Jueves, 31 de marzo de 2011
Jaime Morales Herrera nos ofrece una clasificaci?n del tipo de pornograf?a existente, sus consecuencias y tipos de problemas que de su consumo derivan.
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La Adicci?n a la Pornograf?a
La Adicci?n a la Pornograf?a
Introducci?n

El Dr. Jeff Olson en su libro Cuando la mirada de un hombre se desv?a nos dice lo siguiente:

"La comunidad cristiana por lo general no admite cu?n extendido es el uso de material sexualmente expl?cito dentro de su propio grupo. Sin embargo, la verdad es que una multitud de hombres cristianos, j?venes y viejos, y de todos los antecedentes de la vida, miran pornograf?a regularmente. No todos los hombres que han mirado pornograf?a son adictos a ella, pero muchos s?. Y cualquiera que le eche un vistazo casual, o que incluso se tope con ella accidentalmente, est? en peligro de volverse adicto. Tr?gicamente, la mayor?a de los hombres no admiten el problema hasta que est?n atrapados. Algunos creen tontamente que tienen control sobre el problema."

Nuestros adolescentes no est?n exentos de est? tentaci?n, y muchos de ellos podr?an convertirse en adictos a la pornograf?a; m?s si contamos con la accesibilidad que tiene hoy en d?a la red de Internet. Por esto, todo l?der de j?venes debe hacer buena labor preventiva en relaci?n al tema y estar preparado para atender a un joven que haya ca?do en est? esclavitud pecaminosa.

Definici?n de pornograf?a

"La pornograf?a es cualquier material escrito o visual que presente desnudez y/o actividad sexualmente expl?cita con el prop?sito de causar excitaci?n sexual".



Tipos de pornograf?a

La pornograf?a puede ser clasificada en softcore (suave) y hardcore (dura), la primera incluye solo im?genes de desnudos, la segunda actividad sexual expl?cita en diferentes categor?as incluyendo algunas que son ilegales en la mayor?a de los pa?ses occidentales. Un muchacho puede empezar observando pornograf?a softcore e ir progresivamente queriendo pornograf?a m?s fuerte, incluyendo sexo oral, sexo con animales, sexo con ni?os, sexo grupal, relaciones l?sbicas y homosexuales, etc. Esto puede inducir f?cilmente al observador de pornograf?a a una parafilia o violaciones u otros tipos de abusos sexuales.

Hay diferentes formas de transmisi?n de pornograf?a, las m?s conocidas son revistas y videos producidas con este fin; est?s dos categor?as tambi?n pueden ser encontradas f?cilmente en la red de Internet (en websites, groups y chats), inclusive gratis.

Uno de los contenidos m?s peligrosos es la pornograf?a escrita, estos relatos estimulan la fantas?a sexual de qui?n los lee y dar rienda suelta a su imaginaci?n. El Dr. Oscar Mario Carricart en un art?culo titulado Pornograf?a Infantil en la red, lagunas en nuestra legislaci?n, cita como ejemplo cuatro patrones que se dan en los relatos pornogr?ficos relacionados con la pedofilia.

"El menor seduce al adulto. Es el m?s frecuente y en el 90% de los casos se trata de una ni?a adolescente y un hombre maduro. Dicha ni?a provoca al adulto para aprender o para perder su indeseada virginidad. De este modo se narran relaciones aberrantes entre una ni?a de 9 a?os y un hombre casado. Un caso de este tipo puede ser el titulado "Soy una golfa" aparecido en un sitio web de supuesta procedencia espa?ola dado el lenguaje utilizado. En el mismo se escribe como una ni?a de 9 a?os es iniciada en las pr?cticas l?sbicas por su prima, para a continuaci?n mantener su primera relaci?n sexual plena en un "menage a trois" con el hermano de esta su primo. Acto seguido pasa la noche en la cama de su hermana mayor y su cu?ado, "para no tener miedo". Despu?s de presenciar como la pareja hace el amor, aprovecha que su hermana va a la cocina a preparar el desayuno para seducir a su cu?ado con el que mantendr? relaciones peri?dicas con el consentimiento de su hermana. La primera parte del texto describe la ingenuidad de la ni?a que desconoce todo lo relativo al sexo. Se incluye una autodescripci?n f?sica para dejar bien claro que a sus 9 a?os no le hab?a llegado el menor desarrollo. Observa a perros y caballos realizando la c?pula y lee revistas pornogr?ficas junto a sus primos. A lo largo del relato la ni?a pierde la virginidad y es sodomizada. En ning?n momento se describe una sensaci?n de dolor o duda, o alg?n tipo de reparo por las constantes relaciones sexuales con sus familiares. Esta supuesta cybernauta nos relata sus supuestas experiencias de ni?a presentando lo que considerar?amos un hecho aberrante como algo natural, normal, placentero, indoloro y sin secuelas para la ni?a. Y una vez descrito esto es inevitable el preguntarnos ?C?mo puede influir el contenido de tales relatos en lectores con una inclinaci?n pederasta? ?Pueden sentirse animados a llevar a la pr?ctica sus fantas?as?.

Tambi?n abundan los relatos de la alumna que busca desesperadamente tener relaciones con su profesor, hasta lograrlo.

La mayor?a de los relatos responden a este primer patr?n por dos motivos: muchos prefieren a la figura de la devoradora de hombres, o a la ninf?mana, que a la mujer equilibrada que es capaz de decir NO y mantener una sexualidad controlada. Y en segundo lugar, el hecho de que sea la ni?a o adolescente la que provoca al hombre adulto, les permite liberarse de un posible sentimiento de abuso o culpabilidad.

El adulto seduce al menor.
Este argumento es empleado a?n con mucho menos frecuencia que el anterior y resulta a?n m?s peligroso. Se tramite la idea al lector de ?Digo NO cuando quiero decir SI!, t?pico est?pido tradicionalmente empleado para describir el comportamiento de las mujeres. Aqu? se incita al adulto a actuar aunque no exista una provocaci?n previa. Si ya es enfermizo el pensar que los ni?os y ni?as provocan a los adultos para mantener relaciones sexuales con ellos, el pensar que lo buscan a?n cuando se niegan o lo provocan resulta verdaderamente criminal. Cuando un adulto ped?filo, se aficiona a los relatos de ex menores, que confiesan haber disfrutado de ni?os en pr?cticas con sus mayores a?n siendo forzados a ello ?C?mo influye esto en su conducta? ?Se puede sentir animado a realizar sus fantas?as?

Relaciones entre menores.
Es un argumento menos explotados que los anteriores. Normalmente se entremezclan los ni?os de mismas edades, y en ocasiones se llegan a describir situaciones que son f?sicamente imposibles.

Relaciones incestuosas.
Como era de esperar, el tema del incesto es empleado con regularidad por este tipo de sitios. La finalidad es evidentemente provocar excitaci?n en sus lectores presentando como algo natural y deseable la pr?ctica de relaciones sexuales con los propios hijos, hijas, hermanos o padres. Por supuesto nunca se hace referencia a las consecuencias que ello puede acarrear, ni se mencionan las secuelas de todo tipo que dejar?a en la propia hija/o, hermano/a o menor".

Otro tipo de pornograf?a que est? tomando relevancia es el llamado hentai asociado al anim? o al manga japon?s; pero que est? extendi?ndose al dibujo animado occidental. Estos utilizan el dibujo para escenificar relaciones y en caso de ser un c?mic el texto se utiliza para describir con lujo de detalles la situaci?n. Nuevamente, se presta para aberraciones sexuales, debido a que f?cilmente se puede dibujar una relaci?n sexual adulto-ni?o, hombre-hombre, mujer-mounstruo (son famosos en est? ?rea los monstruos con tent?culos que con ellos "toquetean" y penetran a las mujeres), hermano-hermana, madre-hijo, etc.; muchas de ellas con violencia constituy?ndose en im?genes de violaci?n. Las protagonistas suelen ser ni?as de trenzas, rostro angelical y uniforme escolar.

Causas de la pornograf?a


Entre algunas causas de la adicci?n a la pornograf?a podemos citar:

Curiosidad

La obsesi?n por el sexo en la cultura moderna

La f?cil estimulaci?n visual en los varones

Haber despertado sexualmente en forma prematura ya sea por exposici?n visual o por abuso

Alivio sexual que se requiere como una droga

Efectos de la pornograf?a


Entre algunos de los peligros de la pornograf?a podemos citar:

Separa el sexo del amor y del compromiso

Las personas que la ven pueden volverse adictos sexuales

Las personas que lo ven pueden volverse propensas a parafilias

Puede conducir a las personas a violaciones y abuso sexual infantil.

Minimiza la violaci?n, el abuso, el incesto y otras conductas sexuales haci?ndolas parecer cotidianas.

Degrada a la mujer, deshumaniz?ndola, al convertirla en objeto de placer sexual para el hombre.

Por lo general muestra cuerpos esculturales, lo que provoca la sensaci?n de tener un cuerpo inadecuado o desagradable; o de que la futura(o) esposa(o) lo tiene. Ej. Un var?n puede sentirse desanimado porque su pene no tiene 20cm de largo o m?s, como aparecen normalmente en los relatos pornogr?ficos.

Reduce la humanidad a la categor?a de "animal copulando".

Es materia prima para la masturbaci?n compulsiva pecaminosa.

Refuerza el h?bito de crear fantas?as sexuales con conocidos(as) en las mentes de las personas.

Respuesta pastoral

La labor preventiva del l?der de j?venes es clara en este caso. Si es bien sabido que los adolescentes de todas las ?pocas han tenido curiosidad de ver lo que no conocen y lo que se vive en la intimidad; entonces, es menester dar una excelente educaci?n sexual, incluyendo hablar cautelosa y claramente sobre el tema de la pornograf?a, y no que su educaci?n en el ?rea de la sexualidad sea dada por material pornogr?fico. Hay que ense?arles como deben reaccionar si son expuestos a este tipo de material ya sea accidentalmente o por sus amigos, para que no sean llevados por la curiosidad y la concupiscencia. Se tiene que estar cerca de los muchachos para que estos tengan suficiente confianza para contarnos si se est?n pasando revistas o videos pornogr?ficos en el colegio; o si ellos est?n siendo tentados en esa ?rea.

Debemos aconsejar a los padres en el uso de m?todos para controlar el uso de Internet en su casa (bloqueadores de web, manejo de password, etc.), para que los j?venes no tengan la tentaci?n a su alcance. Una forma f?cil de saber si una computadora ha sido usada para ver im?genes pornogr?ficas es revisar los archivos en el cach? del navegador (especialmente los jpeg y los gif).

Por ?ltimo recomiendo que un l?der de j?venes debe estar preparado para aconsejar a un muchacho que busca ayuda en este aspecto, adem?s debe saber cuando remitir a un especialista sobretodo si el problema ha degenerado en una parafilia. Para esto recomiendo una lectura del cap?tulo 27 del libro de Josh McDowell y Bob Hostetler: Manual para Consejeros de J?venes, un libro que no debe faltar en la biblioteca de alguien que ha sido llamado por Dios a ministrar a adolescentes y j?venes.

Cortes?a de http://www.paralideres.org

Publicado por mario.web @ 20:29
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