Lunes, 25 de abril de 2011

Recuerdo que cuando era peque?o, sent?a unas locas ganas de violar las reglas. Mi mam? me dec?a algo y yo quer?a y buscaba hacerlo del modo totalmente contrario, para probarme a m? mismo y a mis padres que era posible una segunda v?a. Un d?a, en la escuela, hice un examen, y queriendo innovar segu? mis m?todos de desarrollo, y pens? que hab?a hecho un examen magistral. A los dos d?as lleg? el resultado: reprobado. ?Cu?l fue la causa? No hice lo que el profesor quer?a. Esto me ayud? a comprender, que no siempre lo que pensamos o queremos va a ser el camino hacia la felicidad.

Ahora trabajo como profesor, y puedo comprobar esa sed de libertad, y esa locura por innovar en las mentes y corazones de tantos j?venes y personas. El lema, impl?cito o expl?cito, es Llevar la contraria, Nadar contra corriente, y todav?a m?s se dice La obediencia es para bobos. La misma moda nos muestra esa carrera por ver quien es el m?s creativo (pearcings en la lengua, en la nariz, barbas kilom?tricas, jeans deste?idos, etc.) y no se diga de la moral, en donde lo natural pas? a ser retr?grado, y lo anormal el com?n par?metro de conducta (casamiento entre hombres, noviazgo entre mujeres, suicidios asistidos, etc.) Y esa sed nos ciega, hasta el punto de creer que mi modo de vivir es el m?s l?cito y el m?s excelente.

La obediencia, ese someter mi juicio a alguien, ese dejar de lado lo que pienso y quiero para pensar y querer lo que el otro quiera, parece lo m?s rid?culo y loco para este mundo independiente. Obedecer implica un granito de humildad, para reconocer y aceptar que en esta ocasi?n o en otras m?s, no tengo la raz?n; implica honestidad y realismo, pues yo no soy el ?nico ser en este mundo, sino que estoy rodeado de personas, que en su mayor?a, tuvieron la misma edad que yo tengo, y que pasaron por la misma circunstancia y sienten lo mismo que yo siento. Obedecer no es acatar rabiosamente o inconscientemente una orden; no es hacer lo que el otro me pide, con la esperanza de que el otro se equivoque. Obedecer es confiar. As? como t? obedeces el sem?foro, confiando que es por tu bien, as? hemos de confiar tambi?n en los dem?s, sobretodo en los que tienen alguna ascendencia sobre m?: mis padres, mis abuelos, mis profesores, mis jefes de trabajo. La obediencia en fin, no es para bobos, sino que es para inteligentes, pues la inteligencia busca lo mejor para uno mismo, y cuando lo encuentra, lo presenta a la voluntad y ella lo elige y lo realiza.

Quien no conf?a ahora, quien no quiere obedecer ahora, los golpes de la vida ser?n sus mejores maestros. Tarde o temprano, hemos de aprender a dejar de ser bobos, y as? aprender a ser inteligentes por el amor y la confianza.


Publicado por mario.web @ 18:43
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