Lunes, 28 de marzo de 2011

Mateo 23, 1-12. Cuaresma. La Ley no aparec?a ya como gu?a gozosa hacia Dios, sino como una exigencia que, en definitiva, no se pod?a cumplir.
Autor: David Varela Flores | Fuente: Catholic.net

Evangelio

Lectura del santo Evangelio seg?n san Mateo 23, 1-12

En aquel tiempo, Jes?s habl? a la gente y a sus disc?pulos diciendo: En la c?tedra de Mois?s se han sentado los escribas y los fariseos. Haced, pues, y observad todo lo que os digan; pero no imit?is su conducta, porque dicen y no hacen. Atan cargas pesadas y las echan a las espaldas de la gente, pero ellos ni con el dedo quieren moverlas. Todas sus obras las hacen para ser vistos por los hombres; se hacen bien anchas las filacterias y bien largas las orlas del manto; quieren el primer puesto en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas, que se les salude en las plazas y que la gente les llame "Rabb?". Vosotros, en cambio, no os dej?is llamar "Rabb?", porque uno solo es vuestro Maestro; y vosotros sois todos hermanos. Ni llam?is a nadie "Padre" vuestro en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre: el del cielo. Ni tampoco os dej?is llamar "Gu?as", porque uno solo es vuestro Gu?a: el Cristo. El mayor entre vosotros ser? vuestro servidor. Pues el que se ensalce, ser? humillado; y el que se humille, ser? ensalzado.

Oraci?n Introductoria

Jes?s m?o, te doy gracias por este nuevo d?a que me permites vivir. Por favor, dame tu gracia para que este d?a est? lleno de una fe que no se tambalee con nada, de una esperanza gozosa y de un amor alegre a tu sant?sima voluntad. Y que estas virtudes, dulce Jes?s, me llenen de humildad verdadera. Te ofrezco este rato de oraci?n por mis familiares y por la persona que m?s lo necesite.

Petici?n

Se?or Jes?s, T? que eres manso y humilde de coraz?n, te pido que me ense?es a ser como T? para que ante tus ojos me encuentre grato y te sea un verdadero hijo.

Meditaci?n

[La familia de Jes?s] Era una familia observante. Observante en el sentido de que viv?a la alegr?a deuteron?mica por la cercan?a de Dios, que se nos da en su Palabra y en su Mandamiento. Es un tipo de observancia totalmente distinta de la que encontramos en los fariseos del Evangelio, que hab?an hecho de ella un sistema exteriorizado y esclavizante. Tambi?n es un tipo de observancia distinto de la que Pablo, como rabino, hab?a aprendido: era -como vemos en sus cartas- la observancia de un especialista que conoc?a todo y sab?a todo; que estaba orgulloso de su conocimiento y de su justicia, y que, sin embargo, sufr?a bajo el peso de las prescripciones, de tal forma que la Ley no aparec?a ya como gu?a gozosa hacia Dios, sino m?s bien como una exigencia que, en definitiva, no se pod?a cumplir. (Benedicto XVI, Homil?a, 30 de agosto de 2009)

Reflexi?n apost?lica

El mandato de Cristo no puede perderse en el aire, diluirse o desaparecer como otros tantos consejos y peticiones que las personas nos hacen. No podemos esquivar esta invitaci?n. Hay que fecundarla con nuestra voluntad. Luchemos verdaderamente por adquirir esta humildad que nos habla Cristo. Cuando cumplamos nuestros deberes con perfecci?n y elegancia. No nos ensalcemos de m?s, porque todas nuestras cualidades nacen de Dios y es a Dios a quien hay que agradecer.

Prop?sito

Hoy dir? ?muchas gracias? a todas las alabanzas que me hagan, procurando no dar paso a mi vanidad, por amor a ti y a los dem?s.

Di?logo con Cristo

?Cristo, gracias por tu invitaci?n a la humildad, pero, sobre todo, gracias por ilustrarme con tus obras! Pero a?n teniendo tu ejemplo, me faltan fuerzas para sacar adelante esta virtud. Por favor, no te olvides de m?, que sin tu ayuda nada podr? hacer.

?Hay que cuidarse del orgullo, porque el orgullo envilece cualquier cosa?. Madre Teresa de Calcuta.


Publicado por mario.web @ 20:46
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