Jueves, 31 de marzo de 2011
Enrique Sueiro profundiza en la relaci?n que establece d?a d?a el hombre con el tel?fono, esa extensi?n de su voz.
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Del "ring" al "clic": comunicarse por tel?fono
"Hola, soy yo. Sobre lo que me dijiste, es mejor hablar con bluteprnewgasikz?lez y asociados. Si eso, ll?mame". Por muy sofisticado que sea el contestador, este mensaje dista mucho de la esencia de la comunicaci?n humana deseable. Algo parecido sucede con el portero autom?tico, cuando a la pregunta "qui?n" se responde "yo". Sin pretensi?n cient?fica ni exhaustiva ni original, se me ocurren algunos detalles para mejorar la efectividad de las conversaciones telef?nicas. Estas observaciones, centradas especialmente en el entorno profesional, ofrecen muy diversa aplicaci?n, tambi?n en asuntos personales, familiares, etc. En cuanto a las llamadas a m?viles, requieren matices a las observaciones que siguen.

?DE PALABRA O POR ESCRITO?

Cada vez conviene m?s elegir bien el mejor medio de comunicar algo. Pienso, sobre todo, en la disyuntiva entre tel?fono y correo electr?nico. Por imperativo tecnol?gico, parece previsible que estas dudas aumenten por la cantidad de usuarios y la naturaleza de los mensajes. Con frecuencia expresamos por escrito mensajes que reclaman la comunicaci?n oral. Y viceversa, en ocasiones la mejor forma de aclarar un tema es dejarlo por escrito.
No parece tan trivial

EL CONTESTADOR.

Es una magn?fica herramienta. Tengo unos amigos que dicen as? en su mensaje grabado: "El contestador es un mal menor cuando no estamos en casa." De acuerdo. S?lo requiere un buen uso por parte de quien llama y de quien contesta. El mensaje del ausente debe ser breve, claro y sincero. Conviene identificarse por el nombre y apellido o bien por el n?mero de tel?fono. "No estoy, deja tu mensaje" es breve. Si, adem?s, digo que soy Enrique Sueiro, es breve y claro. Y ser? sincero si a?ado "deja tu mensaje y te llamar? lo antes posible"... y realmente devuelvo la llamada con razonable rapidez.

En cuanto al que llama, habitualmente, lo m?s pr?ctico es dejar un mensaje con una serie de caracter?sticas. Aunque parezca obvio, hay que decir claramente el nombre y uno o dos apellidos. Salvo casos de especial familiaridad, es probable que nuestro interlocutor conozca a varios Antonios o Mar?as, incluso a varios Antonios L?pez o Mar?as Gonz?lez.

Asimismo, podemos resumir en pocas palabras el mensaje o, al menos, esbozar su contenido para desarrollarlo en una posterior conversaci?n. Esto, que agiliza el siguiente contacto, puede suponer un ahorro de tiempo en asuntos profesionales. Por ejemplo, si alguien me reclama unos datos, puedo prepararlos, de manera que est?n listos para la pr?xima conversaci?n. As?, todos ganamos tiempo.

Para situarse ?EST?S SOLO/SOLA?

S?, es otra obviedad, pero hoy por hoy, la mayor?a de los tel?fonos permite o?r, pero no ver al interlocutor. En determinadas circunstancias, muy especialmente en el entorno laboral, se agradece que a uno le pregunten antes de entrar en materia: "?Te pillo en buen momento?". Al no ver, quien llama ignora si al otro lado del hilo o del espacio la persona est? sola, bien o mal acompa?ada, tratando con alguien el tema m?s importante de su vida, intentando sofocar un incendio...
Todos andamos mal de tiempo

IR AL GRANO.

Salvo que uno ande sobrado de tiempo y dinero, en general, compensa no enrollarse. Tambi?n es cierto que hay temas que requieren cierto ropaje diplom?tico. En cuanto a llamadas a instituciones y empresas, resulta saludable no desarrollar el tema hasta asegurarse de que quien est? al aparato es la persona indicada.

Por otra parte, cuando el tema conlleva un proceso de cierta complejidad, viene bien una recapitulaci?n final. As? se asegura que quien llama y quien escucha han entendido lo mismo.
Hacen falta

LLAMADAS INOLVIDABLES.
Entre las llamadas m?s reconfortantes y mejor recordadas se encuentran las desinteresadas. "S?lo te llamaba para saber qu? tal est?s". A?n hay otras de mejor efecto: "S?lo quer?a darte las gracias por ...".

Pensando en el otro MODULACI?N Y VELOCIDAD.

Vocalizar ayuda a que nos entiendan mejor, nos permite enfatizar, evitar la monoton?a y facilita la atenci?n. A veces, hablar deprisa no mejora la comunicaci?n, ni siquiera la abrevia necesariamente. Sobre todo en llamadas profesionales, una orientaci?n pr?ctica puede ser imaginar que, seg?n hablamos, est?n escribiendo nuestros datos. Es m?s, con toda probabilidad, es eso lo que ocurre. Obviamente, salvo excepciones, la palabra supera en velocidad a la escritura.
Aunque no se vea

SONRISA TELEF?NICA.

Dicen los entendidos que una manera de transmitir amabilidad por tel?fono es sonre?r mientras se conversa, aunque l?gicamente, no se aprecie el rostro. Al parecer, la sonrisa repercute positivamente en el tono c?lido de nuestras palabras. As? lo asegura, por ejemplo, Judith Taylor, del University College de Londres. Esta experta en la ense?anza de m?todos de comunicaci?n se refiere a ?ste y otros aspectos en ?La comunicaci?n en el trabajo?(The Sunday Times). Como se ve, el tel?fono da mucho de s? hasta el mismo instante de colgar. Tambi?n este momento final tiene su enjundia: podemos dar una impresi?n de desinter?s o enfado si apenas transcurre un segundo entre nuestra despedida y el tono de tel?fono colgado. Algo parecido cabe decir sobre los incisos y los silencios de quien escucha. Unos y otros dan una pista del inter?s que despierta nuestra conversaci?n. Pues lo dejamos aqu?. Gracias ... (dos segundos de cortes?a). Clic.

Publicado por mario.web @ 20:13
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