Domingo, 27 de febrero de 2011

Ocurri? en un Encuentro Juvenil. Aquel excelente muchacho, l?der indiscutido, es interrogado por antiguos compa?eros, no digamos de parranda y vicio, pero s? de loca diversi?n:
- T?, siempre con ?La Gracia? en los labios. ?Qu? es para ti La Gracia?

Y ?l, con sinceridad espont?nea y simp?tica:
- ?La Gracia?... ?Mi gran negocio! Una verdadera ganga. Si quieren, lo prueban por s? mismos.

?Ten?a o no ten?a arz?n el muchacho?...
Aunque nosotros, al querer hablar de la Gracia seg?n San Pablo, nos encontramos casi en un apuro. Porque el Ap?stol no habla de la Gracia como a nosotros nos gustar?a, sino que lo hace a su manera, sobre todo por comparaciones.

?Y qu? es entonces la gracia en San Pablo, seg?n esas sus comparaciones suyas?

La gracia es ante todo una VIDA, la vida de Dios en el bautizado. El muerto qued? convertido en un ser viviente, como confiesa Pablo:
?Estando nosotros muertos por nuestros pecados, Dios, llevado del exceso del amor con que nos am?, nos dio la vida por Cristo y con Cristo? (Ef 2,5; Col. 2,13)

Esto es algo grande, algo inimaginable.
?Ser part?cipes de la vida de Dios!
Dios metido en la vida del cristiano porque le ha invadido todo su ser.

El bautizado es igual que el hierro dentro de la fragua, o la resistencia invadida por la corriente el?ctrica. No hay mol?cula del hierro rusiente que no est? convertida en fuego. As? el cristiano, por la gracia, est? convertido totalmente en Dios.

San Pablo usa muy gr?ficamente la comparaci?n del VESTIDO. Antes, con la vida de pecado, el hombre era un pobret?n miserable y andrajoso. Pero el bautismo, al comunicarle la gracia, le hizo aparecer bell?simo a los ojos de Dios.
?Todos ustedes, que fueron bautizados en Cristo, se han revestido de Cristo? (Gal 3,27). Han quedado ?revest?os de Jesucristo el Se?or? (Ro 13,14)

Aunque hay que entender correctamente esta comparaci?n de Pablo. No se trata de un vestido externo, de s?lo apariencias, como ense?aba un error fatal. Aquel error dec?a, y a?n se sigue repitiendo por muchos:

- Aunque seamos pecadores, ?qu? importa? Dios nos echa encima el precioso y elegante vestido de los m?ritos de Jesucristo, ?nico vestido que Dios mira, no nuestro pecado.
?Jam?s admitiremos nosotros en la Iglesia semejante barbaridad!

El vestido de la gracia transforma al bautizado por completo, por dentro y por fuera, de modo que a los ojos de Dios aparece como hombre impecable, como mujer bell?sima?

Otra comparaci?n familiar a Pablo es la de la IMAGEN: la gracia convierte al bautizado en imagen de Jesucristo. Pablo nos presenta a Dios Padre mirando desde la eternidad a los que iban a responder a su vocaci?n cristiana. Por eso, al determinarse a crearlos:
?Dios los predestin? a ser conformes a la imagen de su Hijo?, de modo que, ?as? como llevamos la imagen del Ad?n terreno, llevemos ahora la imagen de Jesucristo, el Ad?n celestial? (Ro 8,29. 1Co 15,45-49)

Ninguna fotograf?a, ning?n retrato, ning?n cuadro del m?s c?lebre pintor, ninguna estatua, pueden representar a Jesucristo mejor que lo copia un bautizado. Quien ve a un cristiano, ve al mismo Jesucristo, de tan fielmente como lo reproduce.

Y esto, ?por qu??... San Pablo profundiza mucho m?s, y presenta al cristiano por la gracia convertido en un MIEMBRO de Cristo, como parte del mismo Cristo:
??No saben que ustedes mismos son miembros de Cristo?? (1Co 6,15)

El bautizado, al ser miembro de Cristo, se ha convertido por eso mismo en HIJO O HIJA DE DIOS. Esto lleva consigo el derecho a ser ?herederos de Dios y coherederos con Cristo? (Ro 8,15-17), destinados a la resurrecci?n, como asegura Pablo:

?Cristo transfigurar? nuestro cuerpo humilde seg?n la forma de su cuerpo glorioso?.
?Porque cuando se manifieste Cristo, vida nuestra, entonces tambi?n nosotros seremos manifestados en gloria juntamente con ?l?
(Flp 3,21. Col 3,3-4)


La gracia ha transformado del todo al bautizado. No importa nada la historia anterior, como atestigua Pablo a aquellos cristianos salidos del paganismo:

?Han sido lavados, han sido justificados, han sido santificados, han sido justificados en el nombre del Se?or Jesucristo y en el Esp?ritu de nuestro Dios? (1Co 6,11)

Es decir, se ha realizado en ellos una transformaci?n total y esplendorosa, conforme a otra comparaci?n tan familiar a Pablo: ?La Luz!

?Son ustedes hijos de la luz y del d?a; no son de la noche ni de las tinieblas? (1Ts 5,5)
?Eran en otro tiempo tinieblas, pero ahora son luz en el Se?or; caminen, pues, como hijos de la luz? (Ef 5,8)
?Ustedes, cristianos, brillan como antorchas en el mundo? (Flp 2,15)

Por eso, confiesa Pablo, gozoso de s? mismo y de sus disc?pulos::
?Nosotros, reflejando como espejos la gloria del Se?or, nos vamos transformando de gloria en gloria a su misma imagen, iluminados por el Esp?ritu del Se?or?,
?y as? irradiemos la gloria de Dios, que resplandece en el rostro de Cristo Jes?s?
(2Co 3,18; 4,6)


Dios, que es grande en todo, ha querido ser grande en sus regalos. Y con este regalo de la Gracia santificante se ha lucido de verdad.

Hacernos el Padre participantes de su vida divina, como hijos e hijas suyos?

Convertirnos en miembros de Cristo?

Consagrarnos en templos vivos del Esp?ritu Santo?

Todo esto es algo inimaginable.

Aquel muchacho llamaba a la Gracia su ?gran negocio?. ?Ten?a o no ten?a raz?n?...

El ?ngel salud? a Mar?a llam?ndola ?llena de gracia?. Su Maternidad divina es algo ?nico, ciertamente y plenitud de gracia como en Mar?a no se ha dado ni se dar? jam?s.

Pero, ?se puede llamar tambi?n a los bautizados los ?llenos de gracia??... Pablo nos ha dicho algo!


Publicado por mario.web @ 16:52  | religion
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios