Jueves, 31 de marzo de 2011
Jorge Enrique M?jica, nos habla de los contenidos cat?licos en los medios de comunicaci?n.
?
?Vale la pena leer contenidos cat?licos?
?Vale la pena leer contenidos cat?licos?
Una de las elecciones m?s importante de todo escritor es la de su auditorio. Todo el que ha pasado por las aulas de una facultad de comunicaci?n o periodismo lo sabe: o se apunta bien al blanco o se corre el riesgo de que las flechas se acaben sin haber rozado siquiera la diana.

Sin entrar en la moralidad o hacer un juicio cr?tico sobre el tratamiento objetivo de la informaci?n o contenidos, constatamos que auditorios los hay de tantos tipos como publicaciones se pueden ver en el kiosco o puesto de revistas. Pero de entre la multitud de clasificaciones que se podr?an enunciar hay una que sobresale no s?lo por el n?mero de seres humanos a los que comprende sino por las implicaciones que conlleva ser parte de la categor?a: la cat?lica.

Para el escritor cat?lico su misi?n no puede ir desligada de sus convicciones. Es verdad que ser escritor cat?lico no significa necesariamente que todo aquello que escriba diga relaci?n inmediata con apolog?tica, teolog?a, patr?stica o mariolog?a, pero tampoco vamos a negar que la fe le mover? a dar un tratamiento apegado a la verdad del hombre, del mundo y de Dios, en todo aquello que redacte. Ciertamente tambi?n los hay que buscan hacer m?s asequible, sin detrimento de la ortodoxia, la comprensi?n popular de temas complejos en materia de fe, lo que no deja de agradecerse.

Sin embargo, en los tiempos que corren, muchos cat?licos pueden preguntarse: ?vale la pena leer contenidos de este tipo?

Un peligro latente en la vida de todo creyente es la p?rdida de identidad. En la prensa cat?lica, d?gase radio, televisi?n, diarios y revistas impresas o digitales, el creyente cat?lico encuentra una comunidad donde se respira lo que debe vivir, donde se fortalece su auto-identificaci?n como hombre de fe y donde recibe est?mulos para defender sus convicciones. Una plaga hoy ampliamente extendida es designarse cat?lico pero, en la pr?ctica, estar alejado de todo aquello que le haga ser lo que deber?a ser ?o lo que cree ser?. Ciertamente la prensa no sustituye la asistencia a los recintos sacros y mucho menos los Sacramentos pero s? es un medio valios?simo de catequesis complementaria que no se puede minusvalorar. Tampoco es que por leer este tipo de materiales la vivencia de tal o cual mandamiento se vaya a dar por consecuencia l?gica pero no negaremos que, como medios, ayudar?n a ir poco a poco mejorando las vidas y que contribuir?n a formar h?bitos buenos.

El ser humano es un ser social. Vali?ndonos de las t?cnicas y herramientas modernas podemos crear ambientes propicios que complementen y fortalezcan las convicciones de un cat?lico y le animen a vivirlas mejor. A nadie le est? velado que el contacto que nace del diario convivir con otros, del saberse parte de un equipo, de un grupo con ?personalidad?, ayuda mucho para motivarse mutuamente en la coherencia entre lo que se es y profesa: contribuye a la definici?n y fortalecimiento de la propia identidad.

Leer contenidos cat?licos tiene su sentido y valor. Un contacto frecuente con este tipo de trabajos ayuda a darles el lugar que les corresponde a la sarta de intrigas y calumnias que a diario se construyen contra el catolicismo, la jerarqu?a, sus ministros, sus ritos, etc. Leer contenidos cat?licos forma y prepara para saber responder a los grupos proselitistas que intentan robar la fe. Acercarse a los contenidos cat?licos ayuda a dialogar con el hombre de hoy; ley?ndolos aprendemos a poner distancias entre la ?dictadura de las opiniones comunes? nacidas del prejuicio gratuito y la verdad del an?lisis racional iluminado por la fe.

Tiene su sentido el periodismo cat?lico. Por mucho tiempo me pregunt? si no era mejor contribuir directamente al debate y a la pol?mica nacida de la confrontaci?n con escritores no creyentes, relativistas o abiertamente anticlericales y, a largo plazo, lograr con la ayuda de Dios alguna conversi?n. Despu?s de maduras reflexiones he visto que lo mejor es ayudar al creyente a reforzar su fe, a que arraiguen sus convicciones, a mostrarles que creer no es una mera adhesi?n del sentimiento dif?cil de defender con la raz?n y motivarles a transmitir lo aprendido. Vale la pena acercarse a los contenidos cat?licos. Ciertamente en ning?n momento suplir?n lo m?s importante: el encuentro personal del ?yo? singular con el ?T?? de Dios. Esa es una tarea muy ?ntima.

Publicado por mario.web @ 20:11
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios