Martes, 29 de marzo de 2011

Mateo 6,7-15. Cuaresma. Estar en presencia de Dios, haciendo propias, en la mente y en el coraz?n, las expresiones del ?Padre Nuestro?,
Autor: Juan Pablo L?pez | Fuente: Catholic.net
Evangelio

Lectura del santo Evangelio seg?n san Mateo 6,7-15

En aquel tiempo, Jes?s dijo a sus disc?pulos: Cuando ustedes hagan oraci?n no hablen mucho, como los paganos, que se imaginan que a fuerza de mucho hablar, ser?n escuchados. No los imiten, porque el Padre sabe lo que les hace falta, antes de que se lo pidan. Ustedes, pues, oren as?: ?Padre Nuestro, que est?s en el cielo, santificado sea tu nombre, venga tu Reino, h?gase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada d?a, perdona nuestras ofensas, como tambi?n nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en tentaci?n y l?branos del mal.? Si ustedes perdonan las faltas a los hombres, tambi?n a ustedes los perdonar? el Padre celestial. Pero si ustedes no perdonan a los hombres, tampoco el Padre les perdonar? a ustedes sus faltas.

Oraci?n introductoria

Padre Bueno, que siempre est?s a mi lado, te ofrezco esta meditaci?n por los que viven m?s alejados de Ti, para les muestres tu mano amorosa. Perm?teme ver en todo momento tu mano paternal, que ella me lleve a buscar en todo momento tu Voluntad y aceptarla con amor; crea en m? un coraz?n misericordioso como el tuyo, que me permita perdonar a todo el que me ofenda, asemej?ndome as? m?s a Ti. Y no permitas que jam?s me separe de Ti, sino que d?a a d?a mi amor a Ti crezca un poco m?s.

Petici?n

Jes?s manso y humilde de coraz?n; haz mi coraz?n semejante al tuyo.

Meditaci?n

La verdadera oraci?n no es en absoluto ajena a la realidad. Si orar os alienara, os sustrajera de vuestra vida real, estad en guardia: ?no ser?a verdadera oraci?n! Al contrario: el di?logo con Dios es garant?a de verdad, de verdad con uno mismo y con los dem?s, y as? de libertad. Estar con Dios, escuchar su Palabra, en el Evangelio, en la liturgia de la Iglesia, defiende de los desaciertos del orgullo y de la presunci?n, de las modas y de los conformismos, y da la fuerza para ser aut?nticamente libres, tambi?n de ciertas tentaciones disfrazadas de cosas buenas. Me hab?is preguntado: ?c?mo podemos estar ?en? el mundo sin ser ?del? mundo? Os respondo: precisamente gracias a la oraci?n, al contacto personal con Dios. No se trata de multiplicar las palabras lo dec?a Jes?s, sino de estar en presencia de Dios, haciendo propias, en la mente y en el coraz?n, las expresiones del ?Padre Nuestro?, que abraza todos los problemas de nuestra vida, o bien adorando la Eucarist?a, meditando el Evangelio en nuestra habitaci?n o participando con recogimiento en la liturgia. Todo esto no aparta de la vida, sino que ayuda a ser verdaderamente uno mismo en cada ambiente, fieles a la voz de Dios que habla a la conciencia, libres de los condicionamientos del momento. (Encuentro con los j?venes, Benedicto XVI, 4 de julio de 2010)

Reflexi?n

El Padrenuestro, nos ense?a, que a Dios hay que dirigirnos como hijos. Un hijo ve ante su Padre, una autoridad, pero tambi?n encuentra a una persona capaz de cualquier cosa por el bien de su hijo. Dios, es nuestro ?Padre?. Su pensamiento siempre est? donde est?n sus hijos y todo lo que hace, es por amor y por el bien de sus hijos. Tanto los rega?os, mal entendidos, como las muestras de amor paternal, surgen todos del gran amor del padre al hijo. El Padrenuestro es la oraci?n de Jes?s, que nos ense?a a abandonarnos en Dios y confiarle a ?l todos nuestros anhelos, deseos, proyectos, nuestra vida; dej?ndonos que ?l nos gu?e, sin miedo alguno.

Prop?sito

Agradecer? a Dios todo lo que permita durante mi d?a, tanto lo que me agrada, como lo que me desagrada, por amor a ?l, que es mi Padre.

Di?logo con Cristo

Padre Bueno, gracias por este nuevo d?a que me das, por todos los dones y gracias que me procuras sin merecerlos; s? que muchas veces no me doy cuenta de ellos, y sin embargo, nunca me los niegas. Te pido perd?n por todas las veces que te he ofendido, aunque muchas de ellas te he fallado sin quererlo, pues soy muy d?bil. Por eso, te pido que nunca me dejes, pues s?lo contigo todo lo puedo.

?Nuestra fidelidad a Cristo no nos debe llevar a buscar los honores, la notoriedad, la fama, sino que nos invita a comprender y a hacer comprender que la verdadera grandeza se encuentra en el servicio y en el amor al pr?jimo? (Benedicto XVI, 18 de octubre de 2009)


Publicado por mario.web @ 14:27
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