Jueves, 31 de marzo de 2011
Autor: Papa Juan Pablo II | Fuente: Vatican.va
Discurso del Santo Padre Juan Pablo II a un Congreso Internacional de Estudios sobre el cine
Juan Pablo II se dirige a los artistas del cine y los invita a ser m?s conscientes de su responsabilidad.
?
Discurso del Santo Padre Juan Pablo II a un Congreso Internacional de Estudios sobre el cine
Discurso del Santo Padre Juan Pablo II a un Congreso Internacional de Estudios sobre el cine
jueves 2 de diciembre de 1999



Se?or cardenal;
venerados hermanos en el episcopado y el sacerdocio;
ilustres se?ores y se?oras:


1. Con gran alegr?a me encuentro hoy con vosotros, con ocasi?n del Congreso internacional de estudios dedicado al tema: "El cine: im?genes para un di?logo entre los pueblos y una cultura de la paz en el tercer milenio". Os doy a cada uno mi cordial bienvenida, y, a trav?s de vosotros, saludo a todo el mundo del cine que comparte diariamente vuestro compromiso profesional y art?stico.

Saludo y doy las gracias, ante todo, al se?or cardenal Paul Poupard, presidente del Consejo pontificio para la cultura, por las cordiales palabras que me ha dirigido en vuestro nombre, ilustrando los trabajos realizados por este congreso, en continuidad con los precedentes.

Expreso, asimismo, mi vivo y sincero aprecio a los miembros de los dos dicasterios: el Consejo pontificio para la cultura y el Consejo pontificio para las comunicaciones sociales, que, en fructuosa colaboraci?n con el Instituto del espect?culo y "La revista del cinemat?grafo", han puesto en marcha desde hace algunos a?os una serie de interesantes iniciativas, entre las que figura el festival del cine espiritual "Tertio millennio", para manifestar el inter?s de la Iglesia por el s?ptimo arte y, al mismo tiempo, hacer que autores y artistas asuman sus grandes responsabilidades.

2. El Congreso internacional anual sobre el cine, que este a?o ha llegado a su tercera edici?n, subraya el valor de esta colaboraci?n, de gran utilidad en el di?logo entre la cultura y la fe. El tema sobre el que est?is reflexionando durante estas tres intensas jornadas de estudio tiene gran actualidad y constituye una l?gica prosecuci?n de las tem?ticas de los congresos de los dos a?os pasados. Os hab?is reunido para debatir sobre el cine como instrumento de di?logo entre los pueblos y veh?culo de una cultura de la paz. El arte, incluido el del cine, si hace referencia a la vida, respetando plenamente sus valores, no puede por menos de ser fuente de fraternidad, di?logo, comprensi?n, solidaridad y paz verdadera y duradera.

El hombre, creado a imagen y semejanza de Dios, est? llamado constitutivamente a la paz y a la armon?a con Dios, con los dem?s hombres, consigo mismo y con toda la creaci?n. El cine puede hacerse int?rprete de esta inclinaci?n natural, y transformarse en ?mbito de reflexi?n, de promoci?n de valores y de invitaci?n al di?logo y a la comuni?n. Pero es preciso que el hombre, en su compleja y misteriosa realidad, sea sujeto de referencia para un cine de calidad, que proponga cultura y valores universales. El hombre, todo el hombre, uno e indivisible: un cine que tome en consideraci?n s?lo alg?n aspecto de la asombrosa complejidad del ser humano, acaba inevitablemente por ser reductivo y no presta un servicio cultural provechoso.

3. Quisiera dirigirme ahora a vosotros, artistas del cine, para invitaros a ser cada vez m?s conscientes de vuestra responsabilidad. Sostenidos por los progresos actuales de la t?cnica y sirvi?ndoos de los conocimientos cada vez m?s estimulantes sobre el hombre, sobre la naturaleza y sobre el universo, dispon?is de inmensos espacios en los que pod?is manifestar vuestra creatividad y vuestro arte.

El cine goza de una riqueza de lenguajes, de una multiplicidad de estilos y de una variedad de formas narrativas verdaderamente grande: realismo, f?bula, historia, ciencia ficci?n, aventura, tragedia, comedia, cr?nica, dibujos animados, documentales... Por eso, ofrece un tesoro incomparable de medios expresivos para representar los diversos campos en que se sit?a el ser humano, y para interpretar su imprescindible vocaci?n a lo bello, lo universal y lo absoluto. As?, el cine puede contribuir a acercar a personas distantes, reconciliar a enemigos, y favorecer un di?logo m?s respetuoso y fecundo entre culturas diversas, se?alando el camino de una solidaridad cre?ble y duradera, presupuesto indispensable para un mundo de paz. ?Sabemos cu?nta necesidad de paz tiene el hombre para ser verdadero artista y realizar un verdadero cine!

4. Este encuentro, en v?speras del A?o jubilar, me brinda la oportunidad de renovar la esperanza de que tambi?n el cine, en el marco de este grande y extraordinario acontecimiento de fe y cultura, d? su original contribuci?n a la promoci?n de un humanismo vinculado a los valores del Evangelio y, por eso, creador de una aut?ntica cultura del hombre y para el hombre.

Expreso mis mejores deseos a todos los que trabajan en el ?mbito del cine -productores, escritores, guionistas, directores, actores y t?cnicos- y a cuantos, de forma visible o invisible, est?n relacionados con este trabajo fascinante en sus diversos niveles. Acompa?o estos sentimientos con una oraci?n a Mar?a, Virgen creyente, que, atenta a la voz de Dios, se mostr? dispuesta a acoger su misterio. Que la sant?sima Virgen os conceda generosamente su ayuda materna.

Os imparto a todos mi bendici?n.

Publicado por mario.web @ 19:49
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios