Martes, 29 de marzo de 2011

Mateo 7, 7-12. Cuaresma. T? sabes mejor que nadie lo que necesito. Conoces lo que me llevar? a ser feliz y lo que me acercar? a Ti.
Autor: C?sar Fern?ndez | Fuente: Catholic.net

Evangelio

Lectura del santo Evangelio seg?n san Mateo 7, 7-12

En aquel tiempo dijo Jes?s: ?Pedid y se os dar?; buscad y hallar?is; llamad y se os abrir?. Porque todo el que pide recibe; el que busca, halla; y al que llama, se le abrir?. ?O hay acaso alguno entre vosotros que al hijo que le pide pan le d? una piedra; o si le pide un pez, le d? una culebra? Si, pues, vosotros, siendo malos, sab?is dar cosas buenas a vuestros hijos, ?cu?nto m?s vuestro Padre que est? en los cielos dar? cosas buenas a los que se las pidan! ?Por tanto, todo cuanto quer?is que os hagan los hombres, hac?dselo tambi?n vosotros a ellos esta es la Ley y los Profetas?.

Oraci?n introductoria

Dios m?o, hazme comprender que T? me escuchas siempre, que vas a mi lado y est?s dispuesto a ayudarme en cualquier momento. Que nunca olvide cuanto me amas. Gracias por escucharme en cada momento, hazme consciente de la eficacia de la oraci?n en mi vida, y que no olvide que siempre me escuchas.

Petici?n

Se?or, ens??ame a pedir lo que necesito para acercarme m?s a Ti.

Meditaci?n

Esta oraci?n recoge y expresa tambi?n las necesidades humanas materiales y espirituales: ?Danos cada d?a nuestro pan cotidiano, y perd?nanos nuestros pecados? (Lc 11, 3-4). Y precisamente a causa de las necesidades y de las dificultades de cada d?a, Jes?s exhorta con fuerza: ?Yo os digo: pedid y se os dar?; buscad y hallar?is; llamad y se os abrir?. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, halla; y al que llama, se le abrir? (Lc 11, 9-10). Lo experimentaron los antiguos ?padres del desierto? y los contemplativos de todos los tiempos, que llegaron a ser, por raz?n de la oraci?n, amigos de Dios, como Abraham, que implor? al Se?or librar a los pocos justos del exterminio de la ciudad de Sodoma (cf. Gen 18, 23-32). (BENEDICTO XVI. ?ngelus 25 de julio de 2010)

Reflexi?n apost?lica

La eficacia de la oraci?n no radica en la cantidad de peticiones que hacemos, sino que se concentra en la confianza en Dios. Podemos pedir mucho, pero no pedir lo que verdaderamente necesitamos. Dios nos concede aquellas gracias que necesitamos y que nos llevar?n a ser felices, pero depende de nosotros el aceptarlas confiados en la gracia divina. Dios como Padre amoroso nunca nos dar? algo que nos har? da?o, buscar? los medios para acercarnos a ?l, para hacernos felices.

Prop?sito

Hoy elevar? una oraci?n a Dios, encomendando la intenci?n de aquella persona con la que trabajo o convivo la mayor parte del d?a.

Di?logo con Cristo

Jes?s, muchas gracias por escucharme. Porque no me impides llamarte en cualquier momento y siempre est?s atento a mis necesidades. T? sabes mejor que nadie lo que necesito en este d?a. Conoces lo que me llevar? a ser feliz y lo que me acercar? a Ti. Conc?deme que en este d?a pueda pedir no lo que me conviene, sino lo que m?s necesito y dame la gracia de hacerlo con una confianza total en ti.

?Cuando un hombre ora, se coloca ante Dios, ante un T?, un T? divino, y comprende al mismo tiempo la ?ntima verdad de su propio yo: T? divino, yo humano, ser personal creado a imagen de Dios". Juan Pablo II


Publicado por mario.web @ 14:29
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