Domingo, 27 de febrero de 2011

?Oh, Mar?a, no s?lo eres mi madre, sino tambi?n mi maestra, y quiero ser una obra maestra en tus manos! Alfarera divina, estoy ante ti como un cantarillo roto, pero con mi mismo barro puedes hacer otro a tu gusto. ?Hazlo! Toma mi barro, el barro de mis dificultades, de mis problemas, de mis defectos, de mis pecados. Toma ese barro, ese barro que se ha deshecho tantas veces por obra de Satan?s, del mundo, de las tentaciones, de la carne, y construye otro cantarillo nuevo, mejor que el del principio. Quiero ser santo en tu escuela, Mar?a; quiero ser un gran sacerdote en tu escuela, quiero ser un gran ap?stol en tu escuela, Mar?a de Nazaret.

Quiero, en la escuela de Mar?a de Nazaret, aprender el arte de vivir. Maestra, sobre todo, del amor a Jes?s. Si en algo ella ha sido maestra, ha sido en el amor. Por eso, si es el amor el que nos va a salvar, el ?nico que nos va a salvar, nos importa ir a esa escuela donde hay una maestra sublime, excelsa, en el arte, precisamente, de amar. Ninguna criatura ha amado tanto, y tan bien como Mar?a, a Dios. Ninguna criatura ha amado y ama a los hombres como Ella, porque es su Madre. Por tanto, Ella es la persona que mejor nos puede ense?ar a nosotros a amar.

Se es fiel, s?lo por amor. Se es aut?nticamente feliz, s?lo en el amor. Se es id?ntico, s?lo amando. Si esto es verdad, la gran fuerza, la ?nica fuerza, capaz de arrancarnos de nuestro ego?smo y lanzarnos hacia Dios y hacia nuestros hermanos, es el amor. Pues bien, Mar?a de Nazaret tiene una escuela de amor. Es una maestra insigne, y a nosotros, sus hijos predilectos, nadie mejor que Ella nos puede ense?ar el amor.

Mar?a, se ha dicho, es el camino m?s corto y m?s hermoso para llegar a Jes?s. El camino m?s f?cil para conocer al Hijo es el coraz?n de su Madre. Yo tendr? un santo orgullo en decir que fue Mar?a Sant?sima quien me abri? la puerta del Coraz?n de Jes?s. Quien me ense?? a amarlo.

Dec?a San Pablo, tambi?n, "?Qui?n me arrancar? del amor a Cristo?" Yo quiero decir lo mismo, pero a?adir tambi?n estas palabras: ??Qui?n me arrancar? del amor a mi Madre?.? Un santo dec?a:? "Creo en mi nada unida a Cristo". Yo tambi?n quiero decirlo: ?Creo en mi nada unida a Cristo.? Pero tambi?n quiero decir: "creo en mi nada unida a Mar?a Sant?sima".


Publicado por mario.web @ 17:40
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