Jueves, 31 de marzo de 2011
Juan Manuel Mora ofrece algunas claves para comunicar correctamente y defender la vida.
?
Nuevas estrategias de comunicaci?n
Nuevas estrategias de comunicaci?n
El refer?ndum italiano sobre la ley de fecundaci?n artificial.

En el refer?ndum, el 74,5% de los italianos decidi? no ir a votar. Es dif?cil calcular cu?ntos obraron as? por indiferencia hacia la ley discutida, que afecta personalmente s?lo a unas decenas de miles de ciudadanos; o por pasividad ante una cuesti?n cient?fica y moralmente compleja. No es f?cil saber cu?ntos se abstuvieron por una decisi?n, madurada en libertad, de defender la vida. De todos modos, los principales promotores del refer?ndum, los partidarios de la derogaci?n de la ley vigente, califican los resultados como un desastre que invita a la autocr?tica.

Algunas claves pueden explicar el ?xito que se pretend?a


Tampoco es sencillo establecer relaciones de causa a efecto entre las estrategias de comunicaci?n y los resultados del refer?ndum. Pero se puede observar una clara coherencia en la aplicaci?n de algunos principios de acci?n por parte de las autoridades de la Iglesia cat?lica en la campa?a por la abstenci?n. Mencionemos ocho:

1. Claridad en el mensaje.
Desde el punto de vista de la comunicaci?n, el mensaje ha llegado a los ciudadanos, sin que los filtros alterasen su esencia y su sentido. La orientaci?n iba acompa?ada de un porqu?: los obispos recomendaban abstenerse por razones de fondo (protecci?n del embri?n) y por motivos de forma (posibilidades de ?xito).

2. Cohesi?n en las intervenciones institucionales.
La voz de los representantes de la Iglesia ha sido pr?cticamente un?nime. Algunos cat?licos han expresado sus perplejidades de modo p?blico y a t?tulo individual, pero la jerarqu?a se ha mostrado solidaria. Cuando existe esa coherencia institucional, las voces discordantes no representan un problema de comunicaci?n; incluso a veces suponen lo contrario.

3. Ausencia de protagonismo por parte de las autoridades eclesi?sticas.
Los obispos han intervenido en contadas ocasiones, m?s bien pocas, habida cuenta de la intensidad del debate, y siempre en t?rminos moderados. Los actores principales de la discusi?n p?blica han sido los pol?ticos, los cient?ficos y los periodistas. La renuncia al protagonismo evita a la Iglesia injustas acusaciones de interferencia.

4. Altura intelectual del debate.
El verdadero protagonista de la campa?a por la abstenci?n en el refer?ndum ha sido el Comit? "Ciencia y Vida", formado por cient?ficos e intelectuales, tambi?n no cat?licos, que han participado en numerosos actos, de ?mbito local y nacional. Han sido, pues, especialistas quienes han planteado ?con argumentos cient?ficos? la validez de la ley vigente, con sus l?mites, y los riesgos para la vida que comporta un liberalismo exagerado en estas materias. La calidad de las intervenciones ha generado una pol?mica densa de ideas y escasa de agresividad.

5. Acci?n en red.
La disponibilidad de los miembros del Comit? "Ciencia y Vida" ha multiplicado los actos informativos, conferencias y sesiones de todo tipo a lo largo y a lo ancho del territorio italiano. Los defensores de la abstenci?n han logrado conectar con el pa?s real. Muchos j?venes se han sumado como voluntarios a esta campa?a, y las mujeres han desempe?ado un papel decisivo. En la ?poca de los blogs, los fen?menos de comunicaci?n han dejado de ser jer?rquicos y centralizados, escapan al control del poder ideol?gico constituido, funcionan de otro modo.

6. Transversalidad pol?tica.
El tema de la vida no es un tema originalmente pol?tico, sino m?s bien cultural. Esta no es una convicci?n s?lo de la Iglesia o de los cat?licos, sino tambi?n de muchos pol?ticos y ciudadanos de distintos credos y tendencias. En consecuencia, algunos l?deres de la coalici?n de centro izquierda (Rutelli, entre otros), se han inclinado por la abstenci?n; otros l?deres de la coalici?n de centro derecha (Fini, entre otros), se han mostrado favorables al voto. Desde la perspectiva de la comunicaci?n, esas dos posturas, precisamente porque aparecieron juntas, confirman que la Iglesia en Italia no est? recluida dentro de las estrechas fronteras de ninguna agregaci?n pol?tica; o, dicho de otro modo, que no hay puertas cerradas a sus propuestas, si se presentan del modo adecuado.

7. Acierto en la selecci?n de los medios.
Los promotores de la abstenci?n han participado en el debate empleando el mismo lenguaje y los mismos canales que los partidarios del voto: entrevistas, testimonios, ruedas de prensa, publicidad en vallas o en diarios, esl?ganes eficaces, participaci?n en debates televisivos, sin huir del conflicto argumental.

8. Realismo.
El director del telediario m?s seguido de la RAI pregunt? al cardenal Ruini sobre la ley del aborto, al poco de conocer los resultados del refer?ndum. Muchos hab?an dicho que el pr?ximo paso de la Iglesia ser?a proponer la abrogaci?n de esa ley. El cardenal respondi? en estos t?rminos aproximados: "Estamos contra el aborto. Pero no queremos cambiar la ley. Deseamos que se aplique correctamente" (sin abusos, se entiende). Cuando Ruini contesta que "no queremos cambiar la ley", no dice que la ley es buena; es consciente de que los cambios pol?ticos requieren cambios culturales y de opini?n p?blica previos; sabe c?mo funcionan los mecanismos de la democracia pluralista.

Unidos en los valores


Para aportar elementos de contexto, es ?til recordar algunas circunstancias de la historia reciente de Italia. Podemos mencionar dos cuestiones, una de ?mbito pol?tico, otra de car?cter cultural.

Un primer elemento es la maduraci?n de una nueva forma de entender la acci?n social de los cat?licos. Con la desaparici?n de la Democracia Cristiana, termin? tambi?n una modalidad de intervenci?n de los creyentes en la vida p?blica italiana. Las agregaciones corporativas de los cat?licos (partidos, sindicatos, asociaciones de todo g?nero) cumplieron una funci?n, pero perdieron de hecho su sentido tras la ca?da del Muro de Berl?n.

En consecuencia, a partir de los primeros a?os noventa, la jerarqu?a de la Iglesia en Italia comenz? a reformular su praxis social: de la antigua "unidad pol?tica de los cat?licos" (en la Democracia Cristiana), se ha pasado a la "unidad en los valores" (vida, familia, educaci?n, solidaridad, paz), abierta a quienes los quieran compartir.

Los nuevos ejes de coordenadas son la libertad y el pluralismo pol?ticos; el car?cter no exclusivista de las agregaciones cat?licas; la autonom?a y responsabilidad de los laicos en la vida social y pol?tica. La nueva s?ntesis explica una de las claves m?s interesantes de la pol?tica italiana, en este aspecto: la amplia presencia de cat?licos tanto en la izquierda como la derecha, que genera un clima de gran libertad de pensamiento, sin que los temas morales queden aplastados por la tendencia al conflicto que provocan los intereses partidistas.

De este modo, con la desaparici?n de los partidos confesionales, la Iglesia en Italia est? llegando a una situaci?n de mayor libertad, igual que la p?rdida de los Estados Pontificios supuso en cierto modo una liberaci?n. Una libertad que la Iglesia respeta y reivindica al mismo tiempo, en beneficio de todos: de quienes temen injerencias indebidas por parte de la Iglesia en la vida pol?tica; y de quienes temen injerencias indebidas por parte de los partidos en la vida de la Iglesia.

Prioridad de la cultura


Un segundo elemento de contexto es la capacidad de los cat?licos italianos de trabajar en el terreno cultural, con la propuesta p?blica y abierta de valores en defensa de la dignidad del hombre.

El proyecto cultural de los cat?licos italianos apuesta por la prioridad de la cultura, como configuradora de la sociedad; reconoce que la acci?n social de los cat?licos tiene que estar precedida, acompa?ada y seguida de la acci?n cultural; se concentra en la reflexi?n sobre cuestiones antropol?gicas fundamentales; quiere evitar la autorreferencialidad y el aislamiento; y conf?a en el talento de los creyentes, que sabr?n defender sus razones con inteligencia. Fruto del proyecto cultural es precisamente el Comit? "Ciencia y Vida", actor importante de un refer?ndum que ha visto a los cat?licos activamente "unidos en los valores".

Estas circunstancias de los ?ltimos a?os ayudan a entender en mi opini?n el planteamiento de la campa?a por la abstenci?n en el refer?ndum. Incluso m?s, explica una de las caracter?sticas m?s destacadas de este caso: las propuestas de los cient?ficos favorables a la vida llegaron a tiempo, en la fase de la tramitaci?n de la ley, de manera que durante el refer?ndum no se han visto obligados a mantener una posici?n negativa, sino positiva, de afirmaci?n.

Italia es un interesante laboratorio de experiencias, en el que se pueden descubrir tendencias de vanguardia: aire fresco. Se percibe entre los cat?licos un cambio cultural, una nueva mentalidad de la que surgen nuevas estrategias de comunicaci?n, adecuadas a la situaci?n real de las sociedades democr?ticas y complejas. Porque la comunicaci?n tiene algo de arte, y no en vano Italia es la patria de los artistas.

Juan Manuel Mora es profesor de la Facultad de Comunicaci?n Institucional de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz.

Publicado por mario.web @ 20:33
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios