Viernes, 08 de abril de 2011

?

La fuerza de voluntad es la facultad capaz de impulsar la conducta y dirigirla hacia un objeto determinado.

?
Antes de continuar hablando sobre el camino de nuestra santidad, perm?teme que te presente un peque?o cuestionario. No te asustes. Este no es un curso universitario y no voy a calificar tus respuestas. T? ser?s quien se califique. Debes responder este cuestionario con toda sinceridad y con toda calma. No te presiones, t?mate tu tiempo, no tengo prisas. Pero insisto en la sinceridad. No tengas miedo de conocerte cada d?a un poco m?s.


Programa de crecimiento interior

Cuestionario.

1. ?Llev? a cabo el balance del d?a, tratando de descubrir el defecto dominante? S?____ No____
?Por qu??

2. ?Descubr? mi defecto dominante? S?____ No____
?Por qu??

3. ?Ya tengo hecho mi programa de crecimiento interior?
S?____ No____
?Por qu??

4. ?He revisado durante todas las noches mi programa de crecimiento interior, mediante las preguntas de control?
S?____ No____
?Por qu??

?Qu? conclusi?n has sacado de las respuestas a este cuestionario? Y por favor... he hecho estas preguntas no para descorazonarte sino simplemente para que te sirvan como gu?a en el camino de tu santidad.

Muchas veces nos sucede que comenzamos un camino nuevo. Como en el A?o Nuevo o despu?s de asistir a unas jornadas de oraci?n, a un retiro o asistir a un evento significativo (la muerte de un ser querido, un accidente, el nacimiento de uno de nuestros hijos). Percibimos que Dios nos pide algo m?s, nos damos cuenta que no podemos seguir siendo los mismos y surge en nuestro interior el deseo de alcanzar la tan anhelada santidad. Pero... m?s tardamos en hacer ese prop?sito que en comenzar a quebrantarlo. Quiz?s te haya sucedido lo mismo con tu programa de reforma de vida. Analizaste tu defecto dominante, apuntaste sus manifestaciones, escribiste los medios, pasa el tiempo y te das cuentas que no avanzas. ?Qu? sucede? ?No hay ilusi?n por cambiar? ?No hay ?campanas? en tu interior que te muevan a ser mejor, a alcanzar las metas que te propusiste? Puede ser que tengas esa ilusi?n, pero lo que ha faltado es fuerza de voluntad. Nos sucede lo que Ovidio expresaba en una frase latina que ha quedado esculpida para la eternidad: ?Veo lo mejor y lo apruebo, pero sigo lo peor.?

Es dura esta frase, pero es muy cierta. Quieres alcanzar la santidad, pero no has podido. Quieres combatir tu defecto dominante que es el que te tiene atado y no te deja ser mejor. Ves el bien, est?s de acuerdo con ?l, pero has seguido el camino del mal, has seguido siendo el mismo, no has logrado conquistar tus ideales. Ante todo calma, ?Roma no se conquist? en un d?a?. Est?s comenzando a combatir a un enemigo que ya se hab?a convertido en un hu?sped permanente de tu coraz?n. ?Y pretendes deshacerte de ?l de la noche a la ma?ana? No va a ser f?cil, pero no ser? imposible. Lo que debes hacer es revisar que tal est? tu fuerza de voluntad.

Muchas veces sucede que vislumbramos perfectamente lo que debemos hacer para alcanzar la santidad. La fe y la raz?n nos lo est?n diciendo: ?Haz esto, no hagas lo otro? Y lo hemos consignado en nuestro programa de vida espiritual. Pero nuestros sentimientos nos pueden jugar una mala pasada y cualquier eventualidad nos desmorona. Desde los cambios de clima hasta los enojos m?s grandes nos hacen sentir mal. En una ma?ana lluviosa nos cuesta m?s trabajo estar de buenas y ceder el paso a todos, sonriendo de oreja a oreja. Si nos dejamos guiar por los sentimientos somos como una hoja en tiempo de vendaval. En un momento podemos estar en un prado verde, lleno de flores. Pero sopla el viento y nos lleva al techo de una casa. Vuelve a soplar y nos encontramos en medio de la suciedad m?s grande. Si nuestra vida gira al vaiv?n de las circunstancias y de lo m?s o menos sensibles que estemos o de la forma en qu? percibamos dichos factores externos, no llegaremos muy lejos.

La fuerza de voluntad no es m?s que la facultad capaz de impulsar la conducta y dirigirla hacia un objeto determinado, contando siempre con dos ingredientes b?sicos: la motivaci?n y la ilusi?n.

?El hombre es su voluntad?, ha dicho Rosmini, un escritor espiritual del siglo XIX. Y es cierto. T? eres lo que te propongas. No lo que sue?es, no lo que te imaginas, no lo que tengas ganas. Necesitas un poco de ilusi?n para querer alcanzar tu meta. Necesitas tambi?n la motivaci?n suficiente para seguir siempre cuesta arriba, como dec?an esos versos del escritor ingl?s Rudyard Kipling: ?Aunque vayan mal las cosas, como a veces suelen ir. Aunque ofrezca tu camino, s?lo cuestas que subir. Aunque tengas poco haber, pero mucho que pagar. Un descanso, si acaso debes dar, pero nunca desistir?.

Tener fuerza de voluntad no significa el no sentir las cosas, el no tener dificultades, ser un iluso que no se da cuenta de que las cosas a veces nos cuestan especialmente en el plano de la vida espiritual. La fuerza de voluntad es una facultad, es una capacidad que tiene el hombre y la debe cultivar. No es que unos hombres hayan nacido con m?s o menos fuerza de voluntad que otros. Como facultad que es se desarrolla con la repetici?n de actos. Como la fuerza f?sica o la agilidad. Los atletas, los deportistas no nacieron con esa masa de m?sculos en sus pechos o con agilidad en sus piernas. La fueron desarrollando a trav?s de unos ejercicios muy bien pensados. Con la fuerza de voluntad nos sucede lo mismo. Tenemos que desarrollar esa fuerza de voluntad todos los d?as, a trav?s de la repetici?n de actos, algunas veces sencillos, otras veces dif?ciles.

El problema radica en el hecho de que no hemos sido capaces de desarrollar al m?ximo nuestra fuerza de voluntad. Si pudi?ramos sacar una radiograf?a de nuestra voluntad, ?c?mo se encontrar?a? No voy a someterte a otro cuestionario, pero perm?teme que te d? algunas pistas. ?Eres capaz de seguir con fidelidad un horario, desde la ma?ana hasta la tarde? ?Haces ejercicio con cierta regularidad? ?Eres capaz de no escuchar la radio cuando vas en el coche? ?Te desesperas muchas veces en un restaurante porque no te sirven la comida como a ti te gusta? ?Un contratiempo insignificante es capaz de arrancarte l?grimas de rabia y disgusto y dejarte postrado, amilanado, triste o enojado por el resto del d?a?

Mejor no seguimos con las preguntas y te dejo a continuaci?n unos tips para fortalecer tu voluntad. Podr?n parecerte tontos o ingenuos. ?qu? tiene que ver el dejar de fumar a ciertas horas con mi defecto dominante? ?En qu? se relaciona el levantarme a la primera y no quedarme acurrucado en la cama durante diez quince o veinte minutos con mi pasi?n dominante? Dec?amos que la voluntad es una facultad. Al desarrollarla a trav?s de esos actos, la vamos preparando para combatir con mayor fuerza nuestro defecto dominante. As? como un futbolista ejercita su resistencia su fuerza a trav?s de un campamento en la monta?a, nosotros podremos ser m?s eficaces cuando combatamos nuestro defecto dominante si contamos con una voluntad fuerte, decidida, pronta a vencer nuestras inclinaciones m?s inmediatas.

Como te dec?a antes, es dif?cil el camino, pero no imposible. Te dejo esta lista para que la practiques y la integres a tu vida. Ver?s como en unos d?as ser?s diferente. NO tengas miedo. Nadie ha muerto por exceso de fuerza de voluntad. Sin embargo muchos se han quedado a medias en su camino a la santidad porque no han tenido una gran voluntad.

No me extiendo m?s. Te dejo la lista y nos vemos en el pr?ximo art?culo... si tienes la fuerza de voluntad para seguir ley?ndome.



Tips para fortalecer tu voluntad.

1. Lev?ntate a la primera, sin esperar a que suene dos veces el despertador.

2. No tomes alimentos entre comidas.

3. Deja de fumar durante ciertos d?as, o en ciertas horas.

4. No prendas el radio del coche durante ciertos d?as, o por lo menos despu?s de haber conducido durante diez minutos.

5. S? puntual en todos tus compromisos (aunque sepas que otras personas van a llegar tarde).

6. Revisa tu programa de reforma de vida todas las noches.

7. No tengas ni un minuto de ocio: habla por tel?fono cuando sea necesario.

8. Prop?sito hecho, siempre cumplido.

9. Ten un horario en el d?a y no dejes nada a la improvisaci?n.

Publicado por mario.web @ 9:48  | religion
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios