Martes, 29 de marzo de 2011

Lucas 5, 27-32. Cuaresma. ?l nunca se cansa de salir a nuestro encuentro, siempre es el primero en recorrer el camino que nos separa de ?l.
Autor: Juan Pablo L?pez C | Fuente: Catholic.net

Evangelio


Lectura del santo Evangelio seg?n san Lucas 5, 27-32

En aquel tiempo, vio Jes?s a un publicano, llamado Lev? (Mateo), sentado en su despacho de recaudador de impuestos y le dijo; ?S?gueme?. ?l, dej?ndolo todo, se levant? y lo sigui?.
Lev? ofreci? en su casa un gran banquete en honor de Jes?s, y estaban a la mesa, con ellos, un gran n?mero de publicanos y otras personas. Los fariseos y los escribas criticaban por eso a los disc?pulos, dici?ndoles: ?Por qu? comen y beben con publicanos y pecadores? Jes?s les respondi?: No son los sanos los que necesitan al m?dico sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores, para que se conviertan.


Oraci?n introductoria

Dios m?o, T? me conoces mejor que nadie y sabes cu?nta es mi miseria y debilidad. Por eso vengo a ti, para que T? llenes mi coraz?n, para que todos mis actos est?n impregnados de amor a Ti. Yo soy otro publicano o recaudador de impuestos si T? no est?s conmigo. Cuando T? me faltas, siento un gran vac?o. Colma mi coraz?n de Ti y no permitas que jam?s me separe de Ti.

Petici?n

Se?or, que mi vida sea un consuelo para tu coraz?n, en tu camino al Calvario.

Meditaci?n

La buena nueva del Evangelio consiste precisamente en que Dios ofrece su gracia al pecador. En otro pasaje, con la famosa par?bola del fariseo y el publicano que subieron al templo a orar, Jes?s llega a poner a un publicano an?nimo como ejemplo de humilde confianza en la misericordia divina: mientras el fariseo hac?a alarde de su perfecci?n moral, "el publicano (...) no se atrev?a ni a elevar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: "?Oh Dios, ten compasi?n de m?, que soy pecador!"". Y Jes?s comenta: "Os digo que este baj? a su casa justificado y aquel no. Porque todo el que se ensalce, ser? humillado; y el que se humille, ser? ensalzado" (Lc 18, 13-14). Por tanto, con la figura de Mateo, los Evangelios nos presentan una aut?ntica paradoja: quien se encuentra aparentemente m?s lejos de la santidad puede convertirse incluso en un modelo de acogida de la misericordia de Dios, permiti?ndole mostrar sus maravillosos efectos en su existencia. (...)
Ya no tenemos el Evangelio escrito por san Mateo en hebreo o arameo, pero en el Evangelio griego que nos ha llegado seguimos escuchando todav?a, en cierto sentido, la voz persuasiva del publicano Mateo que, al convertirse en Ap?stol, sigue anunci?ndonos la misericordia salvadora de Dios. Escuchemos este mensaje de san Mateo, medit?moslo siempre de nuevo, para aprender tambi?n nosotros a levantarnos y a seguir a Jes?s con decisi?n. (Benedicto XVI, audiencia general, mi?rcoles 30 de agosto de 2006)

Reflexi?n apost?lica

La cuaresma es un tiempo precioso, para enderezar nuestra vida hacia Dios. Todos de alguna u otra manera le hemos negado algo a Dios. El tiempo de cuaresma nos ayuda a responder con alegr?a y prontitud, como Mateo, a la llamada a la santidad que Dios nos hace. La santidad, es algo que Dios quiere para todos, no s?lo los consagrados a ?l deben ser santos. Dios sigue invitando cada d?a a responder generosamente a su llamado de amarle sobre todas las cosas. Aprovechemos este tiempo, para enfocar nuestra vida hacia ?l, tom?ndonos de su mano misericordiosa.

Prop?sito

Har? una visita a Cristo Eucarist?a, renov?ndole mi amor sobre todas las cosas.

Di?logo con Cristo

Jes?s m?o, gracias por acercarte a m?, que tantas veces te fallo; abre mi coraz?n y ll?nalo de tu amor. Que en esta cuaresma haga la experiencia de tu amor, que te llev? a cargar la cruz por m?. Que tu sangre, me mueva a amarte m?s, a ponerte en el centro de mi vida. Y que cada d?a responda un ?s? generoso a seguir tu Voluntad.


??C?mo no abrir nuestro coraz?n a la certeza de que, a pesar de ser pecadores, Dios nos ama? ?l nunca se cansa de salir a nuestro encuentro, siempre es el primero en recorrer el camino que nos separa de ?l?

(Benedicto XVI)


Publicado por mario.web @ 14:18
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