Jueves, 31 de marzo de 2011
Jorge Enrique M?jica nos lleva a conocer la prensa, sus formatos y caracter?sticas para iniciarnos en educaci?n cr?tica del medio.
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Leer la prensa
Leer la prensa

I. Leer la prensa

?Qu? le mueve al hombre a leer la prensa? ?Obtener informaci?n e interpretaci?n de los asuntos p?blicos? ?Auxiliarse en los aspectos de la vida diaria (publicidad, programaci?n, anuncios de nacimientos, muertes, bodas, etc.)? ?Relajarse y distraerse para escapar de su realidad? ?El prestigio al constituir los peri?dicos materia prima para la conversaci?n? ?El contacto social?

Los hombres tendemos al conocimiento; m?s a?n, lo buscamos. Lo hacemos a trav?s del di?logo con los otros seres humanos, desarrollando la capacidad de cada uno de nuestros sentidos y buscando la informaci?n que resulta necesaria para resolver nuestros problemas. As?, la prensa se nos presenta como un instrumento para alcanzarlo, como una herramienta de perfeccionamiento, como un medio para satisfacer nuestras necesidades y como una posibilidad para acercarnos a otras realidades geogr?ficas, culturales, sociales, religiosas o pol?ticas distintas a la propia.

La prensa ha conocido un desarrollo hist?rico preciso. No siempre ha sido como la conocemos hoy. Ahora tenemos al producto de todo un proceso que, incluso en el momento presente, sigue en evoluci?n. Y es ese producto el que de una u otra manera nos resulta tan familiar pues todos los d?as la prensa entra en nuestras vidas influyendo positiva o negativamente en nosotros y, como consecuencia, en toda la sociedad.

Es bien sabido que en la inmensa gama de publicaciones cada peri?dico[1] sigue una l?nea ideol?gica m?s o menos puntual. Acercarse a un peri?dico, o permitirle entrar en nuestras vidas, invita a reflexionar sobre la necesidad de una formaci?n previa que ayude a distinguir la noticia de la interpretaci?n y a equiparar tendencias. Leer es el primer paso pero no el definitivo. De la lectura, de un gusto por ella, debemos pasar al conocimiento del peri?dico; un conocimiento que no debe quedar en los umbrales meramente anecd?ticos y enriquecedores que se desprenden del asimilar la estructura org?nica, el funcionamiento y constituci?n de la prensa (si bien no dejan de ser de gran ayuda inicial), sino que debe ir a las pautas concretas, te?ricas y pr?cticas, que ayuden a juzgar la prensa para darnos cuenta d?nde hay periodismo y d?nde no lo hay; d?nde prima el inter?s por el hombre y d?nde la ideolog?a errada y lo econ?mico han apartado la misi?n originaria del medio de comunicaci?n. El problema del contacto prensa-hombre no es que ?ste se ?beba? aqu?lla sino que no la sepa leer cr?ticamente. Beberla sin m?s lleva el riesgo de confundir la verdad con el t?tulo de una primera p?gina, acarrea el riesgo de caer en la credulidad de que un hecho haya sucedido as? s?lo porque lo dice una publicaci?n. Y es que si, como reza el dicho en el argot period?stico, un hombre sin informaci?n es un hombre sin opini?n, no est? de sobra el llegar al manantial de d?nde viene esa informaci?n para expresar, si no las mejores, s? atinadas opiniones.

II. Conocer la prensa
A. La prensa

El ?Acta Diurna? (las acciones del d?a) es el primer bosquejo de peri?dico que conocemos en la Roma antigua. Este ?peri?dico? consist?a en una tablilla pegada en un muro tras las reuniones del Senado y su tirada era de un ejemplar. Yendo m?s adelante en el tiempo, los peri?dicos m?s semejantes a los que conocemos hoy tienen sus ra?ces en la Europa del siglo XVII[2]. En Holanda, en 1620, se imprim?an en ingl?s unas hojas volantes conocidas como corantos en las que se narraban eventos particulares[3].

En Inglaterra, Nathaniel Butter, Thomas Archer y Nicholas Bourne, iniciaron la impresi?n espor?dica de unas hojas volantes semejantes a las holandesas en ediciones consecutivas que llevaron el nombre de diurnos. La lucha por el poder pol?tico en ese pa?s hizo que mon?rquicos y parlamentaristas publicaran sus respectivos diurnos para apoyar sus posiciones.

En Francia, en 1611, apareci? el Mercure Fran?aise, primer peri?dico de esa naci?n. La visi?n del cardenal Richelieu llev? a masificar el medio[4]. En 1777 se public? el Journal de Paris, primer diario estrictamente dicho de Francia. En Inglaterra, el primer peri?dico, A current of General News, apareci? el 14 de mayo de 1622 mientras que Espa?a tuvo que esperar hasta 1758 para que aparecieran las primeras publicaciones (El Diario noticioso); en Latinoam?rica los peri?dicos tambi?n fueron entrando en escena[5].

a. Tipos de peri?dicos

Muchas facultades de periodismo y comunicaci?n suelen dividir en tres grupos los peri?dicos. La divisi?n m?s simple es la de peri?dicos independientes o de partido. La diferencia es sencilla: los primeros no est?n ligados a ninguna instituci?n estatal o pol?tica mientras que los segundos son controlados por ellos. Una segunda clasificaci?n tomar?a como patr?n base la periodicidad. Algunos son estrictamente diarios y circulan todos los d?as. Suelen subdividirse en matutinos (se distribuyen por la madrugada, sus titulares suelen ser discretos, buscan una presentaci?n agradable, cuenta con secciones fijas y suelen contar con editoriales que buscan analizar y comentar), vespertinos (aparecen hacia el medio d?a o por la tarde, los titulares suelen ser m?s breves y buscan impactar utilizando el recurso de la imagen llamativa, no profundizan en la noticia y las editoriales y art?culos en general suelen ser ligeros o abordar tem?ticas f?ciles. La mayor parte de los que existen son de entretenimiento o deportes) y nocturnos (casi en extinci?n). Los no diarios son de tipo comercial, a modo de suplemento de espect?culos, deportivos, culturales o cient?ficos. Destacan los semanarios, los quincenales y los mensuales dirigidos a sectores muy particulares de la poblaci?n. Un tercer tipo de clasificaci?n es por el tipo de periodismo que desarrollan. Algunos son de car?cter informativo y en ellos abundan las im?genes y los datos ?en bruto?; otros son de matiz interpretativo y en ellos se prescinde de las im?genes para dar prioridad a los comentarios.

b. Formatos

Los formatos pueden variar dependiendo de las m?quinas rotativas que los estampan. Sustancialmente existen dos categor?as de formato: el tradicional de 60cm. por 45cm. (? 60cm. por 43cm.) y el formato tabloide de 30cm. por 45cm. (? 40cm. por 28cm.). El uno no es simplonamente el doble del otro.

El tabloide[6] presupone un p?blico m?s desatento, una lectura r?pida y mayor esquematicidad. La organizaci?n de su contenido es m?s f?cil de dise?ar y m?s apetecible para la publicidad a plena o media p?gina a causa de los reducidos costos[7].

El formato tradicional consiente publicar m?s volumen de texto sin tener que ir a la p?gina siguiente, mayor n?mero de noticias en una misma hoja y m?s disponibilidad para el fotoperiodismo.
c. La publicidad[8]

La publicidad se ha convertido hoy en un fen?meno que desde la d?cada de los ochenta a suscitado centenar de estudios de car?cter cient?fico al respecto. Probablemente han sido esos mismos estudios los que le fueron dando los cimientos hasta constituirla una de las carreras m?s demandadas actualmente.

Al d?a de hoy, los peri?dicos no podr?an sobrevivir sin la publicidad[9]. De 1910 al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, las suscripciones a los diarios se duplicaron y los ingresos por ese concepto lo hicieron tambi?n. Pero actualmente, en la casi mayor?a de los casos, las entradas econ?micas a ra?z de las inserciones publicitarias constituyen los principales remanentes financieros. Es por eso que en el presente un peri?dico vive gracias a la cantidad de publicidad que llega a publicar en sus p?ginas.

Ciertamente los ingresos han perjudicado notablemente la vocaci?n inicial de la prensa. El inter?s por el remanente ha conducido a dedicar m?s espacio al anuncio publicitario, muchos de ellos carentes de una ?tica visual en cuanto al modo y al contenido de lo anunciado, que a la profundidad, claridad y atractivo con que se expone la informaci?n. As?, los conglomerados han incrementado su presi?n sobre el ?mbito period?stico afectando su misi?n y servicio social: los espacios editoriales son vendidos sacrificando la calidad por un mayor ingreso, predonimando el anuncio por encima del contenido[10].

Un producto elige el peri?dico por el alcance[11], por el nivel de escolaridad, posici?n econ?mica[12] e ingresos de los lectores y por ser el medio m?s confiable y cre?ble cuando los lectores piensan en una compra.

Un derivado del impacto que tiene la publicidad es el nacimiento, del 2000 para ac?, de los as? llamados diarios gratuitos que se autofinancian exclusivamente con la propaganda de productos clasificados seg?n las necesidades b?sicas del consumidor com?n. ?stos suelen ser diarios con contenidos poco profundos y m?s bien anecd?ticos que exponen la caza de la noticia que otros ya han expuesto.

d. Peri?dicos m?s importantes

A continuaci?n vamos a hacer un repaso r?pido de los principales diarios a nivel mundial. No nos detenemos en un estudio profundo que bien podr?a meritar cada uno (su nacimiento, desarrollo hist?rico, impacto actual, influencias...) sino que s?lo tomamos algunos rasgos que nos ayuden a familiarizarnos con los nombres de los peri?dicos que suelen dirigir, atinada o err?neamente, la opini?n p?blica mundial.

La prensa inglesa tiene 112 peri?dicos con una tirada de 26 millones de copias (una media de una por cada dos habitantes) y cuenta entre los principales peri?dicos al The Times (que es tambi?n el m?s viejo de todos y suele distinguirse por la seriedad de la informaci?n y la riqueza de noticias), The Daily Mirror, The Financial Times y The Guardian. En Alemania tenemos al cotidiano m?s difundido en la Europa continental, el Bild-Zeitung, quien adem?s es el m?s representativo del pa?s. Otro diario de creciente importancia es el Dier Spiegel. En Francia los principales peri?dicos son Le Monde (que no es el m?s difundido pero s? el m?s importante en virtud de la cantidad de informaci?n y la influencia de sus art?culos de opini?n), La Croix y Le Figaro. Italia es una naci?n que tiene buen n?mero de diarios emblem?ticos. Destacan Il corriere della Sera, un diario nacido en la Lombardia y actualmente el m?s importante y difundido. Pertenece a la editorial Rizzoli. El segundo de los peri?dicos italianos m?s divulgados es el turin?s La Stampa (perteneciente a la mayor industria privada: la FIAT). Se caracteriza por la agudeza con que trata la cr?nica ciudadana. Il Giornale, fundado en Mil?n por el ex periodista de Il corriere della Sera, Indro Montanelli, es otro peri?dico de importancia. Otros peri?dicos italianos destacados son La Repubblica (perteneciente a la editorial Mondadori), Il Messaggero (perteneciente al grupo Montedison, industrias qu?micas), Avvenire (propiedad de la Conferencia Episcopal Italiana) y L?osservatore Romano (el rotativo oficial de la Santa Sede con ediciones semanales en seis idiomas y una en italiano cada tercer d?a). En Espa?a son muy conocidos El Pa?s (diario de clara afinidad al ejecutivo actual), El Mundo (conservador), ABC (conservador mon?rquico), La Raz?n (diario liberal de informaci?n general) y el barcelon?s La Vanguardia.

En el campo de las publicaciones importantes no se puede olvidar Jap?n. En el pa?s nip?n encontramos al primer diario que resolvi? los problemas de la distancia, el Asahi Shimbum (El sol de la ma?ana), quien adem?s tiene el mayor n?mero de tiradas[13] (9 millones de copias entre edici?n matutina y vespertina) y una n?mina de 9,000 empleados de los cuales 2,500 son periodistas.

En Estados Unidos los 10 peri?dicos m?s grandes son[14]: USA Today[15] (Gannet), Wall Street Journal[16] (Dow Jones), New York Times[17] (NYT Company), Los ?ngeles Times (Tribune), Washington Post, New York Daily News, Chicago Tribune (Tribune), New York Post, News Day y el Denver Post/Rocky Mountain news.

En Latinoam?rica el panorama tambi?n es amplio. En M?xico, el primer pa?s latinoamericano donde se fund? un diario, destacan El Universal, Reforma, La Jornada, Uno m?s uno, Excelsior, El economista y El Heraldo; en Chile gozan de renombre Milenio y La Tercera y en Argentina La Naci?n y Clar?n.
e. Qui?nes hacen el peri?dico[18]

1. El due?o

La respuesta a la pregunta ?de qui?n es el peri?dico? es un faro que puede orientar un estudio sobre la interpretaci?n que hace un medio sobre noticias o comentarios a favor o en contra de tal o cual postura. Es importante conocerlo porque al dar la informaci?n el peri?dico defender? de alguna manera sus intereses. Por ejemplo, si el due?o es af?n o miembro de un partido pol?tico lo m?s probable es que ampare y proteja las posturas del partido hacia el que siente simpat?a o pertenece; si es el caso de que el partido estuviese en el gobierno, le defender? y proporcionar? ayuda para propagar y promover sus ideas e iniciativas. Caso contrario, ser? una plataforma para exponer cr?ticas contra la oposici?n o el gobierno en cuesti?n caso dado que no sea el propio.

Otro ejemplo v?lido es considerar el tipo de negocios o empresas que tiene el propietario del peri?dico (pues las m?s de las veces no es ?nicamente due?o de un medio informativo) y si pertenece a alg?n club empresarial, de inversionistas o industriales. Esto nos ayudar? a considerar y valorar mejor las actitudes del peri?dico en distintas ?reas de la vida humana; abrir los ojos al porqu? defiende o ataca tal o cual idea o resoluci?n.

2. Director responsable

El director responsable es el garante del contenido y de todo lo que se publica. Si viene violada alguna ley (reato, difamaci?n, obscenidad, violaci?n de secreto, ofensa al presidente del pa?s, etc.) es ?l quien va a la c?rcel. A ?l le compete guiar, elegir, decidir y criticar. Es de su competencia impartir la directiva pol?tica y t?cnica profesional para el desarrollo del trabajo, establecer la sede de cada periodista, dar las disposiciones necesarias para el buen funcionamiento del peri?dico y fijar los horarios. El director responsable da la l?nea al peri?dico mediante reuniones con el Redactor en jefe y los jefes de servicios.

3. El Redactor en jefe

El redactor en jefe es quien debe llevar a cumplimiento las indicaciones del director, coordinar el trabajo de todos y seguir la realizaci?n del peri?dico paso a paso. A ?l responden los jefes de cada servicio.

4. Jefes de servicio


Los jefes de servicio son periodistas que gu?an y coordinan el trabajo en los varios sectores seg?n se divide el peri?dico[19]. Entre los jefes de servicio ocupa un puesto destacado el jefe-cronista quien elabora y organiza la cr?nica de la ciudad o el ?rea de alcance local en la cual se publica el peri?dico.

5. Los redactores

Todo jefe de servicio tiene un n?mero de redactores; es decir, periodistas encargados de elaborar los diferentes art?culos que se imprimir?n en el peri?dico. El conjunto formado por el director, el redactor en jefe, los jefes de servicio, los redactores y colaboradores fijos viene llamado redacci?n. En los Estados Unidos y en Inglaterra el propietario del peri?dico suele ser tambi?n el director

f. Las fuentes de la noticia

Antes de llegar a la portada de un diario, las noticias pasan por muchas manos. Las fuentes de las noticias son esencialmente de cuatro tipos:

1. Las agencias[20] internacionales[21]

El nacimiento de las agencias ampli? la extensi?n y alcance de la cobertura que ofrec?a un peri?dico y result? ?til herramienta para otros medios que no contaban con los recursos para cubrir noticias de alcance internacional en poco tiempo. De esta manera los peri?dicos redujeron gastos y aumentaron utilidades pues ya no precisaba enviar a los propios periodistas a todos los sitios; ahora bastar?a recibir y reescribir. Las agencias re?nen las noticias y las distribuyen a los que pagan sus servicios[22].

Entre las principales agencias internacionales podemos mencionar Associated Press de Nueva York[23] (EUA), United Press[24](EUA), Associated Press[25] (EUA) Reuter (GB), EFE (Espa?a), ANSA (Italia), Europa press, Agence France-Presse (Francia) las cuales tienen una fin?sima red de corresponsales que cubren el planeta las 24 horas.

2. Las agencias de car?cter nacional

Las agencias nacionales cubren s?lo los eventos de inter?s del pa?s donde se encuentran. Si bien algunas siguen una estructura organizativa semejante a las de cariz internacional, tanto colaboradores como alcance, por su misma naturaleza, es menor. En Estados Unidos la mayor parte de los peri?dicos de renombre son a la vez agencias de cobertura nacional y suelen estar asociadas con cadenas de radio y televisi?n. En otros pa?ses, han sido los mismos gobiernos los que han instituido organizaciones gubernamentales encargadas de proporcionar informaci?n general de inter?s sobre el pa?s (Notimex en M?xico, por ejemplo).

3. Dependiendo del pa?s: despachos de prensa, agencias privadas de instituciones, teatros, casas editoriales, canales de radio y televisi?n, grandes industrias y clubes deportivos

Por mencionar algunas recordemos a las que gozan de renombre: The Christian Science Monitor (EU), An?lisis Digital (Espa?a), BBC News (GB), Forum Libertas, Hazte O?r y, E-cristians (Espa?a), etc.

4. Los corresponsales, enviados especiales, reporteros y colaboradores

Los principales peri?dicos tienen representantes en algunos pa?ses extranjeros com?nmente llamados corresponsales. Las principales sedes de los corresponsales son Nueva York, Buenos Aires, M?xico, Mosc?, Londres, Brusellas, Par?s, Pek?n y Tokio. Excepcionalmente env?an a reporteros a cubrir eventos puntuales (guerras, juegos ol?mpicos, elecciones, conferencias mundiales, etc.). Otro tipo de fuente de informaci?n son las consultas hechas a personas competentes en los argumentos que quiere tratar el peri?dico.

B. Constituci?n del peri?dico[26]
a. Las columnas

El primer elemento de la empaginaci?n es la divisi?n de cada p?gina en columnas. La elecci?n del n?mero de columnas es uno de los elementos que identifican al peri?dico. Las 9 columnas es uno de los m?s t?picos pues permite muchas variaciones; sin embargo, las 8 columnas son el modelo m?s seguido por los peri?dicos de formato tradicional. Las 7 columnas son utilizadas normalmente en los peri?dicos estadounidenses mientras que las 6 columnas, menos utilizadas, dan a la p?gina un tono de meditaci?n y gravidez adem?s de posibilitar art?culos m?s largos. En el formato tabloide se eligen siempre las 6 o 5 columnas (por ejemplo el franc?s Le Monde, el italiano La Repubblica o los espa?oles La Raz?n y ABC) consintiendo una variedad y legibilidad buenas.

b. Primera p?gina

La primera p?gina es el escaparate del peri?dico. Existen dos tipos de ?primera p?gina?: la escrita y la p?gina manifiesto. La p?gina escrita est? compuesta por una selecci?n de las noticias juzgadas m?s relevantes y ordenadas claramente seg?n la importa que el peri?dico les atribuya. El modelo manifiesto acumula en la portada el mayor n?mero de noticias posibles con t?tulos, se?alizaciones y fotograf?as, pero sin desarrollar un texto. Como norma, los elementos que componen la primera p?gina son:

* 1 El art?culo de fondo (primera columna a izquierda) no ofrece noticias sino que da la valoraci?n del director del peri?dico (o de otro periodista importante) sobre los hechos principales del d?a.
* 2 El servicio de apertura y el de espalda presentan los dos hechos juzgados por el peri?dico como los m?s importantes.
* 3 Las noticias o servicios de t?tulo alto, medio o bajo presentan los otros hechos juzgados importantes.
* 4 En algunos diarios todav?a es com?n el texto ?cursivo?: un breve escrito que comenta pol?micamente un suceso o ataca un personaje y, por ?ltimo, el sumario, un ?ndice veloz de los principales contenidos publicados en el peri?dico.

c. Segunda p?gina

La segunda p?gina contiene la continuaci?n de los servicios iniciados en la primera y todos aquellos art?culos juzgados importantes y que por razones de espacio no entraron en la portada. Tambi?n encuentra un lugar la informaci?n sindical, las cartas al director, las columnas (confiadas a periodistas brillantes y escritores famosos) y la tribuna libre (espacio que el peri?dico destina a los hombres de cultura para que aporten su parecer sobre argumentos variados).

d. Tercera p?gina

La tercera p?gina, por tradici?n, deber?a tratar de arte, cr?tica, variedad y novelas donde se conmemore a escritores en ocasi?n de aniversarios, se aborde actualidad pol?tica o cultural o algunas noticias curiosas.

e. Noticias nacionales

En la secci?n destinada a las noticias nacionales se recogen todas las rese?as del pa?s que no tocan inmediatamente la cr?nica ciudadana, la econom?a, las finanzas, los espect?culos o el deporte. ?stas se pueden dividir en noticias de pol?tica (referidas a la actividad del gobierno, el parlamento y los partidos pol?ticos especialmente de la capital del pa?s) y noticias de cr?nica (informaci?n reunida por los periodistas que tiene el diario en las varias ciudades de la naci?n donde se encuentra: cr?nicas de procesos famosos, por ejemplo).

f. Noticias internacionales

La secci?n tambi?n llamada ?internacional? recoge las principales noticias que reportan las agencias internacionales las 24 horas. Una de las partes m?s apreciadas por los lectores es el servicio dado por reporteros en misi?n especial en zona de guerra o cat?strofe, por ejemplo.

g. Cr?nica ciudadana

En la secci?n destinada a la cr?nica ciudadana se abordan la vida pol?tica, los problemas sociales, la actividad sindical y econ?mica, la cr?nica negra y los hechos de curiosidad del peque?o mundo que es, en s? misma, la ciudad o el ?rea de cobertura local que cubre el peri?dico.

h. Cultura, arte, econom?a, espect?culos[27]

La secci?n dedicada a la cultura, al arte, a la econom?a y a los espect?culos es uno de los apartados que m?s se han desarrollado. Al inicio se les comenz? dando peque?os espacios; hoy en d?a llegan a ocupar suplementos semanales que aparecen, sobre todo, en peri?dicos de renombre, especializados en alguna de esas ?reas o que intentan contribuir al debate sobre temas afines a lo que, seg?n materia, est? en boga.

i. Deportes

En esta secci?n, que suele ir al final de los peri?dicos -como indicando su importancia-, se reportan los resultados, se analizan las t?cnicas y se comentan los partidos disputados; se reproducen entrevistas y declaraciones y, en algunos diarios especializados, se incluyen las secciones de medicina deportiva y art?culos de fondo sobre el deporte como fen?meno sociol?gico en cuanto tal.

III. Juzgar la prensa
A. Criterios para leer la prensa

No existen ?verdades? sino una sola verdad. De ah? que leamos para comprender m?s y mejor esa verdad ?nica. La prensa tiene la misi?n de ser un instrumento que in-forme (que moldee desde dentro) en esa ?nica verdad; nos la debe hacer asequible; nos debe hacer capaces de discernir entre lo falso y lo cierto; nos debe llevar a desarrollar la capacidad de an?lisis de las causas, los hechos y las consecuencias: nos debe acercar a ella. Sin embargo, siendo que muchos peri?dicos han abdicado de su misi?n original de medios de informaci?n en la verdad por intereses econ?micos o ideol?gicos y considerando la realidad del poder e impacto que ejercen en la vida de los hombres, conviene abordar algunos puntos generales sobre las tendencias de la prensa; repasar varias l?neas de orientaci?n para vislumbrar la ideolog?a que puede estar detr?s de un peri?dico y rese?ar los tipos de art?culos que, las m?s de las veces, son el veh?culo por el cual la tendencias ideol?gicas erradas se transmiten al lector. No dejaremos de lado algunos consejos para, si cabe, leer y aprovechar los mismos art?culos[28].

Para desarrollar la capacidad de juicio cr?tico debemos captar el fen?meno (social, cultural, pol?tico, religioso, econ?mico, etc.) yendo de lo universal a lo particular. Y es que si queremos conocer c?mo funciona el sistema respiratorio ser? ?ptimo saber que no es el ?nico, recordar cu?ntos m?s hay, c?mo se relacionan y qu? importancia e impacto tienen en relaci?n con el que nos interesa. Por otra parte, como es com?n en todo campo de b?squeda, debemos individuar cu?les son los elementos fundamentales, aquellos que pueden determinar el entero proceso. Meditemos entonces sobre el poder de la prensa para captar el impacto medi?tico que puede tener. Despu?s consideremos tres tendencias comunes para luego pasar a un ?gil bosquejo de los tipos de art?culos ante los que nos podemos topar y posteriormente apuntar a criterios de lectura y aprovechamiento de los mismos.

a. El poder de la prensa

Los medios de comunicaci?n (prensa, cine, radio, televisi?n, industria musical, Internet) representan el moderno are?pago donde la informaci?n se recibe y se transmite r?pidamente a una audiencia universal donde vienen intercambiadas las ideas, donde se forjan comportamientos y donde de hecho se va delineando una nueva cultura[29]. A trav?s de los medios de comunicaci?n es posible influenciar el pensamiento y el comportamiento de millones de personas, sea en el bien que en el mal; pueden crear y destruir a un personaje, inventar mitos y destruirlos. De ellos dijo el presidente estadounidense Lyndon Johnson, en tiempos de la guerra de Vietnam, al Washington Post y al New York Times, que contaban m?s que dos divisiones acorazadas. Por eso no resulta exagerado definir a los mass media como ?el cuarto poder? ni ubicarlos al mismo n?vel que los poderes ejecutivo, legislativo y judicial que constituyen las caracter?sticas fundamentales del Estado democr?tico.

El desarrollo experimentado por los medios de comunicaci?n tras la segunda guerra mundial ha sido enorme. La facilidad y rapidez con que un hecho, un suceso, una declaraci?n o un comentario llegan a nuestro hogar es impresionante (baste recordar la tergiversaci?n del mensaje Pontificio en Ratisbona no hace muchos meses). Pero el poder inicial de atracci?n que conserva la prensa escrita u oral no se queda ah? ni s?lo a eso se reduce; su verdadero poder inicia cuando al dato informativo se le a?ade el comentario interpretativo. As?, del alcance del medio depender? la influencia y por ende su poder de penetrar en algo de lo m?s valioso en una sociedad: la opini?n p?blica. S?, ?Los medios de comunicaci?n tienen la capacidad de pensar no s?lo sobre los modos de pensar sino tambi?n sobre los contenidos del pensamiento. Para muchas personas la realidad corresponde a lo que los medios de comunicaci?n definen como tal; lo que los medios de comunicaci?n no reconocen expl?citamente parece insignificante... la voz del Evangelio puede tambi?n encontrarse reducida al silencio sin ser apagada totalmente?[30].

b. Tendencias de la prensa

La competencia entre radio, televisi?n y revistas, y la ca?da del n?mero de lectores, no obstante el crecimiento de la poblaci?n, han hecho bajar las ventas. Esto ha tra?do como consecuencia una homogenizaci?n de formatos y contenidos, la eliminaci?n, agrupaci?n u absorci?n progresiva de peri?dicos peque?os por parte de grandes cadenas y que, como consecuencia, el poder de la prensa est? en manos de unos pocos: los peri?dicos m?s peque?os han sido comprados por los m?s grandes porque cuentan con operaciones y sistemas profesionales para hacerlos m?s rentables. Adem?s, as? reducen competencia[31].

Para identificar las tendencias debemos estar atentos a qu? tipos de noticias aparecen con mayor frecuencia, ver qu? defienden y atacan en materia pol?tica, religiosa y econ?mica los columnistas del medio en cuesti?n; a qu? personajes pol?ticos y a qu? temas se les da mayor cobertura, etc. Vamos a tratar tres degeneraciones actuales. Como ya hemos dedicado un apartado a los tipos de peri?dicos, conviene recordar aqu? lo que all? se dijo pues tambi?n dicen relaci?n directa a las tendencias.

1. Dinero sobre misi?n e ideolog?a como resultado

Siendo que la mayor parte de los peri?dicos se mantiene gracias a la publicidad m?s que a las ventas, el objetivo de la rentabilidad ha venido a imponerse a la misi?n primariamente period?stica de informaci?n veraz como parte de un servicio al hombre en honor a la verdad. Esto ha llevado a que gran parte de lo que fue la buena prensa degenere en negocio m?s que en cumplimiento de su misi?n. Por lo mismo, cada vez m?s, los lugares de trabajo est?n sumamente ideologizados: esta ideolog?a se puede percibir en los programas, noticias, editoriales y art?culos de los distintos tipos.

2. La objetividad como mito

El fin de la prensa es informar objetiva e imparcialmente: con neutralidad. El problema nace al constatar que la realidad no es neutra: est? cargada de valores y anti-valores, verdades y falsedades; cada cual se forma un punto de vista. El mito de la objetividad por parte de algunos peri?dicos ha degenerado en ideolog?a que manipula el pensamiento. No obstante, un punto de vista puede y debe estar lo m?s cercano posible a la naturaleza de la verdad misma del hecho. De ah? que el trabajo del periodista sea uno de los m?s serios, comprometedores y exigentes: el periodista es formador y transmisor de la verdad y no un agente sujeto a los vaivenes de las opiniones comunes. Por lo mismo, es de esperar una excelente formaci?n en estos hombres y mujeres llamados a informar a la sociedad.

3. El amarillismo

En 1883 el New York World atravesaba una grave crisis financiera as? que el inmigrante de origen h?ngaro, Joseph Pulitzer, lo compr?. Pronto el diario asumi? un enfoque popular de la noticias y comenz? a caracterizarse por un estilo activista y combativo en la cobertura de los problemas sociales: r?pidamente se hizo con el p?blico de la calle, un p?blico que aceptaba los comentarios ligeros y las noticias sensacionalistas, que prefer?a las im?genes a los argumentos, que se entreten?a con la publicidad y le gustaban las promociones. Poco despu?s, al empleo de estas t?cticas, se adhirieron otros periodistas[32] por lo que finaliz? convirti?ndose en tendencia informativa que degrad? el periodismo[33]. El amarillismo tom? su nombre de un personaje de caricaturas: el Chico amarillo, un verdadero homenaje al exceso (sexo, sensacionalismo, delincuencia, desastres, titulares muy grandes, ilustraciones exageradas y colores en abundancia). Si bien en un principio el ?xito que conllev? la novedad fue grande, las desproporciones lograron que el p?blico llevara a estas publicaciones a una merecida marginaci?n que les ha dejado en el bajo nivel de calidad y seriedad que hoy contin?an ocupando.

c. Claves de orientaci?n y lectura para captar la ideolog?a y tendencia de un peri?dico
1. Claves de orientaci?n


* 1. Saber qui?n es el due?o del peri?dico. Este punto, en apariencia insignificante, lleva a entender grandes titulares u omisiones en las portadas y contenidos de la prensa.
* 2. Leer m?s de tres peri?dicos. Para tener una idea clara sobre un advenimiento es ?ptimo leer hasta tres peri?dicos de tendencias diversas.
* 3. Qu? fotograf?as aparecen con frecuencia. Las fotograf?as pueden ser usadas por el peri?dico no para documentar sino para crear un sentimiento negativo o positivo en el lector. Detr?s de la elecci?n fotogr?fica hay un juicio que el peri?dico busca imponer.
* 4. Distraer la atenci?n. Para alejar al lector de los problemas nacionales algunos peri?dicos dan prioridad a los sucesos internacionales.
* 5. Los titulares. Los titulares no s?lo son la introducci?n a la noticia; constituyen la llamada de atenci?n al lector, son ya la noticia misma.

2. Claves de lectura


Hay distintos niveles de lectura: 1) Una inspecci?n (repaso r?pido y general de los t?tulos y subt?tulos destacados en todo el peri?dico) nos lleva a conocer la informaci?n general que contiene la prensa. 2) Una lectura primaria nos proporcionar? un repaso general de las principales notas por secciones. 3) Una lectura anal?tica[34] implica un esfuerzo por captar y enjuiciar las opiniones de los periodistas; presupone un conocimiento del tema del art?culo le?do y acusa reflexiones en torno a la veracidad o no de lo expuesto. 4) Una lectura comparativa conlleva la lectura de dos o m?s diarios: qu? me dice ?ste y por qu? el otro coincide o difiere en tal o cual punto. En los cuatro casos podemos aplicar esta gu?a:

* 1. No fiarse de la separaci?n entre noticia y comentario.
* 2. Resistir a la carga emotiva de los t?tulos y de las fotograf?as. Con los t?tulos de primera p?gina y las fotograf?as el diario manifiesta sus grandes elecciones. No significa que nosotros debemos juzgar importante lo que el peri?dico as? valora.

d. Tipos de art?culos

El lenguaje, lo sabemos bien, es el medio por el que se transmiten las ideas, el pensamiento. Conocer los tipos de art?culos m?s comunes en un peri?dico sirve de auxilio para captar la importancia e influjo que cada uno de ellos tiene dentro del peri?dico y de cara al lector. Como regla general deber?an responder a cinco cuestionamientos principales: ?qui?n?, ?d?nde?, ?c?mo?, ?cu?ndo? y ?por qu?? Al responder a la quinta pregunta el periodista expresar? el propio juicio determinado por la tendencia del peri?dico.

1. Editoriales

La editorial nunca, o muy raramente, va firmada. Es, propiamente, la opini?n del diario sobre el tema en boga. Normalmente su extensi?n no es grande (de quince a 20 l?neas). La editorial tambi?n sirve captar la tendencia del peri?dico en general. Es parte integrante ordinaria de la estructura del peri?dico.

2. Columnas

Las columnas son los espacios destinados al uso de los escritores y periodistas que forman parte del equipo de colaboradores habituales del peri?dico. Las m?s de las veces coinciden con ser los mismos que escriben los art?culos de opini?n y suelen estar en sinton?a con el parecer ideol?gico y la tendencia del peri?dico que les publica. Sin embargo, las tem?ticas abordadas no siempre se tratan a manera de art?culo; tambi?n suelen expresarse a trav?s de breves historias, cuentos, poes?as, cartas abiertas, etc. Tambi?n es parte integrante ordinaria de la estructura del peri?dico.

3. Actualidad

Los art?culos de actualidad tratan tem?ticas en desarrollo, muchas veces pol?micas, y los autores suelen ser especialistas en la materia tratada aunque no colaboren habitualmente en el peri?dico que les cede el espacio. Al igual que en los otros casos, el peri?dico abre sus p?ginas a los que coinciden con su postura general sobre el tema en cuesti?n. Ha pasado a formar parte ordinaria de la estructura de un peri?dico, especialmente de los suplementos.

4. An?lisis y fondo

Los art?culos de an?lisis y fondo son trabajos extensos firmados por especialistas que colaboran habitualmente en algunas de las secciones del peri?dico. Dependiendo del tema, suelen aparecer en uno de los suplementos semanales con los que cuenta el peri?dico.

5. Opini?n

El art?culo de opini?n busca persuadir y posee una caracter?stica eminentemente subjetiva. Suelen ser breves, concisos y firmados por personajes p?blicos importantes y en consonancia con la ideolog?a del peri?dico. Algunas veces los columnistas son los autores de este tipo de art?culos[35]. Es parte integrante ordinaria de la estructura del peri?dico.

6. Investigaci?n

Los art?culos de investigaci?n son los reportajes, m?s o menos extensos, sobre un tema de inter?s encomendado a uno de los periodistas del medio en cuesti?n y en un ?rea de su competencia.
e. C?mo leerlos y c?mo aprovecharlos (Interpretar la colocaci?n de los art?culos)

1. Ubicaci?n de los art?culos a nivel general.

Mediante la ubicaci?n de los art?culos el peri?dico muestra lo que le importa y es, a su juicio, m?s significativo. Como los lectores casi siempre ven y leen las p?ginas en orden, colocan los art?culos que les parecen m?s importantes en las primeras p?ginas.

2. Colocaci?n en cada p?gina.


Incluso en la misma p?gina la colocaci?n es significativa. En occidente se lee de arriba hacia abajo y de izquierda a derecha; de ah? que los art?culos considerados de mayor relieve se coloquen hacia la parte izquierda superior.

3. Enjuiciar la estructura y captar la relevancia.

Debemos ser capaces de realizar juicios sobre la estructura de un art?culo general: el uso u omisi?n de fotos indica la importancia que los editores dan al art?culo (lo mismo que el tama?o). Esto acusa un ejercicio diario que, a la larga, crea el h?bito de quedarse tras una lectura con el esqueleto de lo abordado de manera que facilita el juicio mental ordenado.

4. Percibir si el peri?dico es reflejo de la verdad.

El s?lo hecho de elegir publicar o no una noticia y darle poco o mucho realce es ya un comentario. Por tanto, el peri?dico no es el espejo fiel de aquello que ha sucedido en el mundo sino de aquello que el director del peri?dico ha decidido publicar.

5. ?El autor responde a lo que se pregunta? ?C?mo lo hace?

Leer y ver si el autor responde exactamente a las preguntas que se plantea y no contentarse con sus explicaciones sino agregar otros porqu?s a las respuestas que el mismo escritor ofrece. Adem?s, considerando la l?nea editorial del peri?dico, ?por qu? viene expresado ese juicio?

6. Emotividad y profundizaci?n.

Leer sin implicaciones emotivas que pueden influenciar y hacer errar nuestro juicio y profundizar los argumentos. El autor del art?culo no ha agotado el tema.

IV. Ap?ndice
A. La prensa digital[36]

Si ya el r?pido desarrollo de la televisi?n hab?a supuesto para los peri?dicos un duro golpe, el desarrollo y alcance de Internet vino a ultimar la necesidad de cambios de fondo en la manera de comunicar y hacer periodismo. Hasta el momento, la exigencia de trasladar a formatos digitales los contenidos impresos no ha arrojado los mejores resultados econ?micos a toda la industria editorial[37] pero hoy por hoy los requerimientos precisan actualizarse en este campo o dimitir de un mayor alcance en pro de mantenerse en vida satisfaciendo las demandas de actualizaci?n por parte del auditorio ordinario y de cara a muchos otros que se puede ganar a trav?s de la red. Los diarios digitales han modificado las fases de producci?n del peri?dico tradicional. Han eliminado pasos, reducido costos, facilitando la rapidez de la transmisi?n de la noticia y ofreciendo m?s recursos para la recepci?n y retroalimentaci?n. Internet ha alejado el pretexto del tiempo y del espacio como obst?culos para la comunicaci?n entre un gran n?mero de personas[38].

La competitividad y alto nivel de servicios multimedia han movido a cadenas de prensa a unirse a canales de televisi?n y radio. El Washington Post, por ejemplo, se uni? a la revista Newsweek, al canal por cable MSNBC y a la cadena NBC de televisi?n logrando ofrecer una alta gama de contenidos al usuario adem?s de una promoci?n indirecta entre ellos. Los diarios de alcance m?s bien local[39] tambi?n han ido creando sus respectivas p?ginas web interconect?ndose con las grandes cadenas con las cuales tienen afinidad o de las cuales dependen.

Internet permite una interacci?n r?pida y en tiempo real que las ediciones tradicionales no prestan. Es esa misma inmediatez la que obliga al medio a mantenerse en continua tensi?n por la b?squeda de las exclusivas.

a. El lector como periodista

El periodismo digital[40] ha contribuido a modificar las labores del periodismo hasta hace poco tradicional. Ofrece grandes novedades: servicios gratuitos, instantaneidad, actualizable en tiempo real, alcance mundial, de f?cil acceso, interactividad. Esta interactividad es la que, a su vez, ha fomentado la participaci?n del lector en diferentes ?mbitos del mismo medio. La gente ha dejado de ser mera receptora y ha pasado a formar parte del ?periodismo casero?. Ciertamente la oportunidad se aprecia pero, vista con detenimiento, pone a la luz una problem?tica de fondo: el periodista se ha preparado para serlo; los otros no. Unos conocen -supong?moslo por lo menos- la ?tica de la profesi?n mientras que los otros la desconocen. Es valiosa una plataforma para le expresi?n de las propias ideas pero es de esperarse una mejor preparaci?n, una formaci?n integral, para no degenerar el periodismo en aras de una falsa apertura que a la larga no ser?a sino ofuscaci?n de la misi?n period?stica.

b. Exigencias del periodismo digital

Pero al periodismo digital tambi?n se le presentan exigencias. El lector actual reclama no ya ?nicamente la exclusiva de la noticia sino el an?lisis y la investigaci?n profunda del hecho, las causas y las consecuencias que le faciliten su comprensi?n. Busca los comentarios oportunos que le permitan comparar ideas e interpretarlas. As?, la prensa digital m?s que ofrecer el modelo m?s acabo de periodismo plantea nuevos retos y requiere nuevos l?mites hasta hace poco no contemplados.

B. Iglesia y prensa

En los medios de comunicaci?n la Iglesia encuentra un excelente apoyo para difundir el Evangelio y los valores religiosos, para promover el di?logo y la cooperaci?n ecum?nica e interreligiosa, as? como para defender los s?lidos principios que son indispensables en la construcci?n de una sociedad respetuosa con la dignidad de la persona humana y del bien com?n. Tambi?n los utiliza para difundir informaciones sobre ella misma y para ampliar los confines de la evangelizaci?n, de la catequesis y de la formaci?n.

Desde hace siglos viene favoreciendo la difusi?n de los textos sagrados y la reproducci?n de las obras cl?sicas m?s importantes a trav?s de los amanuenses de monasterios benedictinos, la impresi?n, desde 1464, de los primeros libros en Italia y la participaci?n en la divulgaci?n de las ideas y pensamiento que ayuden al hombre. Actualmente el trabajo de laicos, religiosos y sacerdotes cat?licos que escriben o participan en los ?rganos de prensa, radio y televisi?n es cada vez m?s activo y consiente.

Esa promoci?n no se puede entender como mera utilizaci?n a manera de explotaci?n de los medios de comunicaci?n masiva sino, sobre todo, como herramienta de orientaci?n, como inter?s por no dejar que la prensa abdique de su misi?n originaria y como parte del cumplimiento de su labor evangelizadora. La Iglesia misma posee, tanto a nivel Santa Sede como a nivel diocesano, diversos ?rganos de prensa escrita y oral[41].

El pensamiento m?s reciente de la Iglesia sobre los medios de comunicaci?n est? contenido en los documentos ?Inter mirifica? (1963), ?Communio et progreso? (1971) y ?Aetatis novae? (1992), adem?s de los mensajes anuales con motivos de las jornadas mundiales de las comunicaciones sociales. Pero no s?lo.

P?o XI[42], en 1936, regal? al episcopado estadounidense, y con ?l al mundo entero, la hermosa Carta Enc?clica ?Vigilanti Cura? dedicada, nada menos, a la importancia, poder, popularidad e impacto del cine adem?s de trazar l?neas morales sobre la misma producci?n cinematogr?fica. Retomando el mismo argumento, P?o XII escribi? en 1955 una Exhortaci?n Apost?lica a los representantes del mundo cinematogr?fico en un bell?simo texto que desborda en conocimiento y recuerda, nuevamente, la importancia e ideales a los que debe tender todo filme. Pero no fue el ?nico documento del Papa P?o XII. El 8 de septiembre de 1957 se dedicaba otra Enc?clica, la ?Miranda Prorsus?, al cine, la radio y la televisi?n. Al a?o siguiente, el 21 de agosto, el mismo Pont?fice declaraba patrona de la televisi?n a santa Clara. Juan XXIII no se priv? de orientar a la Iglesia en el uso ?tico y moral de los medios de comunicaci?n, as? que con el Motu Propio ?Boni Pastoris? constituy? la Comisi?n Pontificia de Cine, Radio y Televisi?n a cuyo cargo estar?an examinar los diversos asuntos que se refieren al cine, radio y televisi?n, ayudar a su progreso y dirigir su actividad seg?n las prescripciones y normas de la Enc?clica ?Miranda Prorsus?.

Pero el documento m?s importante y completo fue el decreto conciliar ?Inter Mirifica? sobre los medios de comunicaci?n social, bajo el Pontificado de Pablo VI. En el decreto se tratan ?las principales cuestiones relacionadas con los medios de comunicaci?n social adem?s de los m?todos de aprovechamientos de los mismos de cara a la salvaci?n de los fieles cristianos y al progreso de todo el g?nero humano[43]?. El 2 de abril de 1964 el mismo Pablo VI cambiar?a el nombre a la instituci?n anteriormente establecida por Juan XXIII (ahora Pontificia Comisi?n para las Comunicaciones Sociales), d?ndole car?cter de ?pepetuidad? y ampliando sus tareas: le confiar? ?los problemas relativos a la radio, a la televisi?n y a la prensa diaria y peri?dica[44]? y la puesta en pr?ctica de las resoluciones del Concilio. En 1971 la Pontificia Comisi?n ofrece su primer trabajo: la Instrucci?n Pastoral ?Communio et Progessio[45]? sobre los medios de comunicaci?n social; un decreto preparado por mandato especial del Concilio Ecum?nico Vaticano II que constituir?a la materia m?s acabada que en este campo ofrec?a la Iglesia.

En el vig?simo aniversario de la ?Communio et Progessio?, Juan Pablo II aprob? la Instrucci?n Pastoral ?Aetatis Novae? sobre las comunicaciones sociales. En ella se abordan los nuevos contextos culturales, sociales, pol?ticos y econ?micos, las tareas de las comunicaciones, los nuevos retos, las prioridades pastorales y medios de respuesta y la necesidad de una planificaci?n pastoral. Desde entonces para ac? se ha sucedido documentos de enorme valor[46]: ??tica en la publicidad? (del 22 de febrero de 1997), ??tica en las comunicaciones sociales? (2 de junio de 2000), ??tica en Internet? (28 de febrero de 2002), ?La Iglesia en Internet? (28 de febrero de 2002) y la Carta Apost?lica de Juan Pablo II ?El r?pido desarrollo de los medios de comunicaci?n social? del 24 de enero de 2005.

Comunicar para la Iglesia no es una opci?n. Es una misi?n. Esta conciencia de la misi?n la han hecho propia no ?nicamente las di?cesis; los movimientos eclesiales[47] y los laicos comprometidos[48] han tomado muy en serio esta responsabilidad. El florecer de casas editoriales, semanarios, revistas de formaci?n, canales de televisi?n y estaciones de radio, peri?dicos y p?ginas de Internet son una buena prueba de ello. La Iglesia tiene inter?s en el hombre, no el remanente econ?mico o la ideolog?a falsaria; sabe que entre manos no tiene s?lo ideas sino que es depositaria de una Verdad que debe llegar a todos los hombres. Acercarla, hacerla asequible, apreciable, es uno de los motivos por los que el binomio prensa-Iglesia parecen ya inseparables. Ya lo dec?a san Pablo: ?Hay de m? si no evangelizase? (1 Cor. 9, 16).

Publicado por mario.web @ 20:36
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