Domingo, 27 de febrero de 2011

?Qu? concepto, qu? idea tenemos formada de San Pablo? Desde luego, para muchos, para todos quiz?, Pablo es la figura m?s grande de la Iglesia y uno de los hombres m?s notables que ha producido la humanidad.
?Qu? vida tan legendaria! ?Qu? ideas y qu? ideal! ?Qu? inteligencia! ?Qu? cartas! ?Qu? amor tan apasionado!... Su personalidad subyuga. Pasa con Pablo, proporcionalmente, lo mismo que con Jes?s el divino Maestro. O con ?l o contra ?l, pero no se puede estar indiferente.

Eso es Pablo para nosotros. Sin embargo, ?qui?n era Pablo para Pablo?

Podemos llamarlo: un h?roe de la humildad.
Basta ver c?mo se llama a s? mismo en su carta a los de ?feso, como anota acertadamente un c?lebre biblista y profundo conocedor del griego.

No se llama ?el m?s peque?o de los santos?, ?el menor de los cristianos?, ?el disc?pulo peque??simo?. Pablo se inventa una palabra, hace un comparativo de un superlativo, y dice de s? mismo: ?yo, menor que el m?s peque?o de entre los santos? (Ef 3,8)

Pablo es para Pablo el ?ltimo en la Iglesia, y por eso se pone al servicio de todos, porque todos son m?s santos y m?s dignos que ?l.

Y cuando no puede menos de reconocer lo que ha hecho por Jesucristo en la predicaci?n del Evangelio -pues ha trabajado m?s que nadie, ha realizado m?s prodigios que ninguno, y ha sufrido m?s que cualquiera en aventuras mil-, a?ade para esquivar toda alabanza:

El Se?or Jes?s se me apareci? el ?ltimo de todos a m?, que soy como un aborto. Pues yo soy el ?ltimo de los ap?stoles, indigno de llevar el nombre de ap?stol, por haber perseguido a la Iglesia de Dios.

Pero al no poder negar lo que ha hecho, le da toda la gloria a Dios:

Sin embargo, por la gracia de Dios soy lo que soy; y la gracia de Dios no ha sido est?ril en m?, pues he trabajado m?s que todos ellos; pero no he sido yo quien lo ha hecho, sino la gracia de Dios conmigo y por medio de m? (1Co 15,8-10)

Estas palabras de Pablo, ?son un arranque oratorio nada m?s? ?Sent?a de verdad lo que dec?a? ?Era consciente de ser un cristiano tan indigno? Si se llamaba ?pecador?, ?sab?a que lo era, o que lo hab?a sido antes de su clamorosa conversi?n?

No dudemos un momento que Pablo se sent?a peque?o e indigno de verdad ante Dios y ante los hermanos. Unas palabras suyas, dirigidas a su disc?pulo m?s querido, nos lo atestiguan de manera emocionante:

Es cierta y digna de ser aceptada por todos esta afirmaci?n: Cristo Jes?s vino al mundo a salvar a los pecadores; y el primero de ellos soy yo? (1Tm 1,15)

El que se firmaba siempre ?Pablo, siervo de Jesucristo?, y era un volc?n de amor, se confesaba con sinceridad que desconcierta y emociona, ?el mayor de los pecadores?, el que romp?a la fila e iba a la cabeza de todos como el pecador m?s grande?

Tanto es as?, que su mismo apostolado lo toma como un deber serio, y no como un privilegio, de modo que tiembla ante una posible infidelidad: ??Hay de m?, si no evangelizare!?.

Y Pablo sabe, adem?s, que ha de esforzarse en ser un santo, un cristiano cabal, adem?s de ser un ap?stol entregado y decidido, pues a?ade:
?Me venzo a m? mismo y me esclavizo; no sea que, habiendo predicado a los dem?s, venga a ser yo un r?probo que me pierda? (1Co 9, 16 y 27)

No entendemos c?mo cabe tanta humildad con santidad tan excelsa y con empresas tan deslumbrantes. Pero as? era Pablo.

En realidad, no es de extra?ar esta humildad en Pablo si examinamos los principios en que se fundamentaba. Si recorremos sus cartas vemos lo que ense?aba a los dem?s, pero empezaba a practicarlo siempre por ?l mismo, pues viv?a lo que predicaba.

Si alguno de los cristianos ten?a dones y gracias de las que pensaba presumir, se encontraba con la voz severa de Pablo:
-?De qu? te glor?as? ??Tienes algo tuyo que no lo hayas recibido? Y si lo has recibido, ?por qu? te engr?es, si te lo han dado todo?? (1Co 4,7)

Desde ser gallardo el hombre o bonita la mujer, todo es puro regalo de Dios. Porque ?somos hechura de Dios? (Ef 2,10), nos advierte Pablo prudentemente, y, aunque el provecho sea nuestro, la gloria por la obra de arte es del inteligente Hacedor.

Pablo se nos presenta como un modelo admirable de humildad, como cuando dice:
?Yo, que fui un blasfemo, un perseguidor y un insolente, alcanc? misericordia de Dios?, y ?no me glor?o sino en mis propias enfermedades, para que se manifieste en m? la fuerza de Cristo, pues cuando me siento d?bil es cuando soy m?s fuerte? (1Tm 1,13; 2Co 12,9-10)

El humilde Pablo ten?a entonces autoridad para pedir a las Iglesias:
?Al tanto con imaginarse alguien que es importante, porque ese tal se enga?a miserablemente a s? mismo?. ?Por eso, no se estimen m?s de lo que conviene?, y no aspiren a grandezas, sino vayan siempre detr?s de los m?s humildes?, de modo ?que nadie se engr?a sobreponi?ndose a otro? (Gal 6,3; Ro 12,3 y 16; 1Co 4,6).

Dec?an de Pablo sus detractores:
?Tiene una presentaci?n pobre y su hablar es despreciable? (2Co 10,10)
?Es cierto eso de que Pablo no era buen orador? No nos enga?emos. Los discursos de Antioqu?a de Pisidia y del Are?pago en Atenas, dicen todo lo contrario.
Pablo debi? ser buen orador. Pero, con una humildad profunda, renunci? a sus magn?ficas cualidades para que no se desvirtuase la Palabra y se atribuyese el triunfo a las dotes humanas de Pablo y no a la fuerza del Evangelio.

Nuestro admirado y querido San Pablo no es s?lo el aventurero audaz que traspasa las monta?as del Tauro?; ni el que lleva el cuerpo surcado de llagas con tantas veces azotado por jud?os o lictores romanos?; ni el indomable luchador contra los judaizantes?

Pablo es m?s que nada el humilde ?siervo de Jesucristo? y el que ?se hace todo para todos?, con humildad sincera y entra?able, a fin de ganarlos a todos para el Se?or.

Pablo se llam? a s? mismo ?menor que el m?s peque?o de los santos?.
Pues, si Pablo era el m?s peque?o, ?c?mo ser? el m?s grande?...
Puestos nosotros a hacer encuestas entre los cristianos, vemos que Pablo se coloc? en el ?ltimo lugar.
?Qui?n es, entonces, el que ocupa el primero?
No lo sabemos, pues s?lo Dios lo sabe. Pero a nosotros nos cuesta colocar a Pablo en el segundo puesto, contra todo lo que ?l mismo diga?


Publicado por mario.web @ 17:25
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