Lunes, 07 de marzo de 2011

He meditado mis rasgos y me he dado cuenta que ?stos son muy diferentes a los tuyos. Por eso he levantado la mirada hacia Ti, para que motive mi fe y la lleve a la perfecci?n (Hb 12,2). Yo soy uno de aquellos que no te han visto y, sin embargo, te aman y creen en Ti. Por eso siento ?una tremenda alegr?a! (1Pe 1,8), la cual no podr?a expresar con palabras.

Aqu? estoy Se?or, dispuesto a seguirte, para ir a anunciarte a otros (Jn 1,40). Dame la fuerza necesaria para poder proclamar tu Buena Noticia a los pobres, como T? dijiste de Ti mismo (Lc 4, 18).

Aunque no he estado contigo desde el principio, quiero hablar en tu favor. ?Lo que he visto y o?do? sobre Ti quiero darlo a conocer a los dem?s (1Jn 1,3).

Dame la oportunidad de tener tu pensamiento (1 Cor 2, 16). Dame la gracia de sentir con tus sentimientos (Rom 15,3), de actuar con los sentimientos de tu coraz?n, para amar como T? amas al Padre (Jn 14,31) y as? como nos amas a cada uno de nosotros, hasta el extremo (Jn 13,1).

Nadie m?s ha tenido mayor amor que T?. T? mismo dijiste: ?No hay amor m?s grande que ?ste: dar la vida por sus amigos? (Jn 15, 13) y Tu diste la vida por tus amigos, muriendo en una cruz (Fil 2,8). Dame las fuerzas necesarias para entregar mi vida, en el d?a a d?a (Lc 9,23), actuando en lo posible, con tu misma disposici?n, tomando la condici?n de servidor (Fil 2,7). No haciendo las cosas para recibir alabanzas o por vanagloria, porque esto no me servir?a de nada (1 Cor 13,3), sino estimando y tratando a los dem?s como superiores a m? (Fil 2,3-4).

Ens??ame el modo de tratar a los amigos, como T? trataste a los disc?pulos, yo quiero tratar a mis amigos con la delicadeza que T? trataste a los tuyos (Jn 21,14-15), por ejemplo: prepar?ndoles comida en el lago de Tiber?ades (Jn 21,9-13) o lav?ndoles los pies (Jn 13,4.5). Ens??ame a amar, para poder poner en pr?ctica tu mandamiento sobre el amor (Jn 15,17), porque si yo no tengo amor, nada soy (cfr. 1 Cor 13). Yo quiero estar afianzado en el amor (Col 2,2).

En el trato con los dem?s quiero estar lleno de bondad y amor y deseos de servirles siempre (Mc 10,43), siguiendo tu ejemplo, que viniste para servir (Mt 20,28). Quiero ser atento y acogedor con los dem?s (Rom 15,7; Lc 9,10).

Perm?teme un amplio conocimiento sobre la vida humana, para que mis pr?dicas, mis discursos y mis escritos est?n al alcance de los humildes y sencillos, aquellos que T? tanto amas. Dame esa vida abundante que T? viniste a traer (Jn 10, 10) y dame la gracia para yo poderla compartir con los dem?s.

Que yo pueda ser como T?, que vas sembrando amistad con todos (Jn 15,15), especialmente con tus amigos predilectos (Jn 13,23) o aquella familia de Betania (L?zaro, Marta y Mar?a) que Tu quer?as mucho (Jn 11,5) y llenando de alegr?a con tu presencia una fiesta familiar (Jn 2, 1-11).

Te pido, Se?or Jes?s, que me ense?es a mirar con cari?o y ternura, como T? miraste a Pedro cuando lo llamaste (Jn 1,42; Mt 16,18; Mc 1,17) o para levantarlo (Lc 22,61) o la mirada que le diste al joven rico, aquel que no quiso seguirte (Mc 21,10) o como levantaste los ojos para fijarte compasivamente en aquella muchedumbre que ven?a hacia Ti (Mc 3,34; 5,31; 10,23; 6,34; Mt 14,14; Jn 6,5). Tambi?n enojado y con ira cuando miras a los insinceros (Mc 3,5) o cuando pronunciaste las maldiciones sobre los ricos, los poderosos y los satisfechos (Lc 6,24-26). Quiero aprender de Ti, siguiendo tu ejemplo, de total entrega de amor al Padre y a los seres humanos, especialmente a los pobres, sinti?ndome puesto contigo, cerca de Ti y enviado por Ti (Mc 3,14).

Si, Se?or, llamado por ti para estar contigo y para enviarme a predicar con poder. Quiero ser enviado para ir y producir mucho fruto que permanezca, porque ?en esto ha sido glorificado mi Padre: en que den fruto y sean mis disc?pulos? (Jn 15, 16).

Se?or, ens??ame a orar, como Juan ense?? a sus disc?pulos (Mc 11, 1), porque estoy conciente como nos ense?o nuestro fundador: ?Hay que orar, orar m?s, orar mejor, orar siempre y no cansarse nunca de orar?.

Dame esa gracia, tambi?n a mi Congregaci?n, la gracia de tener tu mismo pensamiento y sentimientos, para poder proceder de acuerdo a tu esp?ritu.

Quiero identificarme contigo, con tu Evangelio, tus bienaventuranzas (Mt 5, 2-12; Lc 6, 20-26), tu servicio a los pobres y necesitados, como lo so?? nuestro fundador, Alfonso Mar?a de Ligorio: Vivir la alegr?a de la pobreza. ?Les recomiendo, la alegr?a de la pobreza ?dec?a San Alfonso-, para que cada uno se contente con lo necesario, como limosna recibida del Creador?.

Ay?dame a tener respeto absoluto a la grandeza del pobre, como nos dijo San Alfonso: ?En las misiones procuremos por todos los medios ser corteses con quienes nos acogen. Hablemos con gran respeto y sin herir a nadie, pues a todos hay que tratar con amor y mansedumbre, pero m?s todav?a a la gente popular?.

Te estoy pidiendo mucho, no te me vayas a cansar, esta es la ?ltima petici?n, ens??ame a dar gratuitamente aquello que gratuitamente yo he recibido (Mt 10,8).



Amigo lector: si por suerte te gusta este art?culo, como lo espero, te pido por favor, me encomiendes a la poderosa intercesi?n de Nuestra Se?ora del Perpetuo Socorro, para que ella me ayude a poner en pr?ctica estos mis deseos. Pide para m? esta gracia, que yo te prometo pedirla tambi?n para ti y darte mi bendici?n, sea quien sea que me haga este favor.


Publicado por mario.web @ 18:47  | religion
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