Lunes, 28 de febrero de 2011

Mar?a Sant?sima, el proximo viernes celebramos la fiesta del Sagrado Coraz?n de Jes?s, quisiera prepararme bien para ella... pero... ?C?mo prepararme para aquello que a?n no comprendo bien?. S?, asistir? a misa, dejar? mis peticiones y agradecimientos en el Coraz?n de tu Hijo. ?Puedes ayudarme a comprender lo que realmente significa amar el Coraz?n de Jes?s?.

Puedo sentir que me miras desde tu imagen, puedo y quiero leer en tus ojos la respuesta....

- ?Por qu? no se lo preguntas a Jes?s mismo?... vamos, atr?vete... ?l est? muy ansioso por hacerte comprender.

- Se?ora m?a... es que... no me atrevo, soy tan pecadora, tengo tanto de que arrepentirme.

- Vengan a m? todos los que est?n cansados, que yo los aliviar?...

Y las palabras de tu Hijo resuenan en mi coraz?n.

- ?Has comprendido, hija m?a? Jes?s te espera desde siempre, no debes rendir examen para acercarte a ?l, solo ?male, camina hacia ?l con toda tu carga y depos?tala a sus pies. ?l har? el resto.

Siento que somos tres conversando, que Jes?s me vuele a repetir...

- ?...Aprende de m?, que soy paciente y humilde de coraz?n...? (Mt. 11,29).

- ?Ves hija, c?mo te va mostrando el camino? Amar el Coraz?n de Cristo es tratar de imitarle, en todo, en cada momento, tratar de comprender, dentro de lo que puedas, cu?nto, cu?nto, cu?nto te ama.

- Se?ora...imitarle... s?, pero es que, no s? como se hace eso en mi d?a a d?a...

- Pues... paso a paso, en cada decisi?n que tomes piensa: ??Le ser? agradable a Jes?s??. Cuando hables con las personas piensa: ??Si fuese Jes?s quien est? escondido tras ese rostro??. Sobre todo cuando te enojes con alguien o cuando tu orgullo herido reclame a gritos una reparaci?n, piensa: ??Jes?s ver? con buenos ojos mi reacci?n?? Si ya hablaste por tu vanidad herida, medita: ??Me alcanzar?n estos argumentos ante Cristo??. Hija querida, no hacen falta, para imitar a Cristo, grandes y tit?nicas obras. No pretendas abrir t? sola las aguas del mar... no, peque?a, s?lo trata de actuar en cada momento como ?l espera que lo hagas. No por presi?n, no como un amo severo que se la pasa control?ndote para , al menor descuido, volcar su ira sobre ti. Nada m?s lejos de eso. M?ralo como un compa?ero de viaje que te indica la ruta m?s segura. Como un maestro que te ense?a el camino. Como un padre que no quiere que te lastimes. Cada palabra, cada consejo, nacido del profundo amor de su Sagrado Coraz?n, es para que t? no te pierdas.

- Voy entendiendo...poco a poco, voy entendiendo.

- ?Recuerdas cuando un leproso se le acerc??, suplic?ndole de rodillas: ?Si quieres puedes curarme... a ?l se le conmovi? el Coraz?n? (Mc. 1,41). As? pasa contigo. Pero analiza bien este hecho, el leproso ?se le acerc? o sea, camin? hacia Jes?s, recorri? la distancia que lo separaba de ?l, con todo lo que significaba esa decisi?n. Luego le dijo ?si quieres...puedes...? o sea, reconoci? que Cristo pod?a hacer lo que ?l le ped?a, mas nada le exig?a, s?lo aceptaba su voluntad. Es entonces cuando a Jes?s ?se le conmovi? el Coraz?n?. ?Comprendes, hija?. Conmover el coraz?n de Cristo no es dif?cil s?lo debes: acercarte a ?l, pedirle, confiar y por ?ltimo, aceptar su voluntad.

- Se?ora m?a, me hablas con tu coraz?n, le hablas al m?o. ?Qui?n soy yo para que te dignes explicarme tanto?.

- Eres mi hija ?Lo has olvidado? Una y mil veces te hablar?a hasta que encontraras el camino y la paz.

- ?Si alguno tiene sed, venga a m? y beba, si cree en m?. Pues como dice la Escritura: brotar?n de su Coraz?n r?os de agua viva? (Jn. 7,37-39).

- ?Escucha tu alma las promesas de mi Hijo?.

Claro que mi alma las escucha. Poco a poco voy comprendiendo que no existe mejor lugar para el alma, que el Coraz?n de Cristo. Es un sitio lleno de amor, de paz, de profunda serenidad, tiene la calma de todos los atardeceres, el perfume de todas las flores, el canto de todos los p?jaros, y el amor m?s grande, m?s profundo, m?s exquisito que hubiera existido jam?s.

- Los ap?stoles ya hab?an descubierto el inmenso tesoro del Coraz?n del Mes?as. San Agust?n lo not?, por eso dijo: ?San Juan, en la Cena, se reclin? en el pecho del Se?or para significar as? que beb?a de su Coraz?n los m?s profundos secretos...? Para que entiendas m?s a?n, te contar? lo que es para m? ese Coraz?n amado... cuyos primeros latidos imaginaba al colocar mi mano temblorosa sobre mi vientre, en aquellos d?as de Nazaret..., despu?s, en Bel?n, cuando Jos? puso su peque?o cuerpecito entre mis brazos, sent? ese suave y acompasado latido. A medida que iba creciendo, fui aprendiendo el lenguaje de ese coraz?n, en cada palabra, en cada gesto, en cada mirada, ERA Y ES un coraz?n rebosante de amor y misericordia... El d?a que lo comprendas desde el fondo de tu alma, ya nunca estar?s sola.



Me besas la frente y te vas. Lentamente, te mezclas entre la gente... tus palabras quedan en mi alma... esperando...esperando...

esperando... sigo orando para que yo sepa ver, poco a poco, cu?n bello es el sitio que me tienes reservado en tu SAGRADO CORAZ?N.




NOTA DE LA AUTORA "Estos relatos sobre Mar?a Sant?sima han nacido en mi coraz?n y en mi imaginaci?n por el amor que siento por ella, basados en lo que he le?do. Pero no debe pensarse que estos relatos sean consecuencia de revelaciones o visiones o nada que se le parezca. El mismo relato habla de "Cerrar los ojos y verla" o expresiones parecidas que aluden exclusivamente a mi imaginaci?n, sin intervenci?n sobrenatural alguna."

Publicado por mario.web @ 9:18  | religion
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios