Lunes, 28 de marzo de 2011

Mario, Luis y Dami?n viajaban entre los vagones del tren. Hab?an partido junto con muchos otros desde Centro Am?rica rumbo a los Estados Unidos. El sol y el calor son intensos. El hambre y la sed se agudizan.

Luis cree ver visiones pues junto a las v?as del tren hay varias mujeres que ofrecen botellas de agua y bolsas con comida. Son ?las patronas? explic? Dami?n...

?Cu?ntas veces hemos ofrecido un vaso de agua? No hay que irse tan lejos y ponerse al lado de las v?as del tren para poder practicar esta obra de misericordia.

Antes, obtener agua era algo costoso y a?n lo sigue siendo en algunos poblados pues hab?a que sacarla del pozo o ir a llenar el c?ntaro a la fuente para as? poder cubrir las necesidades del hogar y de toda la familia.

Hoy en d?a es m?s f?cil en muchos lugares, pero no en otros. Podemos dar a beber al sediento cuando comemos en familia adelant?ndonos a servir el agua a los dem?s; ofreciendo un poco de agua a nuestro hermano que regresa despu?s de hacer deporte, o simplemente dando una botella de agua a un pobre que est? junto a los sem?foros...

Todos necesitamos del agua para vivir, y qu? satisfacci?n nos da el poder saciar la sed que tenemos. Pero tambi?n en nuestro peregrinar a la Patria Celestial tenemos sed de alegr?a, sed de alguien que nos escuche. Cu?nto ayuda encontrar en nuestro camino a ?las patronas y los patrones? que nos dan de beber


Publicado por mario.web @ 20:48
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