Jueves, 24 de marzo de 2011

fuente: www.catequistasizam al.com

1. La finalidad

La finalidad es la meta que se desea conseguir. Al emprender un viaje, la meta marcada nos fija el camino a elegir, los medios m?s oportunos para llegar a ella, la duraci?n y el costo alto o bajo que deseamos pagar por el trayecto. Lo mismo es en catequesis. Quien conoce la meta, puede elegir muy bien el camino. Qui?n no sabe a d?nde va ?c?mo podr? elegir bien lo que necesita?

Por lo tanto, el catequista debe habituarse a fijar las prioridades de su trabajo. Es decir, debe conocer muy bien cu?l meta es prioritaria y cu?l secundaria. Podr? seleccionar las prioridades seg?n la meta que debe lograr al final de su curso.

2. El contenido

El contenido de la catequesis es la doctrina o mensaje que transmitimos. Este mensaje es el del Jesucristo. De hecho, la catequesis es la acci?n de la Iglesia que transmite este mensaje para que los hombres crean en ?l.

Pero ?D?nde est? el contenido de la fe que debe transmitir la catequesis? ?Toda la doctrina de la fe cristiana tiene la misma importancia en la catequesis? ?Debemos transmitir todo el contenido cada vez que damos catequesis? Y, si no podemos dar todo el mensaje del Evangelio ?c?mo podemos seleccionarlo correctamente? La respuesta a estas preguntas nos dar? las pistas b?sicas para no errar a la hora de establecer cu?l es el contenido correcto de la catequesis.

El contenido de la fe que debe transmitir el catequista est? en la Revelaci?n. La Revelaci?n la podemos encontrar en sus tres fuentes: la Tradici?n, la Escritura y el Magisterio de la Iglesia. No toda la doctrina de la fe cristiana tiene la misma importancia en la catequesis. Hay verdades, que tienen m?s importancia que otras. M?s a?n, el buen catequista debe ense?ar a sus alumnos a distinguir cu?les verdades de la fe son importantes y cu?les tienen menos importancia.

Aunque es ideal cumplir siempre con toda la doctrina de la fe programada, es oportuno recordar que la integridad del contenido es una meta y no un punto de partida.

3. El destinatario

Hay muchos tipos de destinatarios: seg?n edades, ambientes y comunidades. La catequesis no se dirige a personas con las mismas caracter?sticas, y no es m?s que repetir siempre las mismas cosas, en el mismo orden y de la misma manera.

Debemos tener en cuenta tambi?n que las personas cambian de caracter?sticas con el tiempo y seg?n las ?pocas. Y, consecuentemente, los materiales y los m?todos que serv?an para la catequesis hace tiempo... hoy son menos adecuados. Debemos precisar: el contenido de fe es el mismo, pero el destinatario no es el mismo.

El catequista que no logra adaptarse al grupo de personas que debe catequizar o que no sepa acomodarse al ritmo especial de alguna persona que se est? educando en la fe, nunca lograr realizar una buena catequesis. Pero, destaquemos la necesidad de lograr la adaptaci?n al destinatario sin traicionar el contenido de la fe.

4. El m?todo

El m?todo es el conjunto de mecanismos que ayudan a obtener un fin.

Es un conjunto porque es la suma de varios elementos.

Es un conjunto de mecanismos porque los principios que contiene cada m?todo act?an como palancas para levantar un peso.

Y decimos que ayuda a obtener un fin porque el m?todo es un instrumento para lograr una meta.

No es lo mismo m?todo que t?cnica. El m?todo tiene varios mecanismos que funcionan en buena armon?a. La t?cnica tiene un s?lo elemento.

El m?todo no es lo importante. Lo importante es la meta.

Puede haber muchos m?todos buenos y ?tiles.

Un buen m?todo tiene que responder a las exigencias del objetivo de la catequesis, del contenido a transmitir y del destinatario a quien se dirige.

Hay m?todos m?s ?tiles para motivar y otros m?s ?tiles para ense?ar; hay m?todos ?tiles para ni?os que nos sirven para j?venes o adultos; hay m?todos oportunos para tratar un tema que no sirven para tratar otro tema.

Un buen m?todo en catequesis no s?lo transmite bien la doctrina, sino que adem?s fomenta la aceptaci?n de la fe en el coraz?n de quien recibe el mensaje de Cristo.

El catequista es el factor principal para el ?xito de un m?todo. La catequesis es, ante todo, un testimonio. Y los aparatos o los mecanismos no pueden dar testimonio. S?lo las personas son testigos.

Un buen m?todo en catequesis debe envolver a toda la persona. Los m?todos mejores activan todas las facultades del ser humano: la imaginaci?n, la voluntad, los sentimientos, la inteligencia, la memoria, etc.

5. El agente

El lugar que ocupa el catequista entre Dios y el destinatario nos ayuda haber su funci?n mediadora. Su papel es acercar a Dios y al destinatario. Su funci?n, pues, es mitad sobrenatural y mitad humana. Es, por esto, que el catequista tiene que lograr su m?xima capacitaci?n en lo espiritual y en lo humano.

En segundo lugar, conviene destacar los l?mites del catequista. Muchos rechazan ser catequista porque son imperfectos y sin cualidades. Pero, si busc?ramos un santo perfecto para dar catequesis, nadie estar?a capacitado. El catequista es un instrumento. Y tiene los l?mites del instrumento.

6. El lenguaje

Hay diversos lenguajes: de la palabra, de los gestos, de la m?sica, de la imagen, del silencio, lenguaje b?blico, lenguaje eclesial, lenguaje teol?gico y lenguaje com?n.

El lenguaje es uno de los elementos en que el catequista debe adaptarse al destinatario. Si no lo hace, no le entender?n. Por eso, debe aprovechar todos los lenguajes que le ayuden a transmitir su mensaje. Debe tener claro que el lenguaje es un medio de comunicaci?n. No tiene m?s importancia que ser instrumento. Pero debe vigilar que sea el m?s oportuno para hacerse entender y para lograr que el mensaje del Evangelio sea comprendido.

7. Los instrumentos did?cticos

Hoy d?a, la t?cnica nos ofrece de usar videos y otros materiales did?cticos para la catequesis. Pero no debemos convertir nuestra catequesis en una gran maquinaria de instrumentos que producir la fe como una f?brica de coches. La catequesis necesita los instrumentos. Pero debe superar a los instrumentos. Recordemos que ning?n instrumento sustituye el testimonio personal y experiencial de quien afirma la fe en Jesucristo ante los dem?s, es decir, la acci?n personal y directa del catequista.

Los buenos materiales siguen los principios b?sicos que aplicamos anteriormente al m?todo. Es decir, adaptaci?n al destinatario para quien se dirige, variedad que atienda a los objetivos y al contenido que prev? nuestro programa, que sea rico de motivaciones y ense?anzas, etc.

8. Las circunstancias. Lugar y tiempo

Importa elegir bien el horario y el lugar en que se imparte la catequesis. Si organizamos un curso para ni?os mientras est?n en la escuela, es evidente que habr? mala asistencia. Si elegimos un lugar al que es dif?cil llegar porque no hay transporte, tambi?n habr? poca asistencia. Somos humanos. Y damos catequesis a seres humanos. Y, si no est? organizado humanamente nuestro programa, no tendr? aplicaci?n para seres humanos.

9. Los canales para catequizar

Entendemos por canales los conductos por los que el catequista utiliza para llevar el mensaje del Evangelio, por ejemplo, la radio. Es obvio que algunos de los canales de que hablaremos son m?s bien lugares. Es decir, son espacios en los que el evangelizador se hace presente para transmitir su mensaje; por ejemplo, la parroquia o la zona habitacional. Tambi?n los llamamos canales porque son el conducto amplio en que se realiza la catequesis.

Hay canales m?s adecuados para determinados contenidos. Hay canales m?s adecuados para las capacidades del catequista y hay canales m?s adecuados seg?n los destinatarios. Hay que tener en cuenta tambi?n otros elementos para elegir el canal de catequesis m?s adecuado para cada ocasi?n.

10. La promoci?n

Buena motivaci?n para acudir y recibir con gusto el mensaje del evangelio.


Publicado por mario.web @ 7:50  | religion
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