Domingo, 27 de febrero de 2011

Jesucristo es el Rey del hogar.?

Y comenzamos con una an?cdota de hace ya muchos a?os, pues se remonta a Septiembre de 1907, cuando un sacerdote peruano, el santo misionero Padre Mateo, se presentaba ante el Papa San P?o X, que estaba ante la mesa de su escritorio, entretenido en cortar las hojas de un libro nuevo que acababa de llegarle.

- ?Qu? te ha pasado, hijo m?o? Me han dicho que vienes de Francia?

- S?, Santo Padre. Vengo de la capilla de las apariciones del Sagrado Coraz?n a Santa Margarita Mar?a. Contraje la tuberculosis, y, desahuciado de los m?dicos, fui a la Capilla a pedir al Sagrado Coraz?n la gracia de una santa muerte. Nada m?s me arrodill?, sent? un estremecimiento en todo mi cuerpo. Me sent? curado de repente. Vi que el Sagrado Coraz?n quer?a algo de m?. Y he trazado mi plan.

El Papa San P?o X aparentaba escuchar distra?do, sin prestar mucha atenci?n a lo que le dec?a el joven sacerdote, que parec?a un poco so?ador.?

- Santo Padre, vengo a pedir su autorizaci?n y su bendici?n para la empresa que quiero iniciar.?

- ?De qu? se trata, pues??

- Quiero lanzarme por todo el mundo predicando una cruzada de amor. Quiero conquistar hogar por hogar para el Sagrado Coraz?n de Jes?s.?

Entronizar su imagen en todos los hogares, para que delante de ella se consagren a ?l, para que ante ella le recen y le desagravien, para que Jesucristo sea el Rey de la familia. ?Me lo permite, Santo Padre?

San P?o X era bastante bromista, y segu?a cortando las hojas del libro, en aparente distracci?n. Ahora, sin decir palabra, mueve la cabeza con signo negativo. El Padre Mateo se extra?a, y empieza a acongojarse:

- Santo Padre, pero si se trata de? ?No me lo permite?

- ?No, hijo m?o, no!, sigue ahora el Papa, dirigi?ndole una mirada escrutadora y cari?osa, y pronunciando lentamente cada palabra: ?No te lo permito! Te lo mando, ?entiendes?? Tienes mandato del Papa, no permiso. ?Vete, con mi bendici?n!?

A partir de este momento, empezaba la campa?a de la Entronizaci?n del Coraz?n de Jes?s en los hogares. Fue una llamarada que prendi? en todo el mundo. Desde entonces, la imagen o el cuadro del Sagrado Coraz?n de Jes?s ha presidido la vida de innumerables hogares cristianos. Jesucristo, el Rey de Amor, desde su imagen bendita ha acogido s?plicas innumerables, ha enjugado torrentes de l?grimas y ha estimulado hero?smos sin cuento.?

?Habr? pasado a la historia esta pr?ctica tan bella? Sobre todo, y aunque prescindamos de la imagen del Sagrado Coraz?n, ?dejar? de ser Jesucristo el Rey de cada familia??

Hoy la familia constituye la preocupaci?n mayor de la Iglesia y de toda la sociedad en general.?

Porque vemos c?mo el matrimonio se tambalea, muchas veces apenas contra?do.?

El divorcio est? a las puertas de muchas parejas todav?a j?venes.?

Los hijos no encuentran en la casa el ambiente en que desarrollarse sanamente, lo mismo en el orden f?sico que en el intelectual y el moral.

Partimos siempre del presupuesto de que la familia es la c?lula primera de la sociedad. Si esa c?lula se deteriora viene el temido c?ncer, del que de dicen que no es otra cosa sino una c?lula del cuerpo mal desarrollada.

Esto que pasa en el orden f?sico, y de ah? tantas muertes producidas por el c?ncer, pasa igual en el orden social. El d?a en que hayamos encontrado el remedio contra esa c?lula que ya nace mal o ha empezado a deformarse, ese d?a habremos acabado con la mayor plaga moral que est? asolando al mundo.?

Todos queremos poner remedio a las situaciones dolorosas de la familia.?

Y todos nos empe?amos cada uno con nuestro esfuerzo y con nuestra mucha voluntad en hacer que cada casa llegue a ser un pedacito de cielo.?

?Podemos so?ar, desde un principio, en alg?n medio para evitar los males que se han echado encima de las familias??
?Podemos so?ar en un medio para atraer sobre los hogares todos los bienes?..?

?Pues, claro que s?! Nosotros no nos cansaremos de repetirlo en nuestros mensajes sobre la familia. Este medio es Jesucristo.

Empecemos por meter a Jesucristo en el hogar.?
Que Cristo se sienta invitado a ?l como en la boda de Can?.?

Que se meta en la casa con la libertad con que entraba en la de los amigos de Betania.?
Que viva en ella como en propia casa, igual que en la suya de Nazaret? Pronto en ese hogar se notar? la presencia del divino Hu?sped y Rey de sus moradores. En el seno de esa familia habr? paz, habr? amor, habr? alegr?a, habr? honestidad, habr? trabajo, habr? ahorro, habr? esperanza, habr? resignaci?n en la prueba, habr? prosperidad de toda clase.?

Jesucristo, Rey universal, ?no es Rey especialmente de la Familia?? Acogido amorosamente en el hogar, con ?l entrar?n en la casa todos los bienes?.


Hoy que celebramos la Solemnidad de Cristo Rey, que sea para nosotros la gran fiesta que nos ayude a que Cristo sea nuestro Rey.



Publicado por mario.web @ 11:37
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios