Jueves, 31 de marzo de 2011

Fuente: www.redentoristas.es.fm
Autor: www.redentoristas.es.fm

Carisma

Las REDENTORISTAS, extendidas por todos los continentes, intentamos con nuestra vida actualizar el carisma de M? Celeste y hacerlo presente en el mundo de hoy. Llamadas a contemplar a Dios Padre como se manifiesta en Cristo Redentor, y a continuar en nuestras vidas la misi?n salvadora que ?l recibi? de su Padre.

Su vida: la de Jes?s
Su trabajo: la Redenci?n abundante
Su anuncio: el amor liberador
Su norma de vida: el Evangelio


La comunidad ha de ser:

- Viva Memoria, signo claro e irradiante del amor de Dios

- Signo prof?tico de la salvaci?n, especialmente para los m?s pobres
Iglesia en su sentido m?s pleno


Desde la vida contemplativa:

- En fraternidad: convocadas en el nombre del Se?or, como verdadera familia, favoreciendo la amistad evang?lica que da sentido a la vida comunitaria.

- En oraci?n: como una actitud din?mica de transformaci?n radical de la persona que, a fuerza de mirar lo que la fascina, se hace aquello que mira.

- Trabajo: como un aspecto de la contemplaci?n que manifiesta la vida como don. Ponemos de relieve el valor del trabajo como don en s?, no por su rendimiento, en solidaridad con los trabajadores m?s pobres, participamos tambi?n en el perfeccionamiento de la creaci?n y la construcci?n de un mundo mejor.



Con sencillez deseamos irradiar el gozo de la salvaci?n con nuestras vidas, ser un mensaje de esperanza, una respuesta a los interrogantes del ser humano, un camino para vivir el amor... Libres para amar y seducidas por el Amor, como el ap?stol podemos decir: lo que hemos visto, lo que hemos contemplado, os anunciamos:

Hombre, Mujer, est?s plenamente [email protected]
Cristo te ha salvado totalmente.
La Redenci?n es una realidad viva hoy.
Cristo hoy te sigue haciendo libre.




C?mo vivimos

Consideramos fundamental del todo que la vida de cada una de nosotras est? centrada en lo esencial, que es el seguimiento de Cristo como contemplativas, seg?n nuestro carisma. Que Jes?s sea el centro de nuestra vida, y todo lo dem?s quede subordinado a ?l.

Un valor esencial en nuestra vida es LA ORACI?N. Del encuentro personal, en profundidad con el Se?or se deriva todo lo dem?s. Si esto falla... pensamos que ni la vida comunitaria, por muy fraterna que sea, puede llenar el coraz?n de una contemplativa. Encuentro con el Se?or en la:

- Oraci?n personal: seria, dedic?ndole tiempos de calidad, cuid?ndola, prepar?ndola con el recogimiento en la vida diaria, ya que si estamos dispersas o vivimos en la superficie es muy dif?cil hacer silencio interior y bajar al coraz?n s?lo en los tiempos de la oraci?n, aliment?ndola con la PALABRA DE DIOS, que sea como dice M? Celeste, nuestra regla suprema, para ello hay que dedicar tiempo a leer, meditar, saborear lo que Dios nos dice en su palabra... oraci?n de adoraci?n, de estar simplemente contemplando ante el Se?or, como quien se sienta ante una puesta de sol y contempla, y se deja seducir por su belleza... El testimonio orante de cada hermana ayuda a potenciar la oraci?n de las dem?s. El modo de orar, posturas, tiempos... todo esto tiene una repercusi?n comunitaria.

- Oraci?n lit?rgica: prepar?ndola bien: los cantos, siendo puntuales, cuidando las posturas, intentando que nuestro coraz?n concuerde con las palabras que pronuncian nuestros labios... dejando que sea el alimento de nuestro d?a, vivi?ndola en comuni?n con toda la Iglesia y solidaridad con la Humanidad. La liturgia es tambi?n una catequesis para [email protected] se acercan a nuestros monasterios.

- Oraci?n compartida: Preparada por el equipo de Liturgia con cantos orantes, textos, tiempos de silencio y de compartir. Crear un clima de relaciones en el que sea f?cil compartir tambi?n la oraci?n y la experiencia de fe.


El SILENCIO es un valor esencial tambi?n en nuestra vida contemplativa, es el medio que tenemos para vivir en lo profundo de nuestro coraz?n, y que prepara nuestro ser para la oraci?n. No es un silencio vivido como norma, abnegaci?n, sino como el ?mbito que nos permite el verdadero silencio interior para el encuentro con Dios. Por ello tiene para nosotras sentido la CLAUSURA, como medio que nos ayuda al recogimiento interior, a crear un ambiente sereno que facilite la oraci?n continua y el espacio de intimidad que necesita toda familia. La clausura no es por tanto un vivir encerradas, lejos del mundo, algo as? como la "fuga mundi" de otros tiempos... no consiste tampoco en cumplir una serie de normas y leyes de las que a veces se habla. Creemos que el esp?ritu de la clausura tiene una mayor profundidad que todo eso. Por otro lado, pensamos que la clausura no es lo esencial en la vida contemplativa, sino el medio, y un medio importante para poder vivir con fidelidad nuestra vocaci?n contemplativa. Pero lo esencial de nuestra vida es la contemplaci?n, la uni?n con Dios y ser signo de su amor, con las caracter?sticas propias de este estilo de vida... Sin embargo, sobre este tema hay muchas cosas que revisar y dialogar, tambi?n a nivel de Iglesia.

Intentamos potenciar el clima de silencio y recogimiento en nuestras comunidades, en momentos espec?ficos y durante toda la jornada. Los d?as de fiesta son especialmente d?as de compartir, celebrar...


Celebrar la EUCARIST?A de un modo digno, con esmero y tranquilidad, no como quien celebra para cumplir, sino como quien celebra su fe contemplativamente en comunidad. Preparar bien los cantos, lecturas, preces, si es posible que haya homil?a, y dejar un tiempo despu?s de la Eucarist?a para la acci?n de gracias.


Intentamos cuidar la vida de FRATERNIDAD haciendo de nuestras comunidades lugares en los que se viva un aut?ntico esp?ritu de familia, donde reinen valores como la sinceridad, la confianza, el di?logo, el respeto, la educaci?n, la libertad de expresi?n, la ternura, el cari?o, la aut?ntica amistad, la celebraci?n, la fiesta... y sea la comunidad una tierra buena donde pueda nacer la amistad.
El crear fraternidad es labor de todas; por un lado de la priora pero junto a las hermanas... ella sola no puede hacer nada si no tiene la colaboraci?n y el apoyo de las dem?s; es necesaria una llamada a la corresponsabilidad. El crear comunidad es tarea de todas.

La sencillez es tambi?n una de las caracter?sticas de nuestra fraternidad.


La FORMACI?N: Fundamental para vivir nuestra vida contemplativa redentorista de un modo m?s aut?ntico, y para poder acoger y acompa?ar a aquellas personas que se acercan a nosotras en su camino de b?squeda. Tambi?n para poder "dar raz?n de nuestra fe". Es importante adem?s de la lectura espiritual, el estudio personal, -tener si es posible en cada monasterio una biblioteca lo m?s completa posible y actualizada-. Tambi?n que de vez en cuando se puedan tener en la comunidad charlas, conferencias o alg?n cursillo (Oraci?n, discernimiento, psicolog?a...) Dadas por alg?n especialista, o que alguna/as hermana/as de la comunidad compartan alg?n tema... Y que se pueda realizar durante alg?n tiempo, un estudio sistem?tico sobre teolog?a, espiritualidad, biblia etc. Tambi?n la posibilidad de participar en alg?n cursillo que pueda enriquecer, (acompa?amiento, pastoral juvenil, semana de vida religiosa...).

Pensamos que es important?simo no descuidar el tema de la formaci?n, ya sea inicial o permanente, pues adem?s de una profunda vida de oraci?n, da claves para el discernimiento personal y comunitario, abrir nuevos horizontes, tener unos sanos criterios... A veces pueden no tomarse decisiones adecuadas por falta de formaci?n, de mirada de futuro...


Potenciar el clima de ALEGR?A de CELEBRACI?N y de FIESTA en nuestras comunidades, DIFERENCIANDO claramente los d?as festivos de los dem?s en detalles como compartir en la mesa, tiempo libre en la medida de lo posible, decoraci?n de la casa etc.


MONASTERIOS, CASAS DE ORACI?N: Para nosotras, es muy importante esta dimensi?n de acogida en nuestra vida, y no s?lo como un espacio f?sico para la oraci?n y el encuentro con Dios (hospeder?a, capilla...) Sino acompa?ar a quienes vienen a hacer desierto etc. con nuestra oraci?n, testimonio de comunidad orante y contemplativa, y en los casos que lo requieran, acompa?amiento. Tambi?n para ello es importante la formaci?n. Ofrecer la posibilidad a ni?os, j?venes y adultos de un encuentro consigo mismas y con Dios preparando alg?n retiro, encuentro de oraci?n, talleres... el acompa?amiento personal es un ministerio muy propio de la vida contemplativa. Ya las monjas/es eran consultadas desde los comienzos del monacato, eran verdaderas maestras de oraci?n.

Ofrecer desde nuestras comunidades tiempo para el acompa?amiento. Tal vez no todas las hermanas est?n preparadas o tengan este don, pero si se descubre en algunas, darles la posibilidad de prepararse m?s a fondo para ello. De aqu? puede surgir tambi?n el acompa?amiento y discernimiento vocacional.


ABIERTAS A LOS SIGNOS DE LOS TIEMPOS, actualizadas, abiertas a lo que el Esp?ritu nos dice desde el mundo de hoy, escucha atenta a las generaciones j?venes, a los valores que nos pueden aportar...


Historia de las Redentoristas

En el vasto mosaico de las familias de Vida Contemplativa, una peque?a piedra viva viene a unirse a la composici?n del rostro de la Iglesia: es la Orden del Sant?simo Redentor -las Redentoristas- nacida en Scala (Italia), ciudad perteneciente al Reino de N?poles, el 13 de mayo de 1731, solemnidad de Pentecost?s, bajo la influencia de la Venerable Madre Mar?a Celeste Crostarosa, que fue quien redact? las Reglas, y a quien se puede dar el t?tulo de fundadora, y bajo la direcci?n de Monse?or Tom?s Falcoia, obispo de Castellamare, con la colaboraci?n decisiva de San Alfonso M? De Ligorio. Mar?a Celeste, habiendo tenido que dejar Scala, fund? en 1738 en Foggia, el Monasterio del Sant?simo Salvador, en el que se vivi? la Regla primitiva.

Mar?a Celeste Crostarosa, mujer de cabeza y coraz?n, una m?stica sobre todo, fue designada por Dios para dar al mundo esta nueva familia religiosa.

En 1730 tiene lugar el encuentro de Alfonso M? de Liguori con M? Celeste. Los dos, napolitanos, los dos nacidos en el mismo a?o, con diferencia de unas semanas.

En Scala descubren -cada uno en su momento- la vocaci?n a la que han sido llamados: dar a la Iglesia una familia religiosa que, siguiendo al Redentor, se convierta en Memoria Viva de su vida y de su obra durante los a?os que quiso hacerse un peregrino m?s por los caminos del mundo.

Paralelamente a la Orden de las Monjas -con la ayuda del Monasterio de Scala y de Mar?a Celeste-, San Alfonso fund? en 1732 la Congregaci?n del Sant?simo Redentor. Tambi?n la Orden de las Monjas recibi? el nombre de Sant?simo Redentor en el momento de su aprobaci?n pontificia en 1750, por la comuni?n de origen y de fin que un?a a ambos Institutos.

Nombrado obispo, San Alfonso favoreci? la difusi?n de la Orden llamando a las hermanas, en 1766, a su ciudad episcopal, Santa ?gueda de los Godos.

En el siglo XIX la Orden se propag? primero hasta Viena, en Austria (1831), donde, con el apoyo del venerable P. Passerat, dos hermanas, despu?s de una estancia en Santa ?gueda para empaparse del aut?ntico esp?ritu de la Orden, fundaron el primer monasterio m?s all? de los Alpes. A partir de Austria, las fundaciones se fueron multiplicando: B?lgica, Holanda, Irlanda, Francia, Inglaterra... En el siglo XX la Orden se extiende por los cinco continentes.

Para responder a los deseos del Vaticano II, toda la Orden se dedic? a una importante puesta al d?a de las Constituciones y Estatutos que se aprob? provisionalmente el 24 de marzo de 1975. Despu?s de un periodo de prueba de varios a?os y de una nueva revisi?n que tuvo en cuenta las experiencias realizadas en los diversos monasterios y el nuevo C?digo de Derecho Can?nico, fueron aprobadas las nuevas Constituciones el 6 de marzo de 1985.

El porqu? de este proyecto religioso, sobre todo en lo referente a la rama femenina contemplativa, Mar?a Celeste lo expresa haci?ndose eco de la voz que en su interior percibe con claridad: "He querido escoger este Instituto a fin de que sea para el mundo entero un recuerdo vivo de todo lo que mi Hijo quiso obrar por su salvaci?n". (Designio del Padre)

Para responder a este fin, Mar?a Celeste, le dio forma en una comunidad que se esfuerza por vivir plenamente el Evangelio en todas las dimensiones de su vida humana y religiosa, para ser en la Iglesia y en el mundo un testigo visible y una Viva Memoria del Misterio Pascual de la Redenci?n, en el que el Padre realiz? su designio de amor por Cristo y en el Esp?ritu. "El Padre nos llama en Cristo y en el Esp?ritu, a ser hoy una Memoria Viva de Cristo Redentor. Nuestra comunidad responde a esa llamada comprometi?ndose a caminar fiel y generosamente tras sus huellas.
Provistas de una s?lida formaci?n de base...
... y sostenidas por una estructura que orienta y unifica nuestros esfuerzos, vivimos en la contemplaci?n de las maravillas del Se?or." (Const. 2)


?Cu?l es nuestro papel espec?fico dentro de la Iglesia?

"El Padre ha querido que la misi?n de la OSSR en la Iglesia sea la de ser un testigo claro e irradiante del amor que ?l nos tiene en Cristo". (Const. 5)

"Nuestro apostolado espec?fico en la Iglesia es nuestra vida misma...
... En cada momento, por nuestra uni?n al Redentor... damos testimonio del Misterio de la Iglesia, Esposa de Cristo, y anunciamos el Reino que viene". (Const. 74)

"... Estaremos especialmente unidas a la Iglesia diocesana. Con ella compartiremos en la fe, el amor, la esperanza, las alegr?as y penas de los que viven en esa regi?n.
... Cada monasterio est? llamado a ser en la Iglesia local, un centro de oraci?n y de apostolado contemplativo". (Const. 75)

"La OSSR lleva a cabo su misi?n en la Iglesia en comuni?n profunda con toda la familia redentorista. La Orden est?, desde sus or?genes, ?ntimamente unida a la Congregaci?n. El doble Instituto est? llamado a realizar un fin com?n de manera complementaria... Unos y otras tienen como misi?n ser testigos fieles del amor del Padre y continuar as?, con la gracia del Esp?ritu Santo, el Misterio de Cristo Jes?s, nacido de la Virgen Mar?a para la salvaci?n de la Humanidad". (Const. 13)

Extendida por los cinco continentes, la Orden contin?a irradiando desde la oraci?n y la fraternidad el sobreabundante amor de Cristo...


Testimonio de Teresa en las Jornadas de Oraci?n y Discernimiento

Hola a todos!

Os escribo para hablaros sobre un encuentro de inestimable riqueza que viv? en noviembre con la Comunidad Contemplativa Redentorista: Jornadas de Oraci?n y Discernimiento. ?Qu? suerte tenemos con contar con unas hermanas expertas en la Oraci?n y en el Esp?ritu dispuestas a compartir con nosotros su sabidur?a y su apacible hogar para que nosotros nos encontremos con el Se?or y con nosotros mismos!

Yo necesitaba apartarme de la fren?tica vida que llevo para hablar con nuestro Padre Dios. Dios est? en los que me rodean, en los sacramentos, pero tambi?n est? en el silencio. Es importante encontrarlo de estas formas pero siempre se me olvidaba el silencio. ?Cu?ntas veces habr? escuchado esta frase sin tom?rmela en serio? Cuando estamos metidos en nuestra vida diaria, Dios nos susurra del mundo, pero es en el silencio interior y exterior, en el retiro donde nos ponemos los cascos para sintonizar con m?ximo volumen el mensaje ?nico e irrepetible que el Se?or tiene para nosotros. Se?or, ?qu? quieres de m??

Asusta, ?verdad? S?, por eso yo que tengo 24 a?os y que he estudiado siempre en centros religiosos y he sido parte activa de mi parroquia, nunca me hab?a alejado del bullicio del mundo para poner las aguas de mi alma en calma y hacerle esta pregunta. Muchas veces me han dicho sacerdotes y religiosas que le preguntara esto al Se?or. Yo nunca lo hab?a querido hacer en serio pues piensas: "eso es porque quieren que me meta monja" "a ver si me va a pedir que me vaya al fin del mundo" "a ver si me va a pedir que ayude m?s a ?ste". Intentando evitar esa pregunta, intentando ignorar esos susurros de Dios sobre el camino de mi vida lo ?nico que he conseguido es alejarme de la felicidad profunda que Dios tiene preparada para m?.

Y he confirmado en el silencio y dialogando con la hermana Mar?a Nieves que el Se?or me llama hoy a prepararme para vivir mi vocaci?n matrimonial, como una vida llena de compromisos y entrega. La preocupaci?n de las hermanas no fue en absoluto conseguir una vocaci?n religiosa m?s para la Iglesia, ya sea sacerdote o religiosa, su preocupaci?n fue que los participantes logr?ramos escuchar a Dios. ?Y qu? mejor que las especialistas en orar de la Iglesia para ayudarme!

Si quieres escuchar la voz de Dios a m?ximo volumen d?jalo todo y vete a un lugar apartado para escucharle. Las Hermanas Redentoristas son alegres y acogedoras y abren las puertas de su hogar para que te encuentres con Dios, en la Palabra, en la Oraci?n, en el canto (tambi?n joven), en la naturaleza, en la soledad. Adem?s si as? lo quieres, ellas te pueden ayudar en tu Oraci?n.

Tambi?n pueden ir chicos, parejas, matrimonios...

Me gustar?a que vosotros tambi?n pudierais vivir ese encuentro en el desierto con el Se?or. Pero animo especialmente a los j?venes, pues ?qu? importante es para vivir en plenitud, elegir la ruta escuchando a Dios!

Saludotes, Teresa


Monasterio de Cristo Redentor (Madrid)

A principios del siglo XX corr?an "malos vientos" en Francia para los institutos religiosos. Las hermanas Redentoristas de Grenoble pensaron en buscar otro lugar de mayor bonanza. Y dirigieron su mirada a Espa?a.

El 11 de mayo de 1904 viajaron a Espa?a el reci?n nombrado Provincial P. Allet, el P. Alphonse George, Rector de Par?s, acompa?ando a la M. M? Filomena de la Divina Providencia, redentorista del monasterio de Grenoble.

Despu?s de un intento de fundar en la ciudad de Granada, M. M? Filomena fij? la capital de Espa?a como el punto m?s adecuado para la primera fundaci?n. M?s adelante llegaron cinco monjas m?s. Algunos meses despu?s de llegar a Madrid compraron las hermanas una finca en Carabanchel Alto, donde al fin se decidieron establecer el monasterio.

Las obras, comenzadas en 1905, quedaron casi completamente terminadas en 1908. Como responsable y animadora de la comunidad, qued? la M. M? Filomena. No tardaron en afluir las primeras vocaciones espa?olas.

En 1914, la comunidad, rebosante de vida, decide comenzar la fundaci?n de otro monasterio en Burlada (Navarra). En junio del a?o siguiente se destina para la realizaci?n del nuevo proyecto un grupo de hermanas.

Los a?os antes del Concilio entra en la comunidad un buen n?mero de j?venes que llenan de entusiasmo cada rinc?n del monasterio. Acogen el Concilio Vaticano II con gran alegr?a, como una r?faga de aire fresco para la Iglesia y la Vida Religiosa, y comienzan las reformas lit?rgicas, adaptaciones seg?n los "signos del los tiempos"... La formaci?n permanente de la Comunidad se convierte en una urgencia prioritaria. Se estudian a fondo los documentos conciliares, se mantienen cursos sobre Biblia, Teolog?a, Espiritualidad, Liturgia..., incluso algunas hermanas siguen cursos sistem?ticos fuera de la Comunidad.

Un est?mulo extraordinario lo constituye el trabajo de revisi?n de las Constituciones y la preparaci?n del nuevo texto. Son a?os de redescubrimiento del carisma, de la fundadora, de sus obras principales. Otro est?mulo importante es el "encuentro" con los otros monasterios de la Orden establecidos en Espa?a: Burlada (Navarra) y Astorga (Le?n). Desde 1967 comienzan las Asambleas de delegadas de las comunidades para el estudio de los textos para la revisi?n de las Constituciones es una experiencia riqu?sima la de poder intercambiar lo vivido en cada monasterio.

En el a?o 1972 la comunidad se traslada a un nuevo monasterio, situado en la misma finca, m?s funcional y adaptado a la ?poca. Otro momento gozoso para este numeroso grupo de hermanas...

Un gran acontecimiento en la Orden fue el comienzo de Asambleas cada diez a?os para profundizar en el Carisma e intentar escuchar al Esp?ritu, compartiendo las experiencias de la vida de las comunidades... La Comunidad de Madrid, ?c?mo no!, particip? desde el principio... Es un regalo poder conocer y compartir con hermanas Redentoristas de todo el mundo...

Entre las nuevas vocaciones van llegando j?venes peruanas que, de momento son una esperanza para pensar en una posible fundaci?n en aquel pa?s. En 1975 la comunidad se siente impulsada a responder al llamamiento de una iglesia misionera de Per? -Prelatura de Chulucanas-. Con las Constituciones reci?n aprobadas las hermanas se disponen a emprender una a nueva aventura. Llevar a una cultura distinta, en una iglesia peculiar, con una misi?n entonces no usual, la vida contemplativa redentorista. En aquellos a?os se vive intensamente en la comunidad el entusiasmo misionero que provoca la comunicaci?n con las hermanas que marcharon a Chulucanas.

Pero aqu?, se sigue avanzando al aire del Esp?ritu. Se toma conciencia de que lo recibido gratis hay que transmitirlo, regalarlo. Y comienza la convocatoria de grupos para orar: son seminaristas que vienen con sus formadores a compartir con las hermanas. O es la gente de los alrededores y de m?s lejos que se re?nen para pasar la noche en Vigilia de oraci?n en los tiempos fuertes de la Liturgia. En realidad es el pueblo mismo, sediento de Dios, quien nos lo ha pedido...

Por fin, el monasterio se va definiendo m?s y m?s como Casa de Oraci?n, -"Dios en medio del pueblo" fue el nombre que le dieron los seminaristas- para j?venes, adultos etc. As? pudimos hacer realidad la llamada que Juan Pablo II hizo a la vida contemplativa en ?vila: "Vuestros monasterios son comunidades de oraci?n en medio de las comunidades cristianas, a las que prestan apoyo, aliento y esperanza. Son lugares sagrados y podr?n ser tambi?n centros de acogida cristiana para aquellas personas, sobre todo j?venes, que van buscando con frecuencia una vida sencilla y transparente, en contraste con la que les ofrece la sociedad de consumo". (J. PABLO II, Mensaje a las Contemplativas)

Hoy todo esto est? establecido de un modo m?s permanente: La Fraternidad de Cristo Redentor -nuestro grupo de laicos asociados-, Talleres de Oraci?n, Encuentros de formaci?n en la fe, Retiros... La Pastoral Juvenil con encuentros de oraci?n, Ejercicios Espirituales, Acompa?amiento espiritual, Discernimiento vocacional... Los grupos de oraci?n con ni?os y pre-adolescentes, etc.

Para ello construimos un peque?o lugar con un sencillo oratorio, llamado Betel, donde acogemos a quienes desean ese encuentro profundo con Dios, o vienen a hacer retiro a la Hospeder?a, ofreciendo siempre la posibilidad de participar con la Comunidad en la Eucarist?a, las celebraciones lit?rgicas o la adoraci?n en silencio...

Hoy somos un grupo de hermanas, de diversas edades, de distintos rincones, convocadas por Dios y llamadas por el Esp?ritu, a vivir un mismo Carisma, a ser ese anuncio, esa profec?a, ese signo de la sobreabundancia del amor de Dios a todos los hombres y mujeres de la tierra, conscientes de nuestra pobreza personal, de la sencillez de nuestra vida, con la confianza que da el saber que Aqu?l que comenz? la obra, la llevar? a cabo.


Breve diario de una monja contemplativa

?Qu? te puedo contar? Mi vida, nuestra vida es muy sencilla, es m?s para vivir que para hablar de ella... sin embargo, la experiencia gozosa de encuentro con Cristo y de dedicar toda mi existencia a ?l y al anuncio del Reino, me impulsa a compartir contigo mi estilo de vida, para que intuyas aquello de que "S?lo Dios basta", que Jesucristo basta para llenar una vida, y que la llena toda...

Hacia las seis de la ma?ana las campanas anuncian que comienza un nuevo d?a, que la vida se despierta y mientras las luces de la ciudad se van apagando porque el sol est? a punto de nacer, nosotras comenzamos nuestra jornada levantando el coraz?n hacia el Se?or de la Vida... Nos reunimos para invocar al Esp?ritu y saludar a Mar?a, y despu?s, en silencio, nos retiramos al fondo de nuestro coraz?n para orar... y all?, en la hondura de nuestro ser, se acunan lentamente la Palabra y el Silencio, balanceadas por el suave susurro del amor...

Del silencio brotar? el canto, y las Laudes ser?n nuestra alabanza al Dios Creador del cielo y de la tierra. La Eucarist?a ser? el banquete con el que comenzamos la jornada. La Palabra, los cantos, la comuni?n en el Cuerpo y la Sangre de Cristo convierten nuestra vida en eucarist?a viva, pan partido y sangre derramada...

Despu?s de un tiempo de acci?n de gracias, pasamos al comedor. En silencio. Es la hora del desayuno. Unas veces, escuchando m?sica, otras, en silencio, dejando resonar en lo hondo del coraz?n el eco que la celebraci?n ha dejado en nosotras...

A partir de ese momento, la ma?ana transcurrir? entre el trabajo y la oraci?n: "ora et labora". Oraci?n lit?rgica: Oficio de Lecturas, Sexta... y en medio, cada una a sus tareas: sacrist?a, cocina, taller, pastoral, acompa?amiento... a las doce las campanas comienzan su danza para recordar el misterio de la Anunciaci?n a Mar?a, de la Encarnaci?n del Hijo de Dios, y el rezo del ?ngelus brota de nuestros labios y nuestro coraz?n... un tiempo personal y un tiempo de lectura contin?an alimentando el fondo del ser y del esp?ritu...

Despu?s de Sexta y un breve saludo a Mar?a, la Madre, pasamos al comedor. Una hermana lee el peri?dico en voz alta, alg?n libro de espiritualidad, cartas que llegan a la comunidad... Despu?s tenemos un tiempo de expansi?n, de compartir, pasear por el jard?n y disfrutar de la naturaleza que nos habla de la belleza de Dios... Antes de retirarnos al descanso, quien desee libremente pasa por la televisi?n para ver las noticias, y as? estar en comuni?n con todo lo que pasa en el mundo, en nuestra Humanidad. A las cuatro de la tarde, antes de incorporarnos nuevamente al trabajo, rezamos Nona, hora en la que recordamos la muerte del Se?or Jes?s, y en un minuto de silencio nos solidarizamos con [email protected] [email protected] [email protected] de la tierra... especialmente con los agonizantes...

Comienza el trabajo de la tarde. "Nuestro trabajo unido al de Cristo, tiene valor redentor. En ello encontramos una alegr?a profunda", dicen nuestras Constituciones. Somos as?, "uno de tantos" corremos la suerte de [email protected] [email protected], al mismo tiempo que consideramos el trabajo como un factor de equilibrio en la vida contemplativa, a trav?s del cual cada una de nosotras ponemos al servicio nuestros dones...

Al caer la tarde, nos reunimos en el coro nuevamente... ?para cantar!. Es primavera. Los p?jaros con sus trinos anuncian que llega la hora de V?speras: La alabanza, la intercesi?n, la acci?n de gracias, brotan de los labios y el coraz?n... y preparan todo nuestro ser para la adoraci?n... ante Cristo, resucitado, de coraz?n abierto, oramos en silencio, s?, contemplativamente...

Llega la hora de la cena. Las lecturas de la Eucarist?a del d?a siguiente resuenan por todos los rincones del comedor y del alma. Y despu?s cartas, un libro...

Y nuevamente, a compartir, re?r, conversar... tiempo de descanso y relax... as? vamos terminando nuestro d?a. El ?ltimo momento de oraci?n, ser?n las Completas,: "A tus manos, Se?or, encomiendo mi esp?ritu..." , y toda nuestra vida, en las manos del Padre, se entrega al sue?o que reparar? nuestras fuerzas para continuar haciendo de nuestra vida un canto a la vida, y un compromiso de entrega a Dios y a toda la Humanidad.

Cada d?a nos trae nuevas sorpresas: una visita de un amigo/a, alguien que nos comparte su experiencia en una misi?n, el santo o cumplea?os de una hermana, una fiesta de la Liturgia, rompen lo que a simple vista pudiera parecer una vida siempre igual. Estos d?as de fiesta, al igual que los domingos, son siempre diferentes, conversamos en la mesa, tenemos m?s tiempo libre, tenemos alg?n postre diferente...

Las reuniones de comunidad, los d?as de retiro personal y comunitario, la formaci?n, las oraciones compartidas con la gente del barrio... son siempre torrentes de gracia que el Se?or derrama sobre nosotras...

Las puertas de nuestra casa, que se abren para acoger a [email protected] [email protected] que buscan a Dios, (ni?os, j?venes, adultos...) laicos o religiosos... renuevan nuestra conciencia misionera, al tiempo que abrimos el coraz?n para acoger a quienes nos evangelizan... Los talleres de oraci?n, el acompa?amiento espiritual, nos hacen testigos de la sed de Dios que hay en nuestro mundo, y tambi?n de su obra maravillosa en los corazones...

Y as?, d?a a d?a, vamos buscando su Rostro:
"Como busca la cierva corrientes de agua, as? mi alma te busca a ti, Dios m?o..." (Salmo 42, 2)

Y siendo testigos de Dios con nuestras vidas:
"Sin que hablen, sin que pronuncien, sin que resuene su voz, a toda la tierra alcanza su preg?n, y hasta los l?mites del orbe su lenguaje" (Salmo 18)

Despu?s de haberme escuchado, no s? qu? opinas de todo esto, tal vez podr?as compartirlo conmigo. Lo que s? te puedo asegurar es que soy feliz, que somos felices, y que vivimos con la certeza de que nuestra vida da fruto abundante, porque ?l dijo: "Quien permanece en m? y yo en ?l, ese da mucho fruto" (Jn 15, 5).


Mar?a Celeste Crostarosa

M? Celeste Crostarosa es la mujer que hizo "carne" el proyecto contemplativo redentorista. Una mujer fuerte y tierna a la vez, devorada por el fuego del Esp?ritu.

Una mujer que supo amar hasta el fondo, gratuitamente. Es verdaderamente una par?bola de sabidur?a divina el poder contemplar la acci?n de Dios a trav?s de su vida: una vida siempre en camino...

Naci? en N?poles el 31 de Octubre de 1696. A los 28 a?os, siendo miembro del monasterio de la Visitaci?n en Scala, tuvo la revelaci?n del doble Instituto del Sant?simo Salvador (Orden y Congregaci?n del Sant?simo Redentor). Las comunidades contemplativas de monjas redentoristas, dedicar?an su vida a la misi?n principalmente a trav?s de la contemplaci?n, mientras que los misioneros redentoristas lo har?an desde la predicaci?n y el anuncio. Unos y otras, unidos en el mismo proyecto com?n de anunciar la redenci?n abundante de Cristo, y el amor misericordioso de Dios.

El comienzo de la primera comunidad contemplativa redentorista tuvo lugar en Scala el 13 de mayo de 1731, d?a de Pentecost?s. Para ello fue decisiva la intervenci?n de San Alfonso M? del Liguori, gran amigo de M? Celeste, fundador de la Congregaci?n del Sant?simo Redentor en 1732.

En 1738 M? Celeste fund? otro monasterio en Foggia. All? pas? el resto de sus d?as. Muri? el 14 de septiembre de 1755.

Hoy las comunidades contemplativas redentoristas se extienden por todo el mundo intentando ser una voz prof?tica a trav?s del canto y la alabanza, el servicio y el compromiso por la construcci?n del Reino.


Sus escritos

AUTOBIOGRAF?A


Al hablar de Mar?a Celeste Crostarosa (1696-1755) es un t?pico obligado comenzar diciendo que es una gran desconocida. Y sin embargo, por sus escritos y por su obra, merece un lugar destacado en la historia de la espiritualidad cristiana. Fundadora de la Orden del Sant?simo Redentor, (Comunidades Contemplativas Redentoristas) en 1731, e inspiradora de la Congregaci?n del Sant?simo Redentor (Misioneros Redentoristas) fundada en 1732 por San Alfonso Mar?a de Ligorio.
A partir de la obra de Sabatino Majorano, CSSR La Imitaci?n por la Memoria del Salvador: el mensaje espiritual de Sor Mar?a Celeste Crostarosa, Roma, 1978, la figura y la obra de Mar?a Celeste han despertado un gran inter?s. Majorano ha puesto de relieve la importancia y el valor de sus escritos espirituales por la profundidad teol?gica que los inspira y les da validez. La Autobiograf?a de Mar?a Celeste es el punto de partida para un conocimiento enriquecedor de toda su obra. Ella escribi? la autobiograf?a en los ?ltimos a?os de su vida, y aun no siendo su obra m?s importante, sin embargo ilumina todo su camino y sus escritos anteriores.

DI?LOGOS DEL ALMA

Mar?a Celeste es una persona apasionada que vibra intensamente de amor a Jesucristo. Para ella, el camino por el que se llega a Dios, es la humanidad de Jes?s "Arca cristalina que encierra al sol divino" -dir? ella-, que la cautiva y enamora al descubrir las bellezas del Verbo Encarnado. El amor y la admiraci?n que siente la conducen a la uni?n transformante en el Amado. Y Mar?a Celeste es ejemplo personal y, al mismo tiempo, maestra experimentada de esta transformaci?n en Cristo; transformaci?n como proyecto del Padre realizado por el Esp?ritu en las personas que dejan que Cristo viva en ellas su vida. La lectura de los "Di?logos" te llevar? a una experiencia de encuentro entre Dios, y Mar?a Celeste, entre Dios, y tu propia vida.


GRADOS DE ORACI?N

La lectura en este orden: Autobiograf?a - Di?logos - Grados, permite ver mejor el camino espiritual que Mar?a Celeste recorri? a lo largo de toda su vida en una l?nea de profundizaci?n m?stica. Muchas p?ginas de la Autobiograf?a describen experiencias espirituales que corresponden a los estados m?sticos. Pero la Autobiograf?a es principalmente el relato de todas las vicisitudes de su vida, con todas las personas y sucesos que tanto le afectaron, describiendo las incidencias dolorosas de su fidelidad a la vocaci?n de fundadora del Instituto del Sant?simo Redentor. En los Di?logos las personas y los sucesos quedan en el trasfondo y s?lo aparecen con alusiones ocasionales. Dios va haci?ndose progresivamente el personaje central. En los Grados de Oraci?n los sucesos y las personas han desaparecido. Ahora s?lo queda Dios y su acci?n en el alma. Mar?a Celeste cuenta sus experiencias de contemplaci?n y, aunque hable de s? misma, en realidad s?lo est? hablando de Dios y su acci?n en quien se deje transformar por ?l. Es un libro que puede ayudar en el camino espiritual y de oraci?n, en el que se describen diversos modos de orar y los frutos del Esp?ritu en el orante.


MEDITACIONES DE ADVIENTO, NAVIDAD Y CUARESMA
M? Celeste Crostarosa dio una importancia extraordinaria al Evangelio como la fuente primera de su inspiraci?n tanto para el Instituto del Sant?simo Redentor como para su vida espiritual. Meditaciones de Adviento, Navidad y Cuaresma es una valiosa ayuda para acercarse al Misterio de Cristo a trav?s de la Contemplaci?n de los misterios de su vida. M? Celeste va desmenuzando los textos del Evangelio y comentando sus p?rrafos para ayudarte a profundizar y encontrarte con Dios, el Dios encarnado en Jesucristo por amor a ti...

FLORILEGIO
Selecci?n de textos relativos a la Regla Redentorista. El presente "Florilegio" fue publicado por la Comunidad Contemplativa Redentorista de Scala en 1988, seg?n la selecci?n de textos realizada por el P. Sabatino Majorano. Los textos est?n distribuidos en tres apartados de acuerdo a las Constituciones y Estatutos O.SS.R aprobadas por la Santa Sede el 6 de marzo de 1985.

DIEZ D?AS DE EJERCICIOS ESPIRITUALES Y NOVENA DE NAVIDAD

"Diez d?as de Ejercicios" y "Novena de Navidad" se encuentran en el mismo manuscrito aut?grafo de M? Celeste, despu?s de los "Di?logos del alma" y de los "Grados de Oraci?n". Parecen escritos de la misma ?poca. El lector puede profundizar en la experiencia espiritual de la Vble. M. M? Celeste Crostarosa, y tenerla como maestra y compa?era en el propio camino interior.

OTROS ESCRITOS DE MAR?A CELESTE NO TRADUCIDOS AL ESPA?OL:

*Instituto y Regla del Sant?simo Salvador.
*Sobre el Evangelio de San Mateo.
*Novena de Navidad.
*Jard?n Interior.
*Poes?as.
*Cartas.









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Comunidad Contemplativa Redentorista
C/. Madre Celeste, 1-A
28044 Madrid

TEL?FONO: 91.508.68.00


Publicado por mario.web @ 3:04
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