Domingo, 27 de febrero de 2011

El sacerdote y escritor espa?ol Jos? Luis Mart?n Descalzo narra en una de sus obras: ?Recuerdo que hace ya muchos a?os, me encontraba desayunando en la cafeter?a de un hotel de Roma. Se me acerc? una chica japonesa, y me pregunt? si yo era sacerdote. Le respond? que s?, y entonces me dijo a bocajarro:

-??Podr?a usted explicarme qui?n es la Virgen Mar?a??. Sus palabras me sorprendieron tanto que s?lo supe responder: -??Por qu? me hace esa pregunta??. Y a?n recuerdo sus ojos tan conmovidos cuando me explic?: -?Es que ayer o? rezar por primera vez el Avemar?a, y no s? por qu? me he pasado toda la noche llorando?. Y entonces tuve que explicarle que tambi?n yo necesitar?a pasarme muchas noches llorando para poder responder a esa pregunta?.?.?

Y para ti, querido amigo, ?qui?n es la Virgen Mar?a?? La solemnidad del d?a de hoy nos da una respuesta, que corresponde a uno de los muchos t?tulos de Mar?a Sant?sima:

1) Mar?a es la Madre de Dios.

?Tantas veces lo hemos escuchado y lo rezamos cada d?a que tal vez ya nos hemos acostumbrado! Debido a nuestra educaci?n y al ambiente en el que vivimos, tal vez ya no nos impresiona ni nos dice nada -como sucede, tristemente, con tantas otras verdades y misterios de nuestra fe. A fuerza de repetir las cosas, nos hemos arrutinado e insensibilizado.

Pero no era as? para los cristianos de los primeros siglos de la Iglesia. Les parec?a algo incre?ble, inaudito y -si me permiten la expresi?n algo apote?sico. ?C?mo era posible que una criatura humana pudiera ser la madre del Dios infinito y omnipotente? Eso s?lo cab?a en los mitos paganos y en los c?rculos her?ticos de la religi?n polite?sta. Y tanto era as? que insignes te?logos de entonces se opusieron rotundamente a esta afirmaci?n. Y cuando no aceptaron la doctrina de la Iglesia, se convirtieron en ?herejes?: Arrio, Nestorio y otros.

?Mar?a Sant?sima es realmente la Madre de Dios! As? lo hab?a revelado Dios mismo en la Sagrada Escritura y lo ratificaban los Santos Padres y los Concilios de la Iglesia. Fue en ?feso, el a?o 431, cuando se proclam? solemnemente a Mar?a como la ?Theot?kos?, la que engendr? a Dios. Y despu?s de once siglos exactos, el a?o 1531, Mar?a de Guadalupe se aparec?a en M?xico al indio Juan Diego, dici?ndole: ?Juanito, el m?s peque?o de mis hijos, sabe y ten entendido que yo soy la siempre Virgen Mar?a, Madre del verdadero Dios por quien se vive?.

Mar?a ha engendrado al Hijo de Dios y Dios ha nacido de las entra?as pur?simas de Mar?a porque ?l as? lo ha querido. El Verbo se hizo carne en Mar?a y as? pudo habitar entre nosotros, para redimirnos y realizar el plan de salvaci?n. Gracias a ella, Dios ha podido hacer nuevas todas las cosas.?

Como afirma bellamente san Anselmo: ?Dios, a su Hijo, el ?nico engendrado de su seno igual a s?, al que amaba como a s? mismo, lo dio a Mar?a; y de Mar?a se hizo un hijo, no distinto, sino el mismo, de suerte que por naturaleza fuese el mismo y ?nico Hijo de Dios y de Mar?a.?

Toda la naturaleza ha sido creada por Dios, y Dios ha nacido de Mar?a. Dios lo cre? todo, y Mar?a engendr? a Dios. Dios, que hizo todas las cosas, se hizo a s? mismo de Mar?a; y as? rehizo todo lo que hab?a hecho. El que pudo hacer todas las cosas de la nada, una vez profanadas, no quiso rehacerlas sin Mar?a. Por eso, Dios es padre de las cosas creadas y Mar?a es madre de las cosas recreadas. Dios es padre de la creaci?n y Mar?a es madre de la universal restauraci?n?.

2) Y Mar?a, por ser la Madre de Dios, es tambi?n todopoderosa como Medianera.

San Bernardo y los Santos Padres sol?an llamarla ?Omnipotentia supplex?, la Omnipotencia suplicante. Porque es la m?s poderosa de las reinas y la m?s eficaz de las intercesoras. En Can? arranc? a su Hijo el primer milagro ?cuando a?n no hab?a llegado su hora?. Y puede hacer siempre lo mismo, si acudimos a ella con fe, con confianza y amor filiales, pues una madre no niega nada a un hijo.

Los siglos XV y XVI fueron una grav?sima amenaza para la cristiandad. Los turcos arrasaban Europa con la pretensi?n de conquistarla para el Islam (hoy tambi?n se cierne un peligro no muy diferente). Y entonces el Papa P?o V arm? a la Iglesia con el santo Rosario para la defensa de la civilizaci?n cristiana. El 7 de octubre de 1571 la flota cristiana present? batalla a los turcos en Lepanto. La victoria fue clamorosa. Por eso el sult?n Solim?n dec?a: "Le tengo m?s miedo a las oraciones del Papa que a los ej?rcitos europeos". ?A las oraciones a Mar?a Sant?sima!

F?tima, Lourdes, persecuci?n de la Iglesia en el siglo XX y XXI? Las cosas no han cambiado demasiado. Y Mar?a sigue siendo hoy y siempre el ?Auxilio de los cristianos?.

3) Mar?a es tambi?n mi Madre.

Entonces, con Mar?a, ?estamos seguros, somos poderosos! San Estanislao de Kotska sol?a repetir, lleno de ternura y emoci?n: ??La Madre de Dios es tambi?n mi madre!?. Y en esta expresi?n encerraba toda su relaci?n ?ntima, personal y afectiva con Mar?a Sant?sima. Un amor mutuo que enlazaba ambos corazones y en ?l se sent?a acogido y protegido.?

?Oye y ten entendido, hijo m?o el m?s peque?o, que es nada lo que te asusta y aflige. No se turbe tu coraz?n ni te inquiete cosa alguna. ?No estoy yo aqu? que soy tu madre? ?No est?s bajo mi sobra? ?No est?s por ventura, en mi regazo?? Ya sabemos de qui?n son estas palabras. ?Todos necesitamos de una madre, necesitamos de Mar?a! Sobre todo en los momentos dif?ciles de la vida, en la aflicci?n, en la soledad, en la tribulaci?n. Ella nos consolar?, nos confortar?, nos acompa?ar? en el camino de la vida hasta llegar al cielo, a la presencia adorable de su bendito Hijo.

Por eso, en este d?a en que iniciamos el A?o nuevo y en el que celebramos la solemnidad de la Madre de Dios, acudamos a nuestra Madre sant?sima, postr?monos ante ella, acoj?monos en su regazo maternal y, con todo el afecto de nuestro coraz?n, consagr?mosle todo nuestro ser.?

?Ella es la m?s tierna de las madres y la m?s poderosa de las reinas! Con ella todo lo podemos. Pid?mosle con todas las veras de nuestra alma lo que traigamos en lo m?s ?ntimo de nuestro coraz?n y ella nos lo conceder?. Y ojal? que nosotros tambi?n podamos decir, como el Papa Juan Pablo II: ?Totus tuus, Maria, ego sum!?, ?Todo tuyo, Mar?a, yo soy!?.?


Publicado por mario.web @ 11:33
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