Domingo, 27 de febrero de 2011

La carta de Pablo a los Efesios, que vamos conociendo bien a estas horas, es rica de verdad, ?no es as?? Nos habla de Jesucristo y de su ?misterio? de modo que embelesa y entusiasma.

Sin embargo, Pablo no se contenta con ense?ar doctrinas elevadas, sino que propone tambi?n en esta carta, de manera abundante y rica, las directrices de vida cristiana que se desprenden de su alt?sima ense?anza.

En realidad, nada m?s empezar y en la primera l?nea, Pablo expone con tres palabras el ideal de Dios sobre los bautizados, al decir que fueron escogidos desde antes de la creaci?n del mundo para ser ante Dios ?santos, inmaculados, amantes? (Ef 1,4)

Como vemos, un programa sugerente por su altura y su grandeza, aunque tambi?n estremecedor por sus enormes exigencias. Todas las normas que Pablo dicta en esta segunda parte de la carta se van a reducir a esto nada m?s y nada menos:

- ?Cristianos! ?A ser santos, a ser intachables, a ser incendios de amor!
Es todo lo que Pablo nos quiere decir hoy (Ef 4,17-31)

?Sean santos ante todo!, grita a todas aquellas Iglesias del Asia Menor a las cuales dirige esta carta circular. ?Rev?stanse del Hombre Nuevo, Jesucristo, creado seg?n Dios en la justicia y santidad?.

Los creyentes del Asia Menor conoc?an muy bien las costumbres paganas de sus tierras. Hab?an vivido metidos en ellas, y no se hab?an distinguido por ser unos angelitos precisamente. Record?ndoles esto, empieza por decirles Pablo:

?No vivan ya como viven los paganos, seg?n la vaciedad de su mente, porque obcecada su inteligencia en las tinieblas del pecado, se ven excluidos de la vida de Dios por la ignorancia que hay en ellos y por la dureza de su coraz?n? (4,17-18)

Los creyentes eran todo lo contrario.
Llevaban dentro por el Bautismo la Vida de Dios, y no quer?an regresar a una condici?n moral que ahora les apenaba. Pablo se lo reconoce y les anima:

?Ustedes han aprendido bien a Cristo, pues han o?do hablar de ?l rectamente, y han sido formados conforme a la verdad de Jes?s? (4,21)
?Revestidos de Cristo?, y viviendo conforme a la verdad de Cristo, ?adelante, que ustedes son santos de verdad!

Por la Virgen Mar?a - a la que llamamos sin m?s ?La Inmaculada? al haberse visto limpia de toda mancha desde su concepci?n- sabemos lo que significa esa palabra de Pablo: ?Inmaculados?.
Son cristianos intachables, de los que nadie puede burlarse se?al?ndoles con el dedo. Pablo contrapone tambi?n ahora a estos cristianos con los paganos, usando palabras fuertes:

?Habiendo perdido los gentiles el sentido moral, se entregaron al libertinaje, hasta practicar con desenfreno toda suerte de impurezas? (4,19)

Eso lo conoc?an muy bien los creyentes, por lo cual no pod?an extra?arse de las palabras de Pablo:

?En cuanto a su vida anterior, desp?jense del hombre viejo, que se corrompe al seguir las concupiscencias y las pasiones que le seducen? (4,22)

Si se dejan arrastrar por ellas, ?saben lo que hacen?...

-?S?panlo! ??Poner triste al Esp?ritu Santo, con el cual han sido sellados para el d?a de la redenci?n final? (4,30)

Pablo no acaba nunca de manera negativa, aunque reprenda los vicios m?s degradantes.
Mucho menos lo va a hacer ahora con sus queridos efesios, y les da coraje:

?Venga, amigos, a ser intachables! Todos los de fuera los miran como lo que actualmente son: ?Aunque antes fueron tinieblas, ahora son luz en el Se?or. Vivan como hijos de la luz? (5,8-9)

Todo lo que les pueda decir Pablo, se resolver? finalmente en el amor. Y ahora empieza por proponer la generosidad de Dios y la figura de Jesucristo:

?Recuerden que Dios los perdon? en Cristo, y sean por lo tanto imitadores de Dios, como hijos queridos? (4,37-5,1)
Adem?s, ?vivan en el amor, como Cristo los am? y se entreg? a la muerte por nosotros como sacrificio agradabil?simo a Dios? (5,2)

Dios que ama y entrega a su propio Hijo?
Jesucristo que ama y se entrega a S? mismo a la muerte? ?Qu? le queda al cristiano?... Amar, amar con todas sus fuerzas, amar con todo su ser, amar a Dios, a Jesucristo, a todos? Amar como Jesucristo, amar como el mismo Dios.

Pablo va a tomar ahora una comparaci?n muy gr?fica: ?Qu? hace el que se emborracha con vino, ingiriendo alcohol?... Lo sabemos todos. Pablo pasa de esa imagen dolorosa a otra bell?sima: ??Embri?guense de Esp?ritu Santo!?.

?Y qu? har? el Esp?ritu divino?
No pudiendo el cristiano aguantar tanto amor como llevar? dentro, estallar? en ?salmos, himnos, c?nticos ardientes e inspirados, cantando constantemente al Se?or, dando gracias siempre y por todo a Dios Padre, en nombre del Se?or Jesucristo? (5,18-20)

Parejo al amor a Dios ir? el amor al hermano, ya que el amor a Dios obligar? a ?conservar la unidad del Esp?ritu con el v?nculo de la paz? (4,3)

Con cristianos as?, ?santos, inmaculados, amantes?, ser? una realidad en la Iglesia de nuestros d?as aquello que esperaba el Papa Pablo VI al pensar en el Concilio que se hab?a celebrado:.

?Vendr? el descubrimiento de ser cristianos y la alegr?a de serlo.

Y con la alegr?a, un vigor nuevo que pone en muchos corazones deseos, esperanzas, prop?sitos, audacias de nuevas actividades apost?licas.

Vendr?n cristianos que se apartan del gregarismo, de la pasividad, de la aquiescencia que hace espiritualmente esclava a tanta gente de nuestro mundo de hoy?.

Si Dios es Santo, el Sant?simo, ?qu? mayor ideal cristiano que ser santos como Dios?
Si Dios es Belleza infinita, ?qu? mayor hermosura cristiana que una limpieza sin tacha?
Si Dios es Amor, ?qu? sentimiento cristiano puede superar al amor, qu? ocupaci?n m?s grande que amar, qu? actividad m?s divina que gastar la vida amando siempre m?s y m?s?...


Publicado por mario.web @ 16:06
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