Mi?rcoles, 30 de marzo de 2011

Lucas 1, 26 - 38. Solemnidad de la Anunciaci?n del Se?or. Cristo solamente pide de nosotros, como pidi? de Mar?a, un confiado "h?gase en mi seg?n tu palabra".
Autor: Alejandro Carri?n R | Fuente: Catholic.net
Evangelio

Lectura del santo Evangelio seg?n san Lucas 1, 26 - 38

Al sexto mes fue enviado por Dios el ?ngel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado Jos?, de la casa de David; el nombre de la virgen era Mar?a. Y entrando, le dijo: ? Al?grate, llena de gracia, el Se?or est? contigo?. Ella se conturb? por estas palabras, y discurr?a qu? significar?a aquel saludo. El ?ngel le dijo: ? No temas, Mar?a, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondr?s por nombre Jes?s. El ser? grande y ser? llamado Hijo del Alt?simo, y el Se?or Dios le dar? el trono de David, su padre; reinar? sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendr? fin?. Mar?a respondi? al ?ngel: ? ?C?mo ser? esto, puesto que no conozco var?n?? El ?ngel le respondi?: ?El Esp?ritu Santo vendr? sobre ti y el poder del Alt?simo te cubrir? con su sombra; por eso el que ha de nacer ser? santo y ser? llamado Hijo de Dios. Mira, tambi?n Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban est?ril, porque ninguna cosa es imposible para Dios. ? Dijo Mar?a: ?He aqu? la esclava del Se?or; h?gase en m? seg?n tu palabra. ? Y el ?ngel dej?ndola se fue.

Oraci?n introductoria

Jes?s, te doy gracias porque por amor a m? te has hecho hombre; porque me quieres tanto que te despojaste de tu condici?n divina para hacerte hombre como yo; porque quisiste vivir como yo, sentir las mismas alegr?as y tristezas, los problemas y los sufrimientos de la vida. Y porque hoy quieres venir y hablar conmigo en lo profundo de mi coraz?n.

Petici?n

Jes?s, te pido me concedas la gracia de crecer en mi entrega y en mi confianza en ti, para que no tenga miedo de acercarme a ti que eres el ?nico bueno, para que no tenga miedo de hablar de ti a los dem?s y para que no tenga miedo de cumplir con tu voluntad.

Meditaci?n

San Juan nos dice que este amor perfecto aleja todo temor (cf. 1 Jn 4,18). Por eso os digo a todos vosotros: ?No teng?is miedo?. Cu?ntas veces escuchamos estas palabras en las Escrituras. El ?ngel se las dice a Mar?a en la Anunciaci?n, Jes?s a Pedro, cuando lo llama a ser su disc?pulo, y el ?ngel a Pablo en v?speras de su naufragio. A los que dese?is seguir a Cristo, como esposos, padres, sacerdotes, religiosos o fieles laicos que llevan el mensaje del Evangelio al mundo, os digo: No teng?is miedo. Encontrar?is ciertamente oposici?n al mensaje del Evangelio. La cultura de hoy, como cualquier cultura, promueve ideas y valores que contrastan en ocasiones con las que viv?a y predicaba nuestro Se?or Jesucristo. A veces, estas ideas son presentadas con un gran poder de persuasi?n, reforzadas por los medios y por las presiones sociales de grupos hostiles a la fe cristiana [...]: No teng?is miedo, sino alegraos del amor que os tiene; fiaos de ?l, responded a su invitaci?n a ser sus disc?pulos, encontrad alimento y ayuda espiritual en los sacramentos de la Iglesia.
(Benedicto XVI, encuentro con los j?venes, Malta, 18 de abril de 2010)

Reflexi?n apost?lica

Cuando olvidamos el amor de Dios por cada uno de nosotros, el miedo surge como respuesta natural al sentirnos y descubrirnos d?biles, fr?giles de voluntad, llenos de imperfecciones y pecados. Temblamos ante la misi?n tan grande que Dios nos ha regalado y nos asustamos con la justicia divina de nuestro Padre Celestial. Pero Dios en la escritura nos recuerda que no debemos de tener miedo a su gloria, porque ?l nos ama, porque ?l nos dice hoy como le dijo a Mar?a: ?no temas?. ?No temas porque yo te he rescatado; te he llamado por tu nombre; t? eres m?o. Porque te amo y eres importante para m? (Is 43, 1; 4). Dios est? con nosotros y esta verdad es nuestra fuerza, por eso no temo ni al mundo ni al pecado, se que Dios me guiar? y me proteger?.

Prop?sito

Vivir mi "fiat", mi "h?gase" de cada d?a con sencillez de coraz?n, pero con voluntad decidida y generosa, sin frenos de miedo o de pusilanimidad.

Di?logo con Cristo

Jes?s, amigo, te doy gracias porque hoy has venido a m? coraz?n, porque me has hablado en lo profundo de mi alma, me has dejado escuchar tu voz que me dice tiernamente que me amas, que no tema.


Publicado por mario.web @ 9:03
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