Lunes, 28 de febrero de 2011

"La castidad es una virtud moral. Tambi?n es un regalo de Dios, el fruto de un esfuerzo espiritual. El Esp?ritu Santo permite a aquel que las aguas del bautismo han regenerado a imitar la pureza de Cristo" art. 2345 del Catecismo Cat?lico Una vez trabaj? como secretaria de un ingeniero a quien recuerdo con mucho cari?o, en una c?mara de comercio francesa. Yo entonces ten?a 27 a?os y acababa de terminar una relaci?n de m?s de tres a?os con mi novio. Vi?ndome entristecida y desilusionada el buen Sr. Toche quiso ayudarme y muy paternalmente aconsejarme.
Yo entonces era la t?pica muchacha de la generaci?n de los '80 y '90. Conceb?a el amor y las relaciones entre hombre y mujer tal como las ve?a en todas partes, empezando por el cine y la televisi?n. Como cualquier joven de mi edad tomaba el modelo de las divas de Hollywood y de las princesas de la realeza, y en general el ejemplo de las amigas de mi edad todas atractivas, modernas y "liberadas".
Mi jefe me cont? que ?l y su esposa se hab?an casado castos, que hab?a sido una decisi?n de ambos y que aquello hab?a sido lo mejor de sus vidas. Tambi?n a?adi? que ya ten?an m?s de 35 a?os de casados, pero que hasta el d?a de hoy ?l la adoraba y que volver?a a casarse con ella y a recorrer los 250 km. entre su pueblo y el de ella s?lo para pasar con ella un par de horas, tal como suced?a mientras ?l la cortejaba. Yo me qued? admiraba y siempre cre? en sus palabras a pesar que no comprend?a a qu? se refer?a cuando dec?a que aquello hab?a sido "lo mejor de su vida".
Pasaron siete a?os para que pudiese comprender estas palabras. Dios me ilumin? a trav?s de la experiencia y finalmente entiendo que lo mejor es poder tener con el ser amado una amistad verdadera. La amistad no puede desarrollarse entre un hombre y una mujer que empiezan una relaci?n y al poco tiempo de haberse conocido tienen relaciones ?ntimas, debido a que se entremezclan pasiones como los celos, la angustia, la incertidumbre, la distancia, y el mismo deseo sexual nublando el tranquilo desarrollo de una amistad sincera que sirve como base para un buen matrimonio.
Idealmente, la amistad viene antes que el amor y la sostiene en tiempos dif?ciles en los cuales la falta de romance y el conflicto de los intereses encontrados amenazan con gastar y destruir una relaci?n. Cuando un sacerdote celebra el sacramento del matrimonio, el novio y la novia intercambian votos de fidelidad para toda la vida: "en lo favorable y en lo adverso, en la salud y en la enfermedad, y as? amarte y respetarte todos los d?as de mi vida"
Todos pensamos qu? palabras tan hermosas, qu? ideales tan altos, sin embargo si nos ponemos a pensar, ?ser?amos capaces de hacer esto por alguien que no am?ramos realmente con todo nuestro coraz?n?, ?por alguien que no nos hubiera demostrado el mismo grado de entrega incondicional?. Para poder amar a una persona de esta manera tan completa necesitamos primero llegar a conocerla a trav?s de todas sus facetas psicol?gica, emocional, f?sica y espiritual. No podemos llegar a conocer bien a una persona con la que estamos viviendo al mismo tiempo un t?rrido romance marcado por una relaci?n sexual intensa, por la simple raz?n que nuestra prioridad se ha convertido en otra que ya no es conocer ni descubrir algo nuevo, sino prolongar el mayor tiempo posible el placer e inclusive la emoci?n de algo que nos gusta y nos hace sentir bien.
Ser?a importante resaltar el valor de la castidad en medio de un mundo que banaliza tanto al sexo, es importante recobrar la verdadera dimensi?n de este carisma y transmitirlo a la juventud confundida de hoy en d?a. La revoluci?n sexual de los a?os '60, el amor libre de los a?os '70, "el sexo, drogas y rockn'roll" de los a?os '80 y "el sexo seguro" de los a?os '90. Las uniones libres o uniones de hecho en los pa?ses desarrollados no han mejorado al hombre, ni su calidad de vida sino que han dado como resultado la destrucci?n de la vida, y de la familia. Desde 1982 hasta el 2002 se han cometido 500 millones de abortos en el mundo entero y se cometen 50 millones de abortos cada a?o. El n?mero creciente de divorcios, de madres adolescentes y de madre solteras as? como de ni?os abandonados son el resultado de una cultura del placer y del individualismo a ultranza que utiliza la palabra "libertad" como escudo para romper matrimonios, destrozar vidas y privar del derecho a la
vida a seres humanos cuyo grito de dolor y de horror tal vez finalmente est? alcanzando las conciencias de las autoridades en nuestra sociedad.
La castidad seguida del matrimonio cristiano le devuelve a la mujer la dignidad que Dios ha querido darle de ser amada integralmente como persona, emocional, espiritual, psicol?gica y f?sicamente con todas las consecuencias que este amor puede traer como fruto sin limitar ese amor a la duraci?n de una relaci?n carnal o sentimental. Sin condicionar ese amor a los l?mites y a las condiciones de una relaci?n cuyo prop?sito no est? claramente definido. Son muy hermosas las palabras de San Pablo que equipara el amor que se tienen los esposos al amor que Cristo tiene por su Iglesia, es decir por todos nosotros: "As? como el esposo ama su cuerpo, as? tambi?n debe amar a su esposa? Porque nadie odia su cuerpo sino que lo alimenta y lo cuida como Cristo hace con la Iglesia porque ella es su cuerpo. Por eso el hombre dejar? a su padre y a su madre para unirse a su esposa, y los dos ser?n como una sola persona. Este misterio es muy grande y yo lo refiero a Cristo y a la Iglesia" Ef.
5,21
La pareja cristiana es casta por que desea vivir una sexualidad plena y una relaci?n basada en la entrega incondicional e ilimitada de ambos durante el matrimonio. La sexualidad humana tiene dos dimensiones, significa por un lado la fusi?n de dos personas que se aman y por otro lado la posibilidad de procrear. Tiene entonces un nivel afectivo, de expresi?n de amor entre dos personas y otro divino que los hace part?cipes de la vida y junto con Dios part?cipes de la creaci?n. Esta es la visi?n cristiana que por supuesto no comparte la sociedad de consumo cuyo objetivo final es hacer negocio de los apetitos humanos, presentados como simples "funciones biol?gicas" que equiparan al hombre a cualquier otro animal desprovisto de una voluntad espiritual. Esto ha empujado a la sociedad entera a la profunda crisis de valores en la que actualmente se encuentra, trayendo como consecuencia el divorcio, el aborto, los embarazos de adolescentes y el debilitamiento de millones de ni?os
que nacer?n y crecer?n en familias monoparentales o sin familia.
Un matrimonio basado en la entrega de s?, tienes m?s posibilidades de madurar y desarrollarse a la sombra de un noviazgo casto. Si los novios tienen relaciones maritales bajo pretexto que se trata de una "forma" m?s de manifestarse su amor, est?n arriesg?ndolo todo y pueden perderse en el camino ya que el amor que se tienen se sostendr? en el tiempo no tanto debido a las muchas "formas" en que ellos se lo hayan demostrado como gracias a su capacidad de colocar ese amor a la luz de la voluntad y del plan sagrado de Dios.
El noviazgo casto evita las confusiones que tanto da?o han hecho entre sexo y amor durante la segunda mitad del siglo XX y sobre todo niega la cultura del sexo por el sexo, del sexo por el placer y del ser humano denigr?ndose a la calidad de un objeto de uso, disfrute y descarte. Luego de leer el art?culo: "Propuesta Radical para el Cortejo" del padre T.G. Morrow acerca del tema del noviazgo casto en www.cfalive.org queda claro que inclusive "salir" con una nueva persona puede resultar peligroso si esta persona no es cristiana, no comparte las mismas convicciones acerca del amor y sobre todo entiende el t?rmino "salir" con alguien por una especie de aventura en la que sale con el fin de explorar y descubrir nuevas cosas, sin saber lo que le espera al final, ni poner l?mite alguno a lo que sus instintos y emociones lo empujen a vivir con ese otro "conejillo de indias" que representa la otra persona. Esta conducta no est? a la altura de un cristiano que busca encontrar el
verdadero amor. El termino "salir" con alguien ha sido demasiado usado y abusado. Un ser humano no es un conejillo de indias que pueda soportar la experiencia de emociones intensas e instintos fuera de control sin que tarde o temprano las consecuencias de este tipo de conducta terminen da?ando su capacidad de confiar y de entregarse honestamente a otra persona. Dentro de esta rid?cula carrera que emprenden hombres y mujeres por salir, consumir r?pidamente lo que el otro tenga para ofrecer y descartar, sin jam?s encontrar el verdadero amor, se pierden cosas muy importantes como la autoestima y la esperanza de encontrar alg?n d?a una relaci?n amorosa aut?ntica y verdadera.
La alternativa cristiana frente a esta trivializaci?n de las relaciones entre hombres y mujeres es la amistad seguida m?s adelante por el noviazgo. No tiene por qu? existir una alianza de ensayo o de prueba, sobre todo si desde un principio el hombre y la mujer saben que su relaci?n no es seria, ni tiene intenciones serias. Lo f?cil claro est?, en especial para el hombre, es vivir cuanta posible relaci?n se presente al m?ximo, sin embargo lo f?cil es aquello que nos inclina al pecado. En cuanto a las mujeres, ellas tambi?n tienen el deber de hacerse respetar y de no provocar la lujuria en los hombres. Sabemos bien que el pecado de la lujuria es un pecado mortal y el que con mayor frecuencia se comete. A la pregunta de: ?cu?les son las recomendaciones para vivir un noviazgo casto? creo que el mejor consejo es el del Santo Jos? Mar?a Escriv?, de ?no hacer nada que no har?ais delante de vuestra madre?.

La clave al principio es no exponerse demasiado, recibir a la visita en la casa si es de confianza o encontrarse en alg?n restaurante, sal?n de t? u otro lugar p?blico al que cada quien llegue por su cuenta si la persona y la relaci?n son nuevas. La mayor?a de las veces los hombres que buscan tener relaciones pre-matrimoniales no lo dicen, sin embargo demuestran su motivaci?n en los gestos y en las acciones. Una mujer debe saber c?mo distinguir las intenciones serias de las poco serias en un hombre y saber hacerse respetar desde el principio expresando claramente sus convicciones sobre todo si la otra persona no da muestras de ser un cristiano practicante. La amistad puede evolucionar y convertirse en amor o bien pueden existir semillas de romance desde el primer encuentro, sin embargo es preferible que el compromiso s?lo ocurra despu?s de haber conversado acerca de temas vitales que pueden unir o alejar a la pareja definitivamente. Si el hombre est? interesado en algo
m?s serio, pero no cuenta con la posibilidad de proponer matrimonio, la amistad puede prolongarse en el tiempo siempre y cuando la mujer est? dispuesta a esperar. Si no existe ninguna raz?n para esperar el hombre sabr? encontrar el mejor momento para hacer que esa amistad se convierta en un noviazgo. Estos fueron a grandes rasgos los consejos y argumentos que encontr? en el art?culo del padre T.G. Morrow que pueden consultar y leer siguiendo este enlace: http://www.cfalive.org/ChristianDating.htm

La castidad es un carisma de amor a Dios, de amor a la vida y de amor al pr?jimo que tan s?lo puede brotar de una decisi?n adulta, libre y consciente. La castidad aplicada al noviazgo y luego puesta en pr?ctica durante el matrimonio en la fidelidad conyugal de los esposos as? como en la llamada Planificaci?n Familiar Natural es una virtud sagrada inspirada en Cristo que fortalece nuestro lazo con Dios. Un lazo que jam?s pasar? de moda.


Publicado por mario.web @ 18:53
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