Martes, 29 de marzo de 2011

Lucas 15, 1-3. 11-32. Cuaresma. El amor desinteresado del Padre no puede dejarnos indiferentes. Esforc?monos por amar como el Padre am?.
Autor: David Varela | Fuente: Catholic.net

Evangelio

Lectura del santo Evangelio seg?n san Lucas 15, 1-3. 11-32

En aquel tiempo, se acercaban a Jes?s los publicanos y los pecadores para o?rle, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este acoge a los pecadores y come con ellos. Entonces les dijo esta par?bola. Dijo: Un hombre ten?a dos hijos; y el menor de ellos dijo al padre: "Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde." Y ?l les reparti? la hacienda. Pocos d?as despu?s el hijo menor lo reuni? todo y se march? a un pa?s lejano donde malgast? su hacienda viviendo como un libertino. Cuando hubo gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel pa?s, y comenz? a pasar necesidad. Entonces, fue y se ajust? con uno de los ciudadanos de aquel pa?s, que le envi? a sus fincas a apacentar puercos. Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que com?an los puercos, pero nadie se las daba. Y entrando en s? mismo, dijo: "?Cu?ntos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aqu? me muero de hambre! Me levantar?, ir? a mi padre y le dir?: Padre, pequ? contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, tr?tame como a uno de tus jornaleros." Y, levant?ndose, parti? hacia su padre. Estando ?l todav?a lejos, le vio su padre y, conmovido, corri?, se ech? a su cuello y le bes? efusivamente. El hijo le dijo: "Padre, pequ? contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo."
Pero el padre dijo a sus siervos: "Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo m?o estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado." Y comenzaron la fiesta. Su hijo mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acerc? a la casa, oy? la m?sica y las danzas; y llamando a uno de los criados, le pregunt? qu? era aquello. ?l le dijo: "Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano."El se irrit? y no quer?a entrar. Sali? su padre, y le suplicaba. Pero ?l replic? a su padre: "Hace tantos a?os que te sirvo, y jam?s dej? de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos; y ?ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu hacienda con prostitutas, has matado para ?l el novillo cebado!" Pero ?l le dijo: "Hijo, t? siempre est?s conmigo, y todo lo m?o es tuyo; pero conven?a celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado."


Oraci?n Introductoria

Se?or, quiero pedirte que me abra a tu gracia. Ay?dame a ver con los ojos de la fe y a dejar de lado todo orgullo y soberbia que me impidan estar junto a ti. Te ruego que no te olvides de mi familia y amigos, que les ayudes a amarte m?s y mejor. Por favor, no permitas que nos separemos de ti.

Petici?n

Se?or, haz que nos abramos al amor incondicional del Padre.

Meditaci?n

?Y qu? decir del hermano mayor? ?No representa tambi?n, en cierto sentido, a todos los hombres y todas las mujeres, y quiz? sobre todo a los que lamentablemente se alejan de la Iglesia? La racionalizaci?n de su actitud y de sus acciones despierta cierta simpat?a, pero en definitiva refleja su incapacidad de comprender el amor incondicional. Incapaz de pensar m?s all? de los l?mites de la justicia natural, queda atrapado en la envidia y en el orgullo, alejado de Dios, aislado de los dem?s y molesto consigo mismo. (Benedicto XVI. Discurso al cuarto grupo de obispos de Canad? en visita "ad limina" lunes 9 de octubre de 2006)

Reflexi?n apost?lica

El amor desinteresado del Padre no puede dejarnos indiferentes. Esforc?monos por amar como el Padre am?, sin importar que nuestro orgullo se sienta herido, y que la justicia humana no se cumpla. Porque en esto consiste el verdadero amor, en amar a los que no corresponden, a?n m?s, a los que nos hacen injusticias. Llevemos este mensaje gozoso a los dem?s, y empecemos a instaurar la civilizaci?n del amor a partir de hoy en nuestro d?a ordinario.

Prop?sito

Hoy me esforzar? por hablar con una persona que no me llevo bien.

Di?logo con Cristo

?Jes?s, gracias por permitirme gozar un poco de lo que es tu caridad! Espero que me ayudes a llevar a la pr?ctica este hermoso y dif?cil mandamiento que es el amor. Nunca permitas que yo te falle. Y si te llegara a fallar, nunca me abandones a mi suerte.


?Por tanto, es el amor misericordioso de Dios el que une firmemente, hoy como ayer, a la Iglesia y hace de la humanidad una sola familia?.? Benedicto XVI, 19 de abril de 2009.


Publicado por mario.web @ 14:33
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