Mi?rcoles, 27 de abril de 2011

Fuente: http://www.fluvium.org
Autor: Samuel Guti?rrez

?Con qu? esp?ritu est?n viviendo la celebraci?n de los 25 a?os de la prelatura personal del Opus Dei?

Sin cambiar el ritmo de trabajo habitual, cada uno est? procurando dar muchas gracias a Dios por todos los bienes recibidos. En este sentido, he dispuesto que este a?o, hasta el pr?ximo 28 de noviembre, en la prelatura del Opus Dei sea un a?o mariano de acci?n de gracias. Tambi?n, claro est?, este aniversario es una oportunidad para renovar el empe?o personal por seguir m?s de cerca a Jesucristo, en comuni?n con el Papa y todos los obispos diocesanos.

Empleando t?rminos humanos, ?se puede decir que han alcanzado ya la mayor?a de edad?

Si se mira el servicio que la prelatura est? llamada a prestar a la Iglesia y a las almas a lo largo de los siglos, podemos decir que est? todav?a en los comienzos; ciertamente no en lo que se refiere a su misi?n ?recordemos la vocaci?n de todos los cristianos a la santidad, a trav?s de la vida ordinaria?, pero s? en la amplitud y profundidad de la tarea evangelizadora que tiene confiada, pues todav?a no es extenso el trabajo que podemos asumir en comparaci?n con las expectativas de tantos en la Iglesia: por ejemplo, de un gran n?mero de obispos que desear?an que comenz?ramos a trabajar en sus di?cesis.

Por otra parte, todos los fieles de la prelatura tenemos cada d?a el reto de hacer realidad ese mensaje en nuestra vida, con la ayuda de la gracia. Desde este punto de vista, que es el que en mi opini?n m?s importa, el Opus Dei nunca podr? considerarse mayor de edad; pues est? completamente necesitado de la ayuda de Dios, como un hijo peque?o necesita de sus padres.

?Qu? represent? hace 25 a?os para el Opus Dei el reconocimiento jur?dico como prelatura personal? ?Por qu? se eligi? esta figura jur?dica frente a otras m?s frecuentes en el ?mbito de los movimientos laicales?

La erecci?n del Opus Dei como prelatura personal por el Papa Juan Pablo II, despu?s de una ampl?sima consulta a miles de obispos y de un cuidadoso estudio, represent? el pleno reconocimiento eclesial del carisma fundacional. Como mucha gente sabe, el 2 de octubre de 1928 san Josemar?a vio que Dios le ped?a promover en todo el mundo la llamada universal a la santidad y una toma de conciencia efectiva y plena por parte de los laicos de su misi?n en la Iglesia y en el mundo, principalmente a trav?s de la santificaci?n del trabajo y de las circunstancias ordinarias de su vida. La labor que surgi? de aquella semilla inspirada por Dios, y que fue extendi?ndose por muchas partes del mundo, no encontr? el cauce adecuado dentro del derecho de la Iglesia hasta que el Concilio Vaticano II estableci? las prelaturas personales para determinadas finalidades apost?licas. Esta figura jur?dica encaja perfectamente con la misi?n ?plenamente secular y de ?mbito internacional? del Opus Dei, en la que convergen org?nicamente fieles laicos ?que siguen perteneciendo a sus respectivas di?cesis? y sacerdotes seculares incardinados en la prelatura. Por otra parte, subraya la plena comuni?n con los obispos diocesanos, y clarifica su inserci?n en las diferentes di?cesis. Fue, pues, un d?a largamente deseado por el fundador, por el que rez? y se mortific? mucho, hasta el punto de ofrecer el sacrificio de no ver realizado en vida el pleno reconocimiento eclesial por parte de la suprema autoridad de la Iglesia.

Por lo dem?s, los fieles del Opus Dei, al procurar vivir con fidelidad su compromiso como cristianos ?iguales a los dem?s?, se sienten en una particular comuni?n de oraci?n, de intenciones y de afectos con todos los carismas de la Iglesia, que son siempre una riqueza del Pueblo de Dios: realidades antiguas o nuevas, como los movimientos eclesiales.

?C?mo ha evolucionado la prelatura en estos 25 a?os? ?Cu?les han sido los acontecimientos m?s importantes?

La definitiva configuraci?n jur?dica ha ayudado mucho a que se comprendiera la misi?n del Opus Dei al servicio de la Iglesia universal y su plena inserci?n en las Iglesias locales. Durante estos 25 a?os, adem?s, ha habido grandes motivos de alegr?a, como la canonizaci?n del fundador. Otro momento que me parece necesario mencionar es el tr?nsito de su primer sucesor, Mons. ?lvaro del Portillo, cuya causa de beatificaci?n ya se ha iniciado. Adem?s, la prelatura en estos a?os ha extendido sus apostolados a nuevos pa?ses de los cinco continentes.
Sin embargo, quisiera subrayar que, para los fieles del Opus Dei, los acontecimientos m?s importantes no son de ese tipo, sino los que llenan la vida ordinaria de cada uno: aunque pasen inadvertidos y puedan parecer sin trascendencia, son lugar donde Dios espera a cada persona, lugar en el que podemos encontrarle.

?C?mo afect? a la prelatura el fallecimiento del fundador?

Dios concedi? a nuestro fundador un coraz?n de padre, lleno de humanidad. Su fallecimiento caus?, en un primer momento, profundo dolor. Enseguida, sin embargo, con la ayuda de Mons. ?lvaro del Portillo, que nos invit? a todos a que mantuvi?ramos abierta esa herida en el alma para cuidar fielmente el tesoro que hab?amos recibido, comprendimos que esta familia del Opus Dei ten?a ya su cabeza y su coraz?n en el Cielo.

Por lo dem?s, san Josemar?a procur? durante toda su vida no ser imprescindible. Se ocup? de dejar ?esculpido? ?as? lo dec?a ?l? el esp?ritu del Opus Dei. A quienes hemos recibido ese esp?ritu nos corresponde ahora ser muy fieles a este mensaje, y hacerlo fructificar d?a a d?a. Doy muchas gracias a Dios por haberme dado la oportunidad de convivir tantos a?os con un santo como san Josemar?a Escriv? de Balaguer. Conf?o plenamente en la fuerza de su intercesi?n, y pienso que hoy nos sigue mirando y ayudando con su afecto paterno y materno, mientras nos dice, como repet?a con frecuencia: ??M?s, m?s, m?s!? Siempre podemos amar m?s, hacer m?s por Dios y por el pr?jimo; para que, con nuestros errores, nos empe?emos por acabar cada d?a m?s cerca de Dios que cuando lo empezamos.

?Cu?l es el secreto del Opus Dei para, sobre todo en Europa, seguir atrayendo a j?venes hacia un seguimiento radical de Cristo, ya sea a trav?s de la vida matrimonial, del celibato apost?lico o del sacerdocio?

El mismo secreto que tiene la Iglesia, y que no puede ser otro que el atractivo siempre actual de Nuestro Se?or Jesucristo. Sobre todos los cristianos recae la obligaci?n de hacer presentes, con nuestro ejemplo y con nuestra palabra, el rostro y el mensaje adorables de Cristo sin camuflajes, aunque pueda parecer que vamos a contracorriente. Y la experiencia es que Jesucristo siempre arrastra.

Por otro lado, para usar una comparaci?n que utilizaba frecuentemente san Josemar?a, el Opus Dei no es m?s que una gran catequesis. Ofrece medios de formaci?n cristiana y un acompa?amiento espiritual personalizado a sus fieles y a las personas que participan en sus apostolados. Y son ?stos los que con la naturalidad de su vida, de su amistad y de su conversaci?n personal, dan a conocer la doctrina del Evangelio a sus familiares, amigos, colegas, vecinos...

25 a?os despu?s, ?cu?les son los retos m?s urgentes que debe afrontar hoy la prelatura?

El reto fundamental es la santidad personal de cada uno de sus miembros, y la extensi?n de esa aspiraci?n a la santidad entre muchas personas mediante la labor de evangelizaci?n. Esta tarea, que es y ser? siempre actual, hoy resulta particularmente urgente, como no deja de recordar a todos los hombres de fe el Santo Padre, Benedicto XVI.

Por otra parte, como ya he dicho, muchos obispos llaman para que la prelatura comience su actividad apost?lica en sus di?cesis. Hace justamente un a?o se abri? el primer centro del Opus Dei en Mosc?. En estos momentos estamos rezando y trabajando para que se haga realidad el trabajo estable de la prelatura en Ruman?a e Indonesia.

Otro reto igualmente perenne para los fieles del Opus Dei y para todos los cristianos, particularmente para los laicos, es contribuir con todas las mujeres y hombres de buena voluntad a configurar una cultura que sea coherente con la dignidad de la persona humana.

?Podemos hablar de carisma del Opus Dei? ?Sigue siendo ?la santidad por el trabajo? el pilar de su espiritualidad?

En efecto, y as? ser? siempre. De una parte, cualquier trabajo honesto, cualquier ocupaci?n honrada, bien hecha, acabada por amor, puede y debe ser lugar de encuentro con Dios, de servicio a los dem?s y de mejora personal; Dios nos llama no s?lo cuando rezamos, sino todo el d?a. No cabe hablar, pues, de trabajos u ocupaciones de segunda categor?a, porque todas las ocupaciones profesionales pueden ser ocasi?n para encontrarse con Dios. Y no s?lo el trabajo; para los casados, por ejemplo, el cumplimiento amoroso de sus deberes matrimoniales y familiares es tambi?n verdadero camino de santidad, como lo es el ejercicio del sacerdocio para los sacerdotes, y para todos los ciudadanos el cumplimiento leal de los justos deberes c?vicos.

De otra parte, Dios llama a todos a ser santos; no s?lo a algunos, a todos. Todos podemos y debemos vivir una vida de intimidad con Dios, puesto que todos somos hijos de Dios y de todos sus hijos Dios espera amor.

Muy unidos a este mensaje central est?n la coherencia de vida, el amor a la libertad personal y el af?n por ser sembradores de paz y de alegr?a en el seno de la sociedad, sin poner barreras a ninguna persona.

Como prelado del Opus Dei, ?c?mo afronta la responsabilidad de encabezar uno de los carismas m?s vivos y entusiastas de la Iglesia actual?

Me perdonar? si le protesto un poco por los t?rminos de su pregunta. En la Iglesia actual ?como siempre ha ocurrido? hay mucha riqueza espiritual, muchas manifestaciones de que el Esp?ritu Santo la est? acompa?ando e inspirando. El Opus Dei es una prueba m?s de esa perenne vitalidad de la Iglesia, pero no queremos ser ?los primeros de la clase?. Personalmente, puedo decirle que conozco muy bien la desproporci?n de mis fuerzas para la tarea confiada, y que procuro apoyarme en la oraci?n de los fieles de la prelatura, de los cooperadores y de tantas personas que rezan por nuestra labor. Pero, adem?s, la prelatura del Opus Dei no pretende ninguna gloria humana; aspira a servir sin secreto alguno, pero discretamente, como la levadura.

La intercesi?n de la Virgen Mar?a, a la que han decidido encomendar este aniversario, seguro que ha estado presente durante estos 25 a?os...

En efecto. Y no s?lo durante estos 25 a?os, sino durante toda la historia del Opus Dei. Ante cualquier necesidad, hemos recurrido siempre a Mar?a. San Josemar?a acudi?, desde los primeros barruntos de lo que Dios le ped?a, a Nuestra Madre; y, entre muchos otros detalles, fue en peregrinaci?n a santuarios marianos de todo el mundo. Tambi?n a Montserrat y, especialmente, a Nuestra Se?ora de la Merced de Barcelona. Sus visitas a esta bas?lica barcelonesa guardan una estrecha relaci?n con el camino jur?dico del Opus Dei, que concluy? felizmente hace ahora 25 a?os. En el presente y en el futuro continuar? siendo siempre necesaria la ayuda de la Virgen. Durante este a?o mariano que estamos celebrando en la Obra, he animado a todos los fieles de la prelatura a vivir con m?s esmero la devoci?n del Santo Rosario, y a extenderla entre sus colegas, amigos y familiares. Es una oraci?n plenamente actual.


Publicado por mario.web @ 9:51
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