Mi?rcoles, 27 de abril de 2011

Fuente: Revista Cristiandad
Autor: n/a

El camino de los ap?stoles a la Patria celestial

?C?mo murieron los santos ap?stoles? Para el lector probablemente se trate de un enigma de gran inter?s para resolver. Acomp??enos en nuestro recorrido por la ?ltimas horas de cat?licas proezas y santos atrevimientos de quienes tuvieron la honra de acompa?ar estrechamente al Divino Redentor integrando el Sagrado Colegio Apost?lico.


A pesar de que los cat?licos nos hemos hecho muchas preguntas concernientes a nuestra fe, una de las m?s evidentes no ha sido formulada con frecuencia, o en todo caso, no es com?n toparse con un lugar que re?na esta informaci?n. Nos referimos a: ?c?mo fue la muerte de los Ap?stoles del Se?or?

Cercana la fiesta de San Pedro y San Pablo, ?ste es un momento maravilloso para preguntarnos sobre el momento en que iremos a reunirnos con Dios haciendo agradecido uso de la gracia que ?l mismo nos alcanz?, o nos reprobaremos por haberlo rechazado. Y cuando meditamos, los cat?licos tenemos la gracia adicional de contar con los modelos de virtud que fueron nuestros santos. Por eso veremos en las alt?simas vocaciones de los ap?stoles ese fin que debi?ramos desear e intentar alcanzar rogando por la gracia de la penitencia final y la uni?n con Dios que ellos lograron en grado magn?fico.

Pero cuando hablamos de modelos de virtud se nos hace imposible olvidar a los "ejemplos de decrepitud" que han sido quienes deliberadamente quisieron apartarse y da?ar la Fe en alguna de sus expresiones.

Dada la santa curiosidad que nos ha nacido al darnos cuenta de nuestro desconocimiento al respecto, el tiempo que atravesamos, la necesidad de la gracia de penitencia final y la contemplaci?n de las maravillas de Dios, relataremos a continuaci?n seg?n la Tradici?n de la Santa Iglesia, el momento previo a la vida eterna de estos grandes santos y algo de quienes quisieron ser sus opositores, para que, cada quien desde su lugar, esperamos nos produzcan siquiera en parte el fruto del deseo de santificaci?n que Nuestro Se?or quiso encender en nosotros cada uno de los d?as que transit? por este mundo.


- San Andr?s

- Santo Tom?s

- San Juan

- San Mat?as

- San Felipe

- Santiago el Menor

- San Pedro y San Pablo

- Santiago el Mayor

- San Bartolom?

- San Mateo

- San Sim?n y San Judas Tadeo


La luz de la gracia y la vida de fe

Nuestro Se?or nos abri? las puertas del Cielo, y as?, convirti? nuestra muerte en un nacimiento a la Vida eterna. Los ap?stoles, habi?ndole servido durante su vida en la tierra, quedaron totalmente desprendidos de todo anhelo de este mundo, y comprendieron que nada pod?a valer m?s que llevar a Dios a todos los rincones de la tierra predicando las Verdades inmutables, desterrando al demonio de los lugares que ten?a dominados, curando almas y cuerpos e incluso muriendo por defender la Fe. Sus apost?licas vidas fueron tan gratas a Dios, que a?n en los casos en que hubo una violenta muerte, sigui? un premio inigualable en par?metros de esta tierra, y que s?lo comprenderemos cabalmente el d?a que ingresemos en el Reino Celestial, y una constante gracia, siempre fluyente, que los acompa?? hasta que exhalaron el ?ltimo suspiro.

Asimismo, por oposici?n, quienes quisieron abiertamente da?ar a Dios o a su Santa Esposa siempre recibieron un fin que, violento o no, mostraba la decadencia de sus naturalezas corrompidas, como en el caso de Enrique VIII, Lutero, Voltaire, Len?n y tantos otros.

?Qu? ganas de ser como los primeros! ?Verdad? Cuando somos caritativos, cuando pensamos en el bien de las almas, cuando buscamos satisfacer la voluntad de Dios antes que la nuestra, Nuestro Se?or encuentra un albergue en nuestra alma desde el cual podemos irradiarlo. Por eso los santos convert?an a miles de personas: porque Dios estaba all?, obrando a trav?s de sus fidel?simos siervos.


Para saber m?s... Biblia y Tradici?n


Publicado por mario.web @ 9:52
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