Eva en el Para?so,
y la hiri? pas?ndonos la herida.
T? nos libras de peligros y tentaciones
que nos pudieran hacer perecer.
Contigo llevamos la frente alta por la vida,
hasta el destino final que es el cielo.
Desde all? intercede ante tu Hijo
por cada uno de tus hijos,
por m? tambi?n.


Vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos

S?, tus ojos...
Yo quiero asomarme a tus ojos, contemplarlos,
porque s?lo de mirarlos me curo de mis tristezas,
su alegr?a se me contagia,
su pureza infinita se me participa.
Tus ojos, Madre Virgen, son oc?ano
de gracia y de pureza.
Por eso necesito mirarlos, contemplarlos,
para que la bienaventuranza de los puros de coraz?n
me toque a m? tambi?n.
Nos miras con amor y misericordia.
Necesitamos de ambas realidades a morir.
porque somos d?biles y miserables en abundancia.
Misericordia es lo que suplicamos.
Suplicamos a la misericordiosa Virgen.
Suplicamos a la m?s amorosa Madre.
A trav?s de tus ojos aspiramos esa misericordia
y ese amor.
Es lo mejor que nos puedes regalar.
Eres misericordia y eres amor,
dos realidades que heredaste de Dios,
para regalarlas a tus hijos.


Y, despu?s e este destierro?

Destierro, porque la patria no est? aqu?.
Porque la tierra, que es en s? hermosa,
se nos vuelve inh?spita y agraz, al pensar en el cielo.
Destierro, porque aqu? te tenemos y tenemos a Dios,
pero todav?a no es del todo y para siempre.
Podemos perderte, podemos perder a Dios,
?Oh terrible posibilidad!
En el cielo T? ser?s nuestra y nosotros tuyos
del todo y por toda la eternidad.
?Qu? inmensa beatitud!


Mu?stranos a Jes?s, fruto bendito de tu vientre

Lo m?s grande que T? tienes es Jes?s.
Mu?stranoslo, queremos verlo, conocerlo,
amarlo entra?ablemente.
Desde que fuiste Madre de Jes?s,
nunca podr?s separarte de ?l, es tu hijo.
Pero lo mismo que a ?l, nos has engendrado
a cada uno de nosotros.
Somos por eso sus hermanos y tus hijos.
Ser hijo no siempre es bien valorado por ?ste
pero ser madre es muy bien conocido por ella.
Yo no conozco bien lo que significa ser tu hijo,
pero T? s? sabes lo que significa ser mi madre.
Jes?s es el hermano mayor y especial.
Debemos asemejarnos a ?l.
danos la gracia de conocerlo como T? lo conoces:
Un Dios amor que nos quiere
hasta la muerte de cruz,
que nos dio a su Madre, a Ti, para cada uno.
D?janos ver su rostro, d?janos conocer su coraz?n,
conc?denos amarlo con todas nuestras fuerzas.


Oh clemente, Oh piadosa, Oh dulce Virgen Mar?a

Clemente, piadosa y dulce:
la trilog?a de la misericordia encarnada en Ti.
Perm?tenos beber en tu fuente
el agua dulce de tu piedad.
Estamos tan necesitados de clemencia,
dulzura y piedad.
Pero tu fuente rebosa de esa agua pura.
Virgen Mar?a dulce: Eres el rosal sin espinas,
belleza de rosas perfumadas:
corremos al olor de tus perfumes.
Virgen Mar?a clemente: De Dios lo aprendiste,
Oh Madre del hijo pr?digo.
Si algo sabes hacer con excelencia,
es el arte de la misericordia con tus hijos pecadores.
Necesitamos tanto tu capacidad de compasi?n,
porque somos pecadores maltratados por Satan?s.
Virgen Mar?a piadosa:
Te compadeces del pecador,
de sus heridas purulentas, no queriendo ver su culpa.
Respondes con piedad y misericordia
a la negra ingratitud, como tu Hijo.
Misericordia del Hijo, misericordia de su Madre.
Gracias por ser dechados de piedad para nosotros,
que, si algo necesitamos, es misericordia y piedad.


Publicado por mario.web @ 23:50
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